El banco Central resolvió que, desde este viernes 12 de junio se flaxibilizarán los préstamos en dólares y los bancos podrán prestar a aquellos solicitantes que cuenten con garantías en moneda extranjera otorgadas por exportadores.
Así lo dispuso la Comunicación “A” 8446, que estableció como requisitp que los exportadores que aporten su garantía para el crédito deben contar con ingresos habituales provenientes de operaciones de comercio exterior que guarden razonable relación con esa financiación.
“De esta forma se orientarían los recursos ociosos en moneda extranjera hacia otros sujetos sin afectar la capacidad de repago de esos depósitos. La norma tiene como marco el decreto 905/2002 del PE”, señalaron fuentes del BCRA a El Cronista.
Con esta medida, el Gobierno busca dar un destino a los dólares depositados que tienen los bancos, que crecieron en el último tiempo y están ociosos en las cuentas de muchos clientes en un contexto en que el financiamiento en pesos está frenado por el crecimiento de la morosidad, que afecta la política crediticia de los bancos presionando las tasas al alza, y las exigencias de encajes que mantiene el BCRA, que también resultan restrictivas para los préstamos. Eso se combina con una escasez de pesos en la plaza, que el Gobierno mantiene por la vía de la absorción del Tesoro luego de las compras de reservas que realiza el Central.
Esa es la contraparte de una mayor oferta de dólares traccionada por la nueva ola de emisión de obligaciones negociables que se ve en el último tiempo, que se combina con un tipo de cambio que descomprimió luego de las elecciones legislativas del año pasado.
“Vimos un dólar que llegó a los $ 1470 en el mercado oficial, tocó la banda superior y la brecha del CCL estuvo unos $ 100 por encima de eso. Cuando eso descomprimió, tras el buen resultado electoral para el Gobierno, hubo un par de meses en los que se volvió a emitir mucha deuda privada y ahora tenemos el efecto de segunda vuelta que implica una mayor capacidad prestable de dólares”, señaló el analista.
El economista Christian Buteler apuntó que “los depósitos en dólares han crecido mucho y no tienen destino, lo que hizo que los bancos salieran fuerte a ofrecer créditos en esa moneda a las empresas”. Contó que eso sucedió ya en 2024, cuando se colocaron muchos préstamos en dólares en las exportadoras. Eso se vio interrumpido cuando se disparó el tipo de cambio en 2025 por las elecciones y ahora se vuelve a dar.
En ese contexto, el Gobierno ve margen para que crezcan los préstamos en dólares porque los depósitos en esa moneda vienen creciendo y acumulan alrededor de u$s 40.000 millones en los bancos.
De hecho, los créditos en dólares vienen al alza en el último tiempo. Se expandieron a un ritmo cercano al 5% mensual en mayo, según datos de la consultora EcoGo y, en abril, el stock eEl texto de la norma señala que “quedarán comprendidas las financiaciones otorgadas a clientes que cuenten con garantías en moneda extranjera otorgadas” exportadores “y que se constituyan como principales pagadores con renuncia a los beneficios de excusión y división”.
“De esta forma se orientarían los recursos ociosos en moneda extranjera hacia otros sujetos sin afectar la capacidad de repago de esos depósitos. La norma tiene como marco el decreto 905/2002 del PE”, señalaron fuentes del BCRA a El Cronista.
Cabe recordar que el artículo 23° del Decreto 905/2002 impide que los bancos usen los depósitos en dólares de sus clientes para dar préstamos. Establece que sólo pueden prestarle dólares a clientes que generen divisas. Es una norma macroprudencial que lo que busca es que no haya un descalce de moneda en el sistema bancario. La idea de flexibilizarlo circula hace tiempo en el mercado y el Gobierno viene tomando algunas medidas en ese sentido por medio del BCRA. Ya había habilitado el acceso a los préstamos en dólares para los proveedores de empresas que generen dólares y ahora da un paso más en ese sentido, al habilitar los préstamos a quienes consigan a garantía de un exportador.
Con esta medida, el Gobierno busca dar un destino a los dólares depositados que tienen los bancos, que crecieron en el último tiempo y están ociosos en las cuentas de muchos clientes en un contexto en que el financiamiento en pesos está frenado por el crecimiento de la morosidad, que afecta la política crediticia de los bancos presionando las tasas al alza, y las exigencias de encajes que mantiene el BCRA, que también resultan restrictivas para los préstamos. Eso se combina con una escasez de pesos en la plaza, que el Gobierno mantiene por la vía de la absorción del Tesoro luego de las compras de reservas que realiza el Central.
Esa es la contraparte de una mayor oferta de dólares traccionada por la nueva ola de emisión de obligaciones negociables que se ve en el último tiempo, que se combina con un tipo de cambio que descomprimió luego de las elecciones legislativas del año pasado.
“Vimos un dólar que llegó a los $ 1470 en el mercado oficial, tocó la banda superior y la brecha del CCL estuvo unos $ 100 por encima de eso. Cuando eso descomprimió, tras el buen resultado electoral para el Gobierno, hubo un par de meses en los que se volvió a emitir mucha deuda privada y ahora tenemos el efecto de segunda vuelta que implica una mayor capacidad prestable de dólares”, señaló el analista.
El economista Christian Buteler apuntó que “los depósitos en dólares han crecido mucho y no tienen destino, lo que hizo que los bancos salieran fuerte a ofrecer créditos en esa moneda a las empresas”. Contó que eso sucedió ya en 2024, cuando se colocaron muchos préstamos en dólares en las exportadoras. Eso se vio interrumpido cuando se disparó el tipo de cambio en 2025 por las elecciones y ahora se vuelve a dar.
En ese contexto, el Gobierno ve margen para que crezcan los préstamos en dólares porque los depósitos en esa moneda vienen creciendo y acumulan alrededor de u$s 40.000 millones en los bancos.
De hecho, los créditos en dólares vienen al alza en el último tiempo. Se expandieron a un ritmo cercano al 5% mensual en mayo, según datos de la consultora EcoGo y, en abril, el stock estimado era superior a los u$s 23.000 millones, con una suba del 54% interanual. En conferencia de prensa, hace unas semanas, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, destacó que “el crédito en dólares ha tomado una senda de expansión muy fuerte” y lo leyó como una señal de una etapa inicial de remonetización de la economía relacionada al crecimiento de la actividad.
Ese es uno de los planes que contempla el Gobierno, remonetizar la economía en dólares para compensar la caída de los préstamos en pesos y la escasez de liquidez que se ve en el mercado. La economía necesita que el crédito se recupere para que la actividad no siga cayendo y una salida es abrir el grifo de los préstamos en dólares. stimado era superior a los u$s 23.000 millones, con una suba del 54% interanual. En conferencia de prensa, hace unas semanas, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, destacó que “el crédito en dólares ha tomado una senda de expansión muy fuerte” y lo leyó como una señal de una etapa inicial de remonetización de la economía relacionada al crecimiento de la actividad.
Ese es uno de los planes que contempla el Gobierno, remonetizar la economía en dólares para compensar la caída de los préstamos en pesos y la escasez de liquidez que se ve en el mercado. La economía necesita que el crédito se recupere para que la actividad no siga cayendo y una salida es abrir el grifo de los préstamos en dólares.