La baja del tipo de cambio nominal e índices de inflación todavía altos, más que compensan la depreciación del dólar contra otras divisas.
En lo que va del año el tipo de cambio real multilateral se apreció 7,7%, al volver a ubicarse en niveles comparables con los de 2017, alejándose de los $ 1636 (a precios de hoy) definidos por el FMI como un nivel mínimo a sostener en el acuerdo 2022, según un informe de LCG.
Vaca Muerta está corriendo la “restricción externa”: esto es, permite tolerar mejor los atrasos cambiarios. ¿Pero qué quiere decir “tolerar”? En principio, hablan de la suma de entradas y salidas de dólares. El excedente de dólares energético ayuda a equilibrar la cuenta incluso con el dólar a $ 1400.
En el 2017 y 2018, el atraso cambiario afectó simultáneamente a los márgenes de varias empresas y a la balanza de pagos. Ahora, el sector de hidrocarburos está haciendo su aporte (junto con el optimismo para emitir ONs en dólares) para ocultar el síntoma del atraso cambiario.
Balanza de pagos
“Tenemos márgenes afectados en varias empresas, pero no tenemos síntomas en la balanza de pagos. Esta enfermedad (holandesa) es asintomática al principio, pero está. Hoy de hecho ya empezó a mostrar síntomas en su impacto en empresas y en el empleo”, precisa el research.
“Puede madurar de a poco, pero el desenlace (en una forma distinta a la de una crisis de balanza de pagos) puede ser repentino”.
“Desde ya que cualquier política que ayude a mejorar la productividad de las empresas va en la dirección correcta, pero nunca hay que desatender la cuestión cambiaria”, concluyen en LCG.