Mientras el dólar cae, la banda se mueve más rápido debido a los datos de inflación más altos de lo esperado.
Las estrategias de carry trade se mantienen vigentes en tanto y en cuanto el dólar se sostenga dentro de la banda. El crawling de la banda superior es mayor debido a los datos de inflación.
El mercado vuelve a ver con atractivo las posiciones en activos indexados a inflación en medio del rebote inflacionario y de la estabilidad cambiaria.
Mas lejos del techo
Con el dato de inflación de enero de 2,9% quedó confirmado que las bandas cambiarias se moverán con un crawling mayor, justamente al 2,9%.
Esto implica que, mientras el tipo de cambio se mantiene estable, la banda superior va tomando mayor velocidad, haciendo que haya mas espacio para que el dólar permanezca dentro de las bandas.
Actualmente, el tipo de cambio mayorista se ubica más de un 11% debajo del techo de la banda, mientras que los dólares financieros se encuentran entre 7,5% y 10,5% debajo de dicho limite.

Bajo este panorama, el mercado hace cálculos sobre los niveles en los que las inversiones en pesos se mantienen ganadoras para llevar a cabo estrategias de carry trade.
Según cálculos de TSA Bursátil, para las Lecap de mitad y fin de febrero, los dólar break even se ubican en $ 1468 y $ 1486, y con una proyección del techo de la banda en $ 1585 y $ 1607.
Es decir, se garantiza una tasa en pesos siempre y cuando el BCRA defienda el techo de la banda.
Lo mismo ocurre con la Lecap de marzo y las de abril, en las que los break even dólar se ubican en $ 1512 para marzo, $ 1555 para mitad de abril y $ 1567 para fin de abril.
El techo de la banda para tales vencimientos se ubicaría siempre debajo, por lo que se asegura el carry si es que se mantiene el actual esquema hasta entonces.
Incluso tomando los plazos mas largos como agosto y octubre, los dólar break even en tales títulos son de $ 1749 para fin de agosto y $ 1823 para fin de octubre.
La proyección del techo de la banda se ubica en $ 1788 (por encima de los $ 1749) y en $ 1836, por encima de los $1823.
En cuanto al posicionamiento, Bagilet indicó que desde TSA Bursatil siguen apostando en corto plazo por las estrategias de carry, aunque atentos a los niveles de dólar break-even.
“Si tomamos julio como fecha límite de corto plazo por una colocación en pesos, esto me da un break-even de 20% con el techo de las bandas. Es decir, que el tipo de cambio tiene que subir un 20% para romper la estrategia de carry. Priorizamos las colocaciones en pesos hasta por lo menos mitad de año, luego vemos cómo reformulamos la estrategia”, puntualizó Bagilet.

Tasas más bajas
Si bien el dólar se encuentra mas lejos respecto del techo de la banda, lo cual colabora para que el tipo de cambio permanezca dentro de la misma y se garantice el carry, las tasas de interés también apuntaron a la baja, haciendo que los retornos en pesos sean más bajos.
Es decir, en las últimas semanas tanto el tipo de cambio como las tasas de interés se desplazaron a la baja.
Por un lado, el dólar cae por cuestiones de flujo de colocaciones de deuda de las grandes compañías locales junto con un rally global de emergentes y apreciacion de sus monedas.
A su vez, las tasas en pesos caen a medida que la demanda de dinero también retrocede.

Por lo tanto, con un dólar con casi 11% debajo del techo de la banda, la estrategia de carry luce menos conveniente, aunque sigue siendo favorecida por los analistas.
Desde Delphos Investments consideraron que la relación riesgo retorno de mantener posiciones en pesos empeoró e a la luz de la reciente apreciación cambiaria.
“El riesgo del carry aumentó de forma notoria en las últimas semanas. La distancia del MEP al techo de la banda pasó de 1,3% a comienzos de año a ubicarse actualmente en torno al 11%, con una brecha de 2,1%, lo que incrementa el recorrido potencial de una corrección y altera de manera sustancial el perfil de riesgo de las estrategias en pesos”, indicaron.
Al mismo tiempo, advierten que “la inflación no cede y marcó el octavo mes consecutivo de suba a nivel nacional, lo que, bajo el nuevo esquema, implica un mayor ritmo de expansión del techo de la banda”.

Generalmente, ante un escenario de tasas a la baja, esto suele presionar al alza al tipo de cambio ya que el inversor encuentra una tasa más baja que remunera sus pesos y busca cierta cobertura (o atractivo) en dolarizar carteras.
Sin embargo, lo que se evidencia es una merma en las tasas en conjunto con una caída en el tipo de cambio.
El tipo de cambio se muestra influenciado por los flujos de dólares provenientes de las colocaciones en dólares de las grandes empresas argentinas (obligaciones negociables) y bonos provinciales, junto con un aumento en las liquidaciones del agro.
Todo ello le permite al BCRA acumular dólares y sumar más de u$s 2100 millones este año.
Alejandro Fagan, estratega en Balanz, consideró que la credibilidad del esquema de bandas continuará aumentando a medida que el BCRA compre más reservas, conteniendo los riesgos cambiarios y favoreciendo una mayor compresión en el riesgo país.
De esta manera, ve valor en la curva a tasa fija en dólares y en pesos de largo plazo.
“Con el dólar oficial actualmente en torno a $ 1450, los valores de breakeven para el tramo de los instrumentos marzo a mayo se ubican entre $ 1500 y $ 1600. Actualmente estamos recomendando la parte larga de globales y la parte corta de Bonares, mientras que en pesos preferimos el tramo largo de los Boncaps”.

