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BBVA presentó una nueva estrategia que busca cambiar ese paradigma. La entidad financiera lanzó Black+, una oferta segmentada según los hábitos de consumo de cada usuario, con tres alternativas diseñadas para quienes priorizan el ahorro cotidiano, los viajes o una combinación de ambos.

La propuesta introduce un modelo de hipersegmentación inédito en la banca argentina, que permite a los clientes elegir entre los paquetes Save, Travel y All, en función de sus preferencias y estilo de vida. La iniciativa estará disponible desde el 24 de julio tanto para clientes actuales como para nuevos usuarios.

Un cambio en la forma de acceder a los beneficios

Según explicó Mariano Mancurti, Head of Payments and Loyalty de BBVA Argentina, el desarrollo de Black+ surgió a partir de un proceso de escucha activa de los clientes, que manifestaban la necesidad de contar con beneficios más simples, flexibles y alineados con sus consumos habituales.

“Escuchamos a nuestros clientes y entendimos que no todos buscan lo mismo. Algunos priorizan el ahorro cotidiano, otros valoran las experiencias vinculadas a los viajes y muchos buscan combinar ambos beneficios”, señaló Mancurti.

Mariano Mancurti, Head of Payments & Loyalty de BBVA ArgentinaA@PINTA_Foto

Durante una entrevista con El Cronista, el ejecutivo explicó que la idea fue trasladar una lógica habitual en otras industrias, como la automotriz, al negocio financiero.

“¿Por qué un banco tiene que decirle al cliente qué producto debe tener? Decidimos ofrecer distintas alternativas para que cada persona elija la que mejor se adapta a sus necesidades”, sostuvo.

Black+: tres propuestas para distintos estilos de vida

La nueva familia Black+ se divide en tres opciones con beneficios diferenciados.

Black+ Save está orientada a quienes buscan reducir el gasto en compras cotidianas. Incluye un 20% de descuento todos los días en supermercados y combustibles de todo el país, con un tope mensual de reintegro de $100.000, además de tres cuotas sin interés en Mercado Libre.

Black+ Travel apunta a los clientes que viajan con frecuencia o priorizan experiencias. Ofrece el doble de acumulación de millas BBVA (dos millas por cada dólar consumido), 16 accesos a salas VIP, descuentos en gastronomía y cuotas sin interés para compras online.

Por su parte, Black+ All combina ambas propuestas. Reúne descuentos en supermercados, combustibles y gastronomía, seis cuotas sin interés en Mercado Libre, dos millas por dólar y hasta 20 ingresos a salas VIP, con un tope mensual de reintegros de hasta $200.000.

El diseño de estos topes de reintegro no fue casual. Al ser consultado sobre cómo llegaron a definir los límites de $100.000 y $200.000, Mancurti explicó que buscaron establecer montos que resultaran verdaderamente competitivos frente a un mercado que hoy ofrece devoluciones que quedan desfasadas frente al gasto real.

El ejecutivo del banco remarcó que la decisión de elevar sustancialmente los límites buscó que el beneficio “le haga sentido a la gente” y se convierta en una herramienta de ahorro real que los motive a usar el producto.

Tarjetas Black+: cómo son los requisitos para acceder

Otra de las novedades es el cambio en la forma de acceder a la categoría Black. En lugar de basarse exclusivamente en el nivel de ingresos, BBVA incorporó un modelo que contempla el potencial de vinculación y el uso que cada cliente hace de los productos del banco.

“Hay muchas personas que están dispuestas a pagar por un paquete con mejores beneficios, aunque no pertenezcan al segmento tradicional Black. Lo que hacemos ahora es ampliar esa posibilidad y dejar que el cliente elija”, explicó Mancurti.

Mariano Mancurti, Head of Payments & Loyalty de BBVA ArgentinaA@PINTA_Foto

Cerca del 75% de los actuales usuarios de tarjetas de crédito del mercado argentino cumplen con las condiciones para acceder a esta nueva propuesta.

