El 3 de noviembre de 2026, Estados Unidos celebrará las elecciones de medio término. Se renovarán los 435 miembros de la Cámara de Representantes y aproximadamente un tercio del Senado. El resultado definirá qué partido tendrá la mayoría en cada cámara del Congreso durante los dos años siguientes.
Para los mercados, la elección llegará en un escenario en el que también serán importantes las tasas de interés, la inflación, el crecimiento económico y las ganancias de las empresas. Las midterms sumarán otra variable: una nueva composición del Congreso puede cambiar el margen que tendrá la Casa Blanca para avanzar con su agenda legislativa.
El S&P 500 ya atravesó este proceso en numerosas ocasiones. LPL Research, el área de investigación de mercados de LPL Financial, una firma estadounidense de servicios financieros, estudia el comportamiento de las acciones y la economía y publica análisis para sus asesores. Su registro sobre las elecciones de medio término muestra qué ocurrió con el índice durante los 12 meses posteriores a cada elección.
El resultado de esa medición es claro: desde 1950, el S&P 500 terminó más alto 12 meses después de cada elección de medio término incluida en el registro histórico de LPL Research. La suba promedio fue de 14,5%.
Ese dato describe el comportamiento de ciclos anteriores. No permite saber de antemano qué hará el índice después de las elecciones de 2026.
Qué muestra el registro histórico
La serie histórica de LPL Research parte de 1950. Para los períodos anteriores a 1957, cuando comenzó a publicarse el S&P 500 con su composición actual, la firma utiliza el índice predecesor, el S&P 90.
En los ciclos incluidos en la serie, el S&P 500 terminó por encima del nivel que tenía en la elección al cabo de 12 meses. El promedio de esas variaciones fue de 14,5%.
El resultado no fue igual en cada elección. Hubo períodos con subas importantes y otros con avances mucho menores. La estadística, por lo tanto, muestra una regularidad en la dirección del movimiento, pero no un rendimiento fijo para el año posterior.
LPL Research también señala que el comportamiento de las acciones durante los años de medio término fue históricamente diferente del que se registró después de las elecciones. En su análisis del ciclo presidencial, el año de las midterms tuvo un rendimiento promedio inferior al de los 12 meses siguientes.
El antecedente más reciente: 2022
La elección de 2022 es el caso más reciente con un período de 12 meses completo.
Los estadounidenses votaron el 8 de noviembre de 2022. Ese día, el S&P 500 cerró en 3.828,11 puntos. El mismo día de 2023 terminó en 4.382,78 puntos. Entre ambos cierres, el índice subió 14,5%. Los valores de cierre están registrados en documentación presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), que toma los datos de Bloomberg.
El caso de 2022 permite además separar el comportamiento del mercado durante el año electoral del período posterior. El S&P 500 había tocado un mínimo de 3.577,03 puntos el 12 de octubre de 2022, menos de un mes antes de las elecciones.
A partir de la elección, el índice siguió otro recorrido y un año después estaba 14,5% por encima del cierre del día de los comicios.
Qué pasó durante los años de medio término
El comportamiento del mercado no se limita al período posterior a la votación. LPL Research calcula que, desde 1931, el S&P 500 tuvo una suba promedio de 4,7% durante los años de elecciones de medio término, frente a 9,5% en los demás años. La firma también encuentra una mayor volatilidad en los meses previos a los comicios.
Fidelity Investments, una firma estadounidense de servicios financieros y gestión de inversiones, llega a una conclusión similar a partir de otra medición. Su análisis del ciclo presidencial ubica en alrededor de 5% el rendimiento promedio de las acciones durante los 12 meses previos a las elecciones de medio término y en alrededor de 14% el de los 12 meses posteriores. Fidelity usa datos de Haver Analytics y sus propios cálculos históricos sobre el S&P 500 desde 1950.
Si bien los dos organismos usan ventanas de medición diferentes (por lo que sus porcentajes no forman una única serie), el punto en común es el contraste entre el comportamiento más moderado antes de las midterms y el rendimiento promedio más alto después de la elección.
Qué relación tiene la elección con el mercado
El registro histórico no muestra que el resultado de las elecciones, por sí solo, explique el movimiento posterior del S&P 500.
Los distintos ciclos tuvieron presidentes y composiciones del Congreso diferentes, pero también condiciones económicas muy distintas. Cambiaron las tasas de interés, la inflación, el crecimiento, las ganancias empresariales y otros factores que influyen sobre las acciones.
Fidelity señala que parte de la incertidumbre previa a las elecciones está relacionada con cuestiones como impuestos, regulación y gasto público. Una vez que se conocen los resultados, algunas de esas incógnitas se achican.
Al mismo tiempo, el mercado sigue respondiendo a la evolución de la economía y de las empresas.
Qué muestra el antecedente para 2026
Las elecciones del 3 de noviembre de 2026 sumarán un nuevo período a esta serie histórica.
Hasta ahora, el registro de LPL Research muestra que el S&P 500 terminó más alto durante los 12 meses posteriores a cada elección de medio término desde 1950, con una suba promedio de 14,5%.
El caso de 2022 también terminó con un avance de 14,5% entre el cierre de la jornada electoral y el cierre del mismo día de 2023.
El antecedente permite comparar el comportamiento del índice después de las elecciones anteriores con lo que ocurra a partir de noviembre de 2026, como una tendencia, pero no establece cuál será el rendimiento del S&P 500 en el próximo ciclo. Eso depende de las condiciones económicas, monetarias y empresariales que acompañen a las nuevas elecciones.