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Con una caución podés obtener financiamiento de corto plazo a cambio de dejar valores negociables como bonos, acciones o Cedears en garantía.

Durante la operación, esos activos tienen un valor asignado por BYMA (Bolsas y Mercados Argentinos) y, según la especie, se aplica un aforo que determina cuánto de ese valor se reconoce como respaldo.

La valuación de esas garantías está atada a la operatoria del mercado local. Por eso, cuando BYMA cierra por un feriado y los mercados del exterior siguen abiertos, puede pasar que los activos dados en garantía cambien de precio mientras en Argentina no hay una nueva cotización.

Ese será el escenario del lunes 9 de noviembre, que fue establecido como feriado nacional por la visita del Papa León XIV a la Argentina.

En esas jornadas, Wall Street seguirá operando y las acciones, bonos u otros activos que tengan cotización internacional podrán moverse durante el día, pero ¿cómo impacta ese movimiento en el valor de las garantías de una caución mientras BYMA permanece cerrado?

Qué pasa con las garantías mientras BYMA está cerrado

Mientras no hay una nueva rueda en BYMA, no se genera una nueva cotización local para los activos que se negocian en ese mercado.

Imagen ilustrativa. Archivo.

Así, el movimiento que tenga un activo en otro mercado durante el feriado no se traslada automáticamente a la valuación de la garantía en ese mismo momento.

En el caso de una caución respaldada por activos que también tienen cotización en el exterior, esta diferencia puede ser importante. Si durante el feriado el precio internacional cae, la garantía puede llegar a valer menos cuando BYMA vuelva a operar.

Con la reapertura del mercado argentino, los activos vuelven a tener una nueva cotización local. A partir de ese precio, se actualiza el valor que tienen las especies entregadas como garantía y se aplica el aforo correspondiente.

El punto importante para quien tomó la caución es si el valor reconocido de las garantías alcanza para cubrir el nivel exigido por la operación.

Si el valor cae por debajo de ese nivel, puede ser necesario reponer garantías. La diferencia puede cubrirse con dinero o con otros valores admitidos, según las condiciones de la operación.

Por eso, el movimiento que se produce durante el feriado puede terminar afectando una caución al momento de la reapertura. El riesgo no desaparece porque el mercado local esté cerrado: queda pendiente la actualización de la valuación hasta que vuelva la operatoria.

El aforo también juega

BYMA aplica un aforo que reduce el valor que reconoce como garantía, y ese porcentaje cambia según la especie.

Por ejemplo, si un activo tiene un valor de mercado de $10 millones y el aforo aplicable es del 80%, el valor reconocido como garantía será de $8 millones.

Por eso, una caída del precio durante el período en que BYMA estuvo cerrado puede achicar el margen disponible para una caución cuando el mercado vuelva a operar. El efecto dependerá tanto de la variación del activo como del aforo que tenga asignado.

No todas las garantías funcionan igual

La metodología también depende del activo que se haya entregado como respaldo. BYMA contempla distintas especies para las cauciones, entre ellas acciones, Cedears, títulos públicos, obligaciones negociables y determinados valores del exterior.

En los activos con cotización internacional, la forma de obtener la referencia de precio puede variar según el instrumento. Por eso, ante un feriado, no alcanza con mirar qué pasó en Wall Street: hay que revisar qué activo está respaldando la caución y cómo se determina su valor para las garantías.

Para quien toma dinero mediante una caución, el dato más importante es el margen que queda disponible después de aplicar el aforo. Ese margen es el que permite atravesar movimientos adversos de los activos dados en garantía sin llegar al nivel en el que haya que reponer cobertura.