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El riesgo país cruzó una barrera que el mercado creía archivada: el índice que elabora JP Morgan subió ayer 2,3% y llegó a 805 puntos básicos. Se trata del nivel más alto desde el 24 de octubre de 2025, la víspera de las elecciones legislativas. Hace apenas un mes estaba en 607. En octubre sumó 180 puntos, la mayor suba mensual en más de un año. ¿Qué está pasando?

El golpe no vino sólo de adentro. En el exterior, Wall Street rebotaba después de su peor viernes desde junio y el petróleo caía 7% ante las versiones de una salida diplomática con Irán. Argentina no acompañó. La explicación está en dos frentes que se superponen: Brasil y la tasa de los bonos del Tesoro norteamericanos.

La reelección de Lula cortó de cuajo el rally que venían sosteniendo los activos latinoamericanos. El real se desplomó y la bolsa paulista lo siguió. Para el inversor global, la Argentina y Brasil comparten un mismo canasto: cuando el vecino se reprecia por riesgo político, la deuda argentina paga parte de la cuenta.

El rendimiento del Treasury a 10 años se mantiene cerca de 4,9%. La Reserva Federal dejó la tasa en el rango de 3,75% a 4%, pero el mercado ya descuenta cerca de 75% de probabilidad de una nueva suba en diciembre. Con el activo libre de riesgo pagando casi 5%, un bono emergente con dudas de financiamiento hacia 2027 tiene que ofrecer mucho más para retener a sus tenedores.

A ese combo se agrega un evento de corto plazo. Hoy Estados Unidos vota en las elecciones de medio término. El mercado no lo ve como un detonante. “Una eventual derrota del gobierno de Trump no tiene razón de fondo para que pegue realmente”, sostuvo Christian Viand, de Criteria. El problema, entonces, no es el resultado sino el clima: tasas altas, petróleo volátil y un apetito por riesgo que se evapora rápido cuando aparecen excusas.

En la Bolsa porteña la rueda fue de liquidación. El índice MSCI cayó 3,9% en pesos y cerró en 88.855 puntos, después de cinco bajas consecutivas la semana pasada. En Wall Street, Cresud lideró las pérdidas con 7,8%. YPF retrocedió 6%, Vista 5,5%, Pampa 3,7% y Grupo Galicia 3,3%. Las únicas que se salvaron fueron las que cotizan más por su negocio regional que por el riesgo argentino: Mercado Libre subió más de 4% y Globant, 3,1%.

Los bonos resisten más ue las acciones

Los bonos en dólares mostraron más resistencia que las acciones. Abrieron en alza, pero terminaron con una baja promedio de 0,7%. El GD30 quedó sin cambios, mientras que los tramos largos, del Global 2035 al 2046, concentraron las caídas. La curva vuelve a castigar la duración, una señal de que el mercado no duda del pago cercano sino del horizonte más largo.

En el mercado de cambios, la tensión fue moderada. El dólar oficial subió $5 en el Banco Nación y cerró en $1.565, un nuevo máximo del año. El blue quedó sin cambios en el mismo valor, por lo que la brecha entre ambos se cerró por completo. El MEP cerró en $1.569,74, con una leve baja. El contado con liquidación retrocedió 0,75% hasta $1.657,67, y la brecha con el oficial quedó cerca de 6%. El dólar tarjeta se ubicó en $2.034,50. El techo de la banda cambiaria, en $1.954 sigue lejos.

El Banco Central, en cambio, no compró dólares en el mercado. Es un dato que pesa: el viernes había adquirido u$s 96 millones y cerró octubre con compras por u$s 1.395 millones. Con el oficial en máximos del año, la autoridad monetaria prefirió no sumar demanda.

La mayor volatilidad del tipo de cambio empieza a reordenar las preferencias dentro de la curva en pesos. Un informe de Adcap lo marca con precisión: “En el tramo más largo, reafirmamos nuestra preferencia por el dual TAMAR/DL TMVE8, que, con la mayor volatilidad cambiaria, empieza a exhibir con mayor claridad el valor de la cobertura. En particular, el spread contra el TXMJ8, que hasta el 23/10 se mantenía en solo 0.4%, ya se expande a casi 2.0%, su nivel histórico más alto”. Dicho de otro modo: hace diez días el mercado no pagaba casi nada por cubrirse de una devaluación. Ahora paga cinco veces más. El seguro se encarece cuando la tormenta se ve en el horizonte.

¿Lo global pesa más que lo local?

¿Es la Argentina o es el mundo? La respuesta es incómoda: es el mundo, pero la Argentina lo sufre y agrega interrogantes para las elecciones del 2027. Con el Treasury cerca de 5% y Brasil bajo la lupa, el país necesita algo más que estabilidad cambiaria para volver a los 600 puntos. La próxima prueba llega rápido: el resultado de las elecciones en Estados Unidos, que se conocerá esta noche, y el dato de empleo del viernes, que dirá si la Fed tiene margen para volver a subir la tasa.

¿Qué puede hacer el gobierno en este contexto? Un cambio de tendencia podría surgir con un acuerdo político para eliminar las PASO y alianzas para el 2027. Por ahí deberían pasar los esfuerzos oficiales.