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El nuevo gerente general del Banco Ciudad, Bruno Folino, viene de Galicia, donde había trabajado junto a Guillermo Laje, el actual presidente del Ciudad. Contador de la UBA con posgrado en Derecho Tributario en la Austral, PDD del IAE y con especialidad en Management en Stanford, comenzó su carrera en Price en 1985 como Tax manager, donde estuvo casi diez años hasta pasarse al mismo puesto en el Patagonia. De ahí saltó a la misma posición en Galicia, donde hizo carrera y fue escalando como Planning Manager, CFO y CRO, que es el Chief Risk Officer, hasta pasar a liderar el M&A con Galicia Más, tras la compra del HSBC.
Nuevo escenario
Revela que el contexto del país cambió a partir de un modelo económico centrado en el equilibrio fiscal y la reducción de la inflación. Señala que el equilibrio fiscal permitió que el Estado dejara de financiar su déficit con recursos del sistema financiero y que los bancos recuperaran su función central: prestar al sector privado.
- ¿Qué debería hacer Argentina para bajar el riesgo país?
- El incremento de reservas es una señal importante para dar certidumbre, junto con la solidez del programa fiscal y monetario. También la economía política es clave, y tiene que ver con las señales de consenso social y político en los aspectos centrales que hacen a los objetivos de una macroeconomía ordenada. La consolidación de estos ejes en un rumbo de crecimiento de la actividad permitirá, entre otros beneficios, la quita del cepo que todavía opera sobre las empresas.
En estos años del nuevo modelo económico se avanzó en la apertura y modernización de normativas del BCRA, además de lo principal que fue la quita de gran parte de los cepos que estrangulaban al sistema financiero. Resta lograr un mayor dinamismo y crecimiento de la economía, que debe ser de la mano de mayor crédito. También debemos trabajar mucho en educación financiera, donde los bancos podemos y estamos haciendo un aporte importante para llegar a todos los habitantes del país, con foco en escuelas, docentes y alumnos.
- ¿Qué oportunidades de negocios ves una vez que el país pueda salir al mercado de deuda internacional?
- Alcanzar el grado de inversión abriría plenamente la puerta para la llegada de inversiones, a la vez que brindará mayor certidumbre respecto del cumplimiento de las obligaciones del Estado y empresas en materia de deuda, que es lo que requiere argentina. A los bancos nos permitiría dinamizar fuertemente el crédito por la baja de tasas, el crecimiento de la actividad, y el aumento del comercio exterior.
- ¿Cómo cambió el negocio de los bancos y cómo está hoy, que pasaron de prestarle al Estado a privados?
-En los últimos cinco años, los bancos aceleramos la transformación tecnológica como nunca antes. Desde la llegada de los cajeros automáticos en los años 80 y de internet en los 90, que abrió el camino al home banking, los dispositivos móviles y las aplicaciones que permitieron incorporar a millones de personas al sistema financiero.
Hoy, la inteligencia artificial y la ingeniería de datos vuelven a acelerar ese proceso: mejoran la eficiencia, permiten interpretar el contexto y anticiparse, y abren nuevas oportunidades de negocio. El nuevo modelo de interacción ya no se limita a la transaccionalidad tradicional; busca crear valor, atraer y fidelizar clientes, y monetizar servicios mediante la hiper personalización, las finanzas embebidas y la participación en distintos ecosistemas. Esta evolución también plantea mayores desafíos de eficiencia y seguridad, fundamentales para preservar la reputación y la confianza.
- ¿Y en cuanto al contexto país?
- El contexto del país cambió a partir de un modelo económico centrado en el equilibrio fiscal y la reducción de la inflación. El equilibrio fiscal permitió que el Estado dejara de financiar su déficit con recursos del sistema financiero y que los bancos recuperaran su función central: prestar al sector privado.
Así, el crédito privado pasó del 35,3% de los activos en diciembre de 2024 al 44,9% en julio de 2026, mientras que la exposición al sector público bajó del 35,8% al 29,8%. A la vez, la liquidez en moneda extranjera descendió del 72,0% al 49,2%, reflejando una mayor intermediación en dólares impulsada por sectores exportadores como el agro, el petróleo, el gas y la minería, principales beneficiarios del actual modelo económico. Aunque esta expansión estuvo acompañada por un aumento de la mora, este incremento estuvo concentrado en las familias, mientras que entre las empresas continuó acotada, con una morosidad total en niveles de un dígito.
