Si bien la última semana los bonos argentinos se recuperaron con fuerza, desde febrero a la fecha aún mantienen una fuerte baja del orden del 20 por ciento.
La deuda vuelve a operar con paridades debajo de 30% y cuando ello ocurre, el mercado hace cuentas y vuelve a ver un sobre castigo y replantear a los precios de los bonos en base a los fundamentals actuales y futuros.
En ese escenario, los analistas vuelven a ver oportunidades y advierten que los bonos locales podrían ser una buena inversión, aun asumiendo escenarios de restructuración de deuda.
Fuerte castigo en los Globales
La deuda argentina rebotó en los últimos días, con subas de hasta 11% en los distintos tramos de la curva.
Sin embargo, los bonos locales se desplomaron entre 16% y 20% en las últimas semanas.
Desde febrero a la fecha se evidenció una corrección en todos los tramos de la curva soberana y de esta manera, los Globales vuelven a operar en mínimos del año y mínimos desde diciembre del 2022.
La curva se desplazó al alza y agravó su inversión, a la vez que las paridades de los bonos se cayeron debajo de 30%, con un promedio de 28 por ciento.
Ante este escenario, los analistas hacen simulaciones de valuación de los bonos para detectar si existe (o no) una oportunidad en la deuda local.
Los analistas de Cohen destacan que en términos de potencial reestructuración, las cotizaciones tienen implícitas fuertes quitas.
Estas alcanzan el 56%, dependiendo del instrumento y de la tasa de descuento que tomemos.
"A una tasa de descuento del 15%, en línea con países con calificación crediticia B- como Kenya y Nigeria, la quita de valor implícita va desde 30% para el GD41 hasta 51% para el GD30. Como es de esperar, el mercado valúa mayores quitas en los bonos más cortos, que son aquellos que más vencimientos acumulan en el horizonte cercano", detallaron.
Es decir, el fuerte ajuste de los bonos provocó un empeoramiento en las perspectivas, aunque también podría ser visto como una oportunidad.
Desde Cohen remarcan que las perspectivas de los precios de los bonos a largo plazo dependen del impacto de una posible reestructuración contra los niveles actuales. En ese sentido, consideran que aun con quitas del 50%, podrían ofrecer buenas ganancias.
"Sometimos a los bonos a distintos escenarios de reestructuración y todos muestran que los bonos soberanos podrían llegar a resistir quitas de capital de hasta 50%", comentaron.
En el estudio de Cohen, la referencia más severa es la de Argentina en 2005, cuando los inversores recuperaron tan solo alrededor del 25% del valor de sus bonos.
Bajo ese escenario, y pensando en bonos con una exit yield del 15%, el trade en bonos hoy seguiría siendo negativo. En cambio, cuando la quita es menor, de un 50%, los bonos comienzan a dar ganancias de entre 3% y hasta 21 por ciento.
Sin embargo, allí la selectividad es clave ya que existen bono como el Global 2041 o 2046 que muestran pérdidas de hasta 22 por ciento.
En cambio, bajo procesos de reestructuración como la de Ecuador de 2000 (se recupera el 75%) o de Uruguay en 2003 (se recuperó el 90% del valor), las ganancias futuras para la deuda son de hasta 110 por ciento
Por su parte, y bajo un análisis similar, los analistas de Facimex Valores manejan tres escenarios posibles para la deuda.
Uno optimista (10% de probabilidad), en el que se da un camino de profundas reformas estructurales, con la curva convergiendo a BB+100 pbs y con pendiente positiva.
Un segundo escenario base (60% de probabilidad) en el que las reformas son graduales, con reperfilamiento light de la deuda y la curva converge a B+150 pbs con pendiente plana.
Finalmente, el tercer escenario pesimista (30% de probabilidad) se profundizan los desequilibrios. En ese caso, los bonos cotizan por paridad volviendo a los mínimos de junio y julio pasado.
Teniendo en cuenta las probabilidades (subjetivas) que le asignan desde Facimex Valores a los distintos escenarios, el precio promedio ponderado de los Globales contemplando los 3 escenarios quedaría en u$s 45,5, un 41% arriba de los niveles actuales.
"La valuación de los Globales en los distintos escenarios sugiere que todavía hay claro valor en la curva de Globales. El precio promedio ponderado (por monto emitido) podría llegar hasta u$s 75,3 (175%) en el escenario optimista y subiría a u$s 53,5 (96%) en el escenario base, pero podría caer a la zona de u$s 19,7 (-27%) en el escenario pesimista", comentaron.
Oportunidades en los Globales
Dado el fuerte castigo, y teniendo en cuenta que los bonos han regresado a mínimos del año, especulando con una posible reestructuración y/o reformas estructurales, los analistas del mercado ven oportunidades detrás de la curva.
Teniendo en consideración los escenarios de posible reestructuración de deuda y sus respectivas ganancias, los analistas de Cohen ven mayor valor en los bonos ley local más cortos.
"Preferimos los bonos AL30 y GD35. El bono ley local al 2030 tendría un premio incluso si su valor presente neto fuese recortado a la mitad, y su spread contra su equivalente ley extranjera se encuentra en un nivel récord de 16%. El 2035 es actualmente el global con menor paridad y ofrece ganancias para quitas de hasta 44% de su valor, su spread contra el GD38 (con mejor protección legal) se encuentra en 25%, algo por debajo de su promedio histórico de 27%", afirmaron desde Cohen.
Los analistas de Facimex Valores remarcan que, debido a la fuerte caída en el último mes y medio, vuelven a ver atractivo en aumentar la exposición a Globales.
Su análisis es que, de cara a un trade electoral y rumbo al mediano plazo los bonos se encuentran con valuaciones atractivas.
Dado los escenarios para los bonos, ven oportunidades en los Globales 2035 y 2041.
"La clave está en la adecuada selección de los instrumentos. Priorizamos GD35 y GD41, ya que son los que tienen los perfiles de retorno total más atractivos a lo largo de los distintos escenarios teóricos que planteamos para la economía de los próximos años", detallaron.
Para Javier Casbal, estratega de Adcap Grupo Financiero, entre las mejores opciones para jugar el trade electoral se encuentran los bonos soberanos argentinos a 2035.
"El activo es high beta y tiene un downside bajo, al tener varios riesgos ya descontados, y un potencial alcista alto", comentó.
Además, agregó que "los bonos argentinos se habían desacoplado del resto de los bonos de países emergentes, que empezaron a mejorar con la confirmación de una suba menos agresiva de las tasas de interés por parte de la Fed. Esa mejora no alcanzó a los títulos soberanos locales, que sobrerreaccionaron a los anuncios oficiales que apuntan a contener la brecha cambiaria y obtener financiamiento", explica Casabal.
Finalmente, desde BIND Inversiones también encuentran valor en los bonos soberanos locales, a la vez que remarcan su preferencia por la renta fija antes que la variable.
"En términos de retorno total, la mayoría de los activos locales se encuentran en terreno negativo para lo que es febrero y marzo, devolviendo las ganancias obtenidas en el primer mes del año. Seguimos manteniendo preferencia por Bonos Globales por sobre renta variable local", dijo.
Dentro de los bonos que resaltan desde BIND Inversiones se encuentran el GD35 por su baja paridad y próximos escalones en los cupones.
"Esta preferencia se ata a suposición que es una posición de mediano plazo, riesgosa, pero con un retorno interesante bajo la tesis de que los bonos no sufren una reestructuración agresiva durante 2024", comentaron.