Suben las expectativas inflacionarias
La dinámica de la banda cambiaria se vio afectada por la suba en la inflación de los últimos meses.
El hecho de que la inflación haya subido por quinto mes consecutivo y registraron 8 meses sin retroceder, provocó que el mercado ajuste sus expectativas de inflación al alza para los próximos meses.
La inflación break-even a 12 meses entre CER y nominales subió a la zona de 27% tras el dato de inflación de enero, consolidando la lateralización que mostró todo el año alrededor del 25%.
La inflación break-even entre CER y tasa fija a un año vista siguió ajustando al alza, alcanzando máximos desde el período pre-electoral.

Los break-evens de inflación entre Boncer y Lecap-Boncap para un plazo de 12 meses subieron 85 puntos básicos, a 27,1% interanual.
Esto implicó un aumento de 306 puntos básicos en lo que va del año.
La inflación break-even a seis meses permaneció relativamente estable, subiendo solo +35 puntos básicos a 29,5% (TEA).
En cambio, la fuerte suba se dio en la inflación break-even de inflación a 6 meses dentro de 6 meses, la cual subió 562 puntos básicos a 24,8% (TEA)
De esta forma, el mercado tiene implícito que habría muy pocos avances en el proceso de desinflación en el segundo semestre de 2026.
En el corto plazo, el mercado descuenta una inflación del 2,4% mensual para febrero, 2,1% mensual para marzo y 1,7% mensual para abril.
La dinámica inflacionaria se mantendría apenas debajo del 2% mensual desde mayo en adelante, pero sin perforar el 1,5% tales meses.
Bajo este panorama, y contemplando la dinámica de la banda cambiaria, los inversores vuelven a inclinarse por posiciones en CER para llevar a cabo estrategias de carry.
Los analistas de Adcap Grupo Financiero también se inclinan por los bonos que ajustan por CER.
“Esperamos que los bonos ajustados por inflación continúen superando al resto, en particular en los próximos meses, ya que los datos de inflación podrían arrojar sorpresas negativas. Por este motivo, mantenemos nuestra posición a lo largo de la curva Boncer”, detallaron.
En cuanto a los bonos puntuales, para capturar el carry de mediano plazo, desde Adcap Grupo Financiero recomiendan la Boncer a Mayo (X29Y6) y el Boncer a Junio (TZX26), cuyos breakevens frente a tasa fija se han mantenido en torno al 1,9%, un nivel que consideramos bajo de cara a los próximos registros de inflación”, afirmaron.

En cuanto a las inversiones, desde Facimex Valores agregaron que, a pesar del pesimismo en los break-evens de inflación del tramo largo, en el tramo corto continúan optimistas.
“Priorizamos la Lecer a mayo (X29Y6) y el Boncer a junio (TZX26) antes que las Lecap-Boncap con vencimiento en el primer semestre de 2026. En cambio, los break-evens de inflación a partir de mayo se ubican sistemáticamente por encima de nuestras proyecciones. Los break-evens de inflación combinan optimismo en el tramo corto con pesimismo en el tramo largo y, al contrastarlos con nuestro escenario base, vemos que la tasa fija debiera ser una estrategia ganadora a partir de títulos con vencimiento en el cuatro trimestre de 2026”, dijeron.
La curva CER exhibió una importante compresión de tasas desde las elecciones a hoy.
La misma opera hoy con tasas más bajas, en niveles debajo del 10% de tasa real en toda la curva, cuando antes de las elecciones operaba por encima del 20% en casi toda la curva.
La persistencia en la inflación y la dificultad del IPC en quebrar el 2% en los próximos meses hace que el mercado encuentra en los bonos que ajustan por CER como atractivos ya que sirven como cobertura ante una inflación mas elevada o que le cuesta perforar el 2%.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, indicó que recientemente se observó una suba en la inflación implícita para 2026 desde niveles cercanos al 23% a operar en torno al 26%.
En ese sentido, y desde el lado de las inversiones, Tessio detalló que, para aquellos inversores dispuestos a mantener posiciones en pesos, prioriza hacerlo vía Boncer largos.
“A pesar de la apreciación del tipo de cambio, la inflación acumula ocho meses consecutivos de suba a nivel nacional, los niveles actuales de inflación implícita no ofrecen un margen claro para posicionarse en instrumentos a tasa fija. En cambio, mantenemos preferencia por los Boncer”, dijo Tessio.
Finalmente, los analistas de Cohen detallaron que, bajo el actual nivel de tasas en pesos y con un tipo de cambio nominal que se mantiene estable, en un contexto en el que la inflación aún muestra resistencia, recomiendan priorizar los bonos CER y los instrumentos Duales dentro de las estrategias de carry de corto plazo.
“Destacamos el Boncer TZXM6 (CER +3,9%), cuya inflación implícita para enero se ubica en torno al 2,3% m/m. Al mismo tiempo, resaltamos el dual TTM26 (TAMAR +2%), cuya TAMAR breakeven promedio se acerca al 28% TNA, por debajo de la TAMAR actual de 32,7% TNA”, indicaron.
A su vez, desde Cohen agregaron que, para estrategias de mediano plazo, continúan priorizando el segmento CER, en particular el TZX26 (CER +6,3%) y el TZXD6 (CER +8,1%), que descuentan una inflación promedio del 2% m/m entre febrero y abril y del 1,7% m/m entre mayo y octubre de 2026.
















