En el marco de un encuentro exclusivo para empresarios y referentes del sector productivo, la Bolsa de Comercio de Mendoza (BCM) recibió en su Salón de Ruedas a Santiago Bausili, presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), para un espacio de diálogo sobre el balance de gestión del organismo, la evolución del programa económico y las perspectivas para el segundo semestre de 2026.

El encuentro estuvo encabezado por el presidente de la BCM, Luis Romano; el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo; y el legislador nacional Lisandro Nieri quien ofició de moderador en la charla de Santiago Bausili, presidente del BCRA.

La apertura estuvo a cargo del gobernador Alfredo Cornejo, que destacó la permanencia de Bausili al frente del organismo, lo preside desde diciembre de 2023, contra un promedio histórico de un año y medio para sus antecesores. “El desafío es estabilidad con crecimiento y, sobre todo, convertir las reglas en instituciones sólidas que permitan que la Argentina tenga algo que durante demasiado tiempo faltó: una moneda estable, crédito de largo plazo y previsibilidad para invertir”, sintetizó el mandatario.

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Evolución del programa económico

Bausili repasó el impacto del último shock externo: el salto en el precio del petróleo empujó las tasas de interés globales, aumentó la aversión al riesgo y volvió a retirar fondos de los mercados emergentes. En otro ciclo, remarcó, la Argentina hubiera sido de las más castigadas. Sim embargo, esta vez no hubo que corregir el rumbo. “Los mercados encuentran una Argentina mucho mejor apoyada sobre fundamentos económicos, con un orden macro que no es artificial ni temporario, que tiene muchas características de permanente”, explicó Bausili.

Sobre el balance de gestión del BCRA, el titular detalló que entre 2002 y 2023 el organismo emitió 64 puntos del Producto Bruto Interno para financiar al Tesoro, 22 de ellos durante la pandemia, y que esa fuente ya se cortó. El programa de compra de reservas, que arrancó el 2 de enero contra una meta de 10.000 millones de dólares para el año, superó los 13.000 millones. Sobre ese punto invirtió una de las preguntas más instaladas de la economía argentina: “¿Por qué crecimos y nos desarrollamos pensando que faltan dólares? ¿No será que sobraban pesos?”.

Perspectivas del segundo semestre: lo que viene para la economía real

De cara a los próximos meses, Bausili se refirió al desafío que considera central y que no es monetario: las expectativas. Los números son indiscutiblemente positivos, sostuvo, pero en la toma de decisiones todavía pesa “un elemento que domina la toma de decisiones en Argentina, que es el miedo, lo que llamamos estrés postraumático”.

Su advertencia es que ese reflejo se volvió caro: decidir bajo cobertura permanente equivale a pagar una prima de seguro que antes se diluía con la inflación y que hoy, con menos regulaciones y precios en descenso, ya no se licúa.

“Si los fundamentos son sólidos, el riesgo de que se materialicen esos miedos es muy bajo”, planteó. Sobre lo que viene fue explícito: las medidas serán “profundizaciones del tipo de medidas que venimos tomando hasta ahora, que tienen que ver con sacar trabas y bajar costos para que el sector privado y la economía en Argentina se desarrollen”.

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El ahorro, la pieza que le falta al crédito

Delante, tenía a un sector con una agenda propia. Mendoza produce, exporta y emplea mirando dos monedas a la vez, y cada decisión de inversión se toma con el tipo de cambio, la tasa y el acceso al crédito sobre la misma mesa.

El espacio de preguntas se abrió con la medida que habilita a los bancos a prestar dólares a empresas que no generan divisas y derivó en el diagnóstico de fondo: los argentinos ahorran en dólares y ese ahorro sale del sistema bancario. “Los argentinos generan riqueza, y la mayoría de esa riqueza que se transforma en ahorro se va del sistema”, señaló. “¿Por qué no empezamos a ver formas de que el ahorro de los argentinos se transforme en inversión en Argentina y no en inversión en otro país?”. El nuevo marco, acotado y con exigencias adicionales de capital, apunta a abrir ese canal.

El intercambio recorrió también el escenario electoral, el vínculo comercial con Estados Unidos y el peso impositivo sobre la competitividad, pero volvió una y otra vez al crédito. Ahí la respuesta fue siempre la misma: “El crédito no crece en los árboles. Crece el ahorro. El crédito es la canalización del ahorro”.

La BCM como hub de negocios en este tipo de encuentros de alto nivel

Que la Bolsa de Comercio de Mendoza oficie como sede de una exposición de esta jerarquía no es un dato menor para el ecosistema económico provincial. Refuerza, en cambio, la estrategia de funcionar como el punto de encuentro donde las definiciones de la política económica nacional se traducen en información útil para quienes están involucrados con la economía de Mendoza.