Durante el primer mes, tanto los clientes actuales como los nuevos podrán solicitar los paquetes a través de la atención en sucursales o por vía telefónica. A partir de agosto, se habilitará la funcionalidad para que quienes ya operan con el banco puedan gestionar la migración de su tarjeta directamente desde la aplicación móvil.

Finalmente, entre octubre y noviembre, BBVA proyecta abrir su canal digital para que los no clientes puedan darse de alta y solicitar el producto directamente desde el sitio web.

Nuevas condiciones de bonificación al 100%

BBVA también modificó los mecanismos para bonificar el costo de los paquetes. Los clientes podrán mantenerlos sin cargo a través de distintos niveles de vinculación con la entidad, como la acreditación de haberes, un determinado volumen de consumo con tarjetas o inversiones dentro del ecosistema del banco.

En la entrevista, Mancurti detalló los números exactos detrás de esta estrategia y cómo la propuesta está diseñada para que “se repague sola”. Los paquetes Save y Travel tienen un costo de $98.000 mensuales; sin embargo, al ofrecer un tope de reintegro de $100.000, si el usuario utiliza el beneficio al máximo, el paquete le resulta técnicamente gratis e incluso le genera un saldo a favor. Esta misma lógica aplica para el paquete All, que cuesta $188.000 mensuales, pero cuenta con un tope de devolución de $200.000.

A su vez, los clientes tienen la opción de bonificar el 100% de este costo mediante su volumen de gasto: los paquetes Save y Travel requieren consumos mensuales desde $2,5 millones, mientras que para el paquete All la bonificación total exige un consumo de $5 millones. Como gran ventaja competitiva, en todos los casos, si el cliente cobra su sueldo en BBVA, la exigencia de consumo se reduce exactamente a la mitad.

Una tarjeta con nuevo diseño y foco en los pagos digitales

Como parte del lanzamiento, BBVA renovó el diseño físico de sus tarjetas de crédito. El nuevo formato será vertical e incluirá toda la información sensible en el reverso, con el objetivo de mejorar la seguridad y facilitar su uso.

Además, las tarjetas podrán incorporarse a billeteras digitales como Apple Pay y Google Pay para realizar pagos sin contacto mediante tecnología NFC. Sin embargo, hay un detalle operativo fundamental para los usuarios: según precisó Mancurti, para que apliquen los reintegros del 20% en supermercados, combustibles y gastronomía, es condición obligatoria efectuar el pago acercando el teléfono celular previamente enrolado en la wallet. Es decir, la promoción no tiene validez si se abona utilizando el plástico físico tradicional.

El ejecutivo explicó que esta medida busca incentivar fuertemente el hábito de los pagos contactless, ya que los usuarios siempre llevan el celular consigo. Además, destacó que esta modalidad ofrece mayores niveles de seguridad, practicidad y cuenta con la ventaja técnica de que la tecnología NFC permite realizar el pago exitosamente incluso si el teléfono no tiene conexión a internet. En todos los casos, el banco informó que estos reintegros serán inmediatos y se acreditarán directamente en la caja de ahorro del cliente.

Novedad: pagos de servicios con tarjetas de crédito sin costo adicional

Más allá de la reestructuración de la categoría Black, Mancurti aprovechó la entrevista para una primicia exclusiva que marca un fuerte diferencial frente a sus competidores.

A fines de julio, BBVA lanzará una funcionalidad que permitirá abonar todo tipo de servicios —como expensas, luz, gas e impuestos— utilizando la tarjeta de crédito sin ningún costo adicional.

“Hoy están contadas con los dedos de la mano las empresas de servicios que te permiten pagar con tarjeta de crédito, nosotros queremos que puedas pagar hasta la luz de la cooperativa”, mencionó el ejecutivo.

Esta medida, explicó, responde a una lógica integral del banco de ofrecer soluciones financieras simples y convenientes para resolver las fricciones de la economía cotidiana