Asimismo, el sistema mantuvo una solvencia muy sólida, con un capital regulatorio cercano al 30% de los activos administrados ponderados por riesgo, un ratio elevado en términos históricos e internacionales. La rentabilidad también se normalizó: el ROE cayó del 15,8% en 2024 al 4,4% en 2025 y se recuperó al 6,6% en julio de 2026, en línea con la baja de la inflación y de las tasas de interés nominales.
- ¿A ustedes cómo les fue?
- En el Banco Ciudad, este nuevo escenario tecnológico y macroeconómico se reflejó en un crecimiento sostenido de la cartera de préstamos, que también superó el 40% del activo. Los préstamos personales crecieron por encima del promedio del sistema, a la vez que retomamos el financiamiento hipotecario con las tasas más competitivas de CABA, mientras que destinamos más de $ 250.000 millones a las Pymes durante el último año. Estas iniciativas nos ubicaron entre las diez principales entidades del sistema financiero argentino en asistencia crediticia al sector privado. Todo ello, sin descuidar nuestra solidez de económica y patrimonial: en 2025 alcanzamos un resultado neto de $129.441 millones y un retorno sobre el patrimonio del 7,3%, equivalente a 1,6 veces el promedio del sistema financiero.
- ¿Cómo están los bancos en este escenario con muchos que salen con planes de refinanciación para bajar la mora?
- La mora es algo que los bancos sabemos atender, tenemos áreas especializadas con experiencia y capacidad para resolver una a una estas situaciones, y lo estamos haciendo, con plazos extendidos, hasta 60 meses, y una tasa máxima que hoy se ubica en 28% TNA. En el año resolvimos más de 16000 casos. Antes de la mora debe haber siempre un trabajo preventivo, que es muy relevante, y tiene que ver con el análisis crediticio y de riesgos. En el Ciudad esa tarea significó que la irregularidad esté muy por debajo de la del promedio del sistema financiero, donde se quintuplicó, mientras que en nuestro caso se duplicó.
Si bien está claro que hubo un problema generalizado, el cuidado de nuestra cartera hizo que nuestro estado de resultados mantenga una evolución sólida. Hoy, esas decisiones estratégicas, encabezadas por nuestro presidente Guillermo Laje, nos permiten brindar más préstamos, mejorando el posicionamiento en materia de crédito e incrementando nuestra participación de mercado: septiembre fue el mejor mes del año en préstamos del Ciudad y octubre sostiene esa performance, tanto en préstamos a individuos como a empresas.
- ¿Cómo planean el crecimiento del banco?
- A través de distintas herramientas de nuestra banca digital, billeteras, apps y plataformas transaccionales y de inversión, por donde canalizamos servicios financieros, propuestas y beneficios, buscamos un crecimiento orgánico, ampliando la principalidad.
Con ese objetivo, nuestro ecosistema de banca digital brinda características diferenciales y competitivas, a lo que sumamos análisis y asesoramiento de equipos enfocados y especializados en los distintos segmentos. Por un lado, vamos a profundizar la relación con nuestros clientes, y otro eje es el de la captación de nuevos clientes a través de distintos diferenciales, que incluyen desde un producto que distingue al Ciudad como son los créditos hipotecarios, o productos específicos y beneficios para una variedad de sectores con actividad en la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, las distintas ramas profesionales, el comercio, la logística y el transporte.
Tenemos una agenda corporativa que apunta a la atención de empresas de tecnología y servicios que se desarrollan en CABA, articulando con el Gobierno de la Ciudad para impulsar iniciativas de desarrollo. También trabajamos con empresas de la cadena de valor de la industria energética que están en fuerte expansión, por ejemplo, con presencia de nuestra banca pyme en Neuquén.
- ¿En qué otros nichos de negocios ves que pueden llegar a meterse los bancos para ganar rentabilidad?
- Hay un gran potencial de desarrollo y crecimiento del mercado de crédito hipotecario y crédito intermedio para desarrolladores. Las condiciones macroeconómicas fundamentales para los créditos de largo plazo, pasan por la estabilidad en el tipo de cambio, baja inflación, que no haya cepos, y una relación adecuada entre precios de propiedades y los salarios, es decir salarios que recuperen poder de compra.
Luego hay cuestiones de segundo orden que son relevantes para darle mayor profundidad a estos instrumentos, como ser la posibilidad de generar un mercado de hipotecas que permita a las entidades ir renovando el stock de fondos. A esto pueden sumarse fuentes de financiamiento adicionales como ser la emisión de Obligaciones Negociables y la participación en las licitaciones de fondos como el FGS de Anses, donde todo contribuye a darle más alcance y accesibilidad a los créditos para viviendas.
Asimismo, en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires hay decisiones políticas que ponen el foco en impulsar el acceso de la clase media a la vivienda a través del crédito, por ejemplo, con el redireccionamiento de recursos para aplicarlos a ofrecer tasas de interés más competitivas destinadas a la compra de primera vivienda.
- ¿Cómo compiten en este terreno?
- Hoy abarcamos todas las necesidades vinculadas a la compra de vivienda. Con créditos hipotecarios en UVAs financiamos la compra de primera vivienda, también a quienes necesitan ampliarse, por ejemplo, tienen una vivienda pero quieren venderla y comprar una unidad más grande, y también para quienes buscan adquirir una segunda vivienda.
Todas estas alternativas están disponibles para las zonas de influencia del Banco, que incluyen la Ciudad y el gran Buenos Aires, y las ciudades de Córdoba, Mendoza, Tucumán y Salta. La demanda ha estado mayormente concentrada en la primera vivienda en CABA, donde con una tasa preferencial que otorga la Ciudad, que es del 6,5% fija, llevamos escrituradas cerca de 200 viviendas, por un total de $16.800 millones, entre septiembre y octubre, en su mayoría departamentos de entre uno y tres ambientes. También hay una demanda importante de los que buscan ampliarse, y para estos casos estamos lanzando una línea con fondeo del FGS de Anses, en UVAs con una tasa fija del 7,5%, de hasta $200 millones a un máximo de 25 años.
- ¿Qué hace falta para que el crédito se siga expandiendo?
- Para impulsar el sector financiero resulta fundamental consolidar la estabilidad macroeconómica, continuar el sendero de inflación decreciente y generar condiciones que permitan extender los plazos de financiamiento. Un marco previsible sobre un conjunto de lineamientos económicos básicos que brinde certidumbre favorecerá la recuperación sostenible del crédito, inclusive ayudará a contener la morosidad, por lo que un compromiso de todo el arco político en ese sentido en un año electoral sería lo ideal.
También es relevante que podamos avanzar con iniciativas para profundizar los mecanismos que amplíen el acceso al financiamiento hipotecario y productivo, como por ejemplo las licitaciones del FGS de Anses, además de promover el mercado de capitales como fuente complementaria de fondeo, sobre todo mirando más allá de 2027.
En el ámbito de la Ciudad, la articulación con el Gobierno de la Ciudad nos impulsa a continuar potenciando políticas públicas como el acceso a la vivienda, el desarrollo urbano y la actividad de los profesionales, la formalización de pequeños comercios y la digitalización de los pagos y servicios cotidianos.
- ¿Cuáles son los objetivos que tienen para este año?
- El Banco viene incrementando su posicionamiento en distintas líneas de crédito, especialmente en préstamos a individuos y empresas, a la vez que continuamos ocupando un lugar destacado en el financiamiento hipotecario. También consolidamos los Fondos Comunes de Inversión Crecer, incorporamos al FAL como instrumento para la planificación financiera de las empresas y avanzamos en iniciativas orientadas a MiPyMEs y sectores estratégicos de la Ciudad. La cartera mantiene buenos indicadores de calidad y los resultados del año evidencian la solidez del modelo de negocios.
Estos logros constituyen una base importante para avanzar en 2027 hacia un Banco más digital, competitivo y estrechamente integrado con la vida económica y social de la Ciudad de Buenos Aires. El foco estará puesto en fortalecer relaciones más profundas y recurrentes con nuestros clientes, consolidando ecosistemas estratégicos como vivienda y real estate, pequeñas y medianas empresas, el comercio, consorcios y los sectores de servicios, que son centrales en la actividad económica del distrito. El crecimiento estará acompañado por una mayor digitalización de productos y procesos, la integración con plataformas y servicios de la Ciudad como BAX, y el desarrollo de nuevas propuestas de inversión y financiamiento, simples y accesibles.