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El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, aseguró este viernes que la Argentina llega a una eventual nueva etapa de presión cambiaria con una posición diferente a la que tenía el año pasado, cuando se vio una fuerte volatilidad cambiaria y de tasas, debido a la acumulación de dólares y a la ausencia de un exceso monetario relevante.
Durante su exposición en el Ciclo de Coyuntura de la Bolsa de Comercio de Córdoba, Bausili fue consultado por Guido Sandleris sobre cómo se prepara el BCRA frente a una mayor presión sobre el tipo de cambio. Su respuesta apuntó a dos variables centrales: la cantidad de pesos en la economía y la fortaleza del sector externo.
“No hay overhang monetario en forma relevante y tenemos una economía que acumuló muchos dólares en el último tiempo”, afirmó el titular del BCRA.
Bausili marcó la diferencia con 2025
Para Bausili, la situación actual es diferente a la que enfrentaba la Argentina durante 2025. Según explicó, la economía pasó de una situación de escasez relativa de dólares a otra en la que el sector externo comenzó a generar una acumulación de divisas.
“Esto es inverso a lo que teníamos antes y la expectativa es que se sigan acumulando dólares”, sostuvo.
El funcionario destacó que no se trata solamente de un fenómeno coyuntural, sino de una dinámica que considera estructural.
“Es tan estructural la dinámica del sector externo, que es el elemento más importante que diferencia el escenario actual del de 2025”, afirmó.
Asimismo, dijo que hay una fuerte dolarización hoy en el mercado y señaló que eso también reduce las posibilidades de shock cambiario. “Si estamos todos dolarizados es menor el riesgo”, indicó.
La lectura del presidente del Banco Central es que la generación de dólares constituye uno de los principales cambios respecto del escenario que enfrentó la economía el año pasado. En ese contexto, sostuvo que la expectativa es que la acumulación de divisas continúe hacia adelante.
Bausili también recordó que durante 2025 el mercado puso a prueba el esquema monetario y cambiario.
“El año pasado el mercado testeó la fragilidad del régimen monetario y cambiario”, señaló.
Según su interpretación, el resultado de esa prueba también modificó el comportamiento de los agentes económicos. “Por primera vez desde 1995 ganó el régimen”, sostuvo.
Para Bausili, ese antecedente tiene consecuencias hacia adelante porque cambia la percepción del mercado sobre la capacidad del esquema para atravesar episodios de tensión.
“Eso afecta el comportamiento hacia adelante”, agregó.
La estrategia del BCRA para evitar un exceso de pesos
El presidente del Banco Central también explicó cuál es la estrategia que utiliza la autoridad monetaria para administrar la cantidad de dinero y evitar que vuelva a aparecer un excedente de pesos.
“Nosotros somos muy cuidadosos en que no exista una percepción de exceso monetario”, sostuvo.
En ese sentido, Bausili hizo referencia a la experiencia de la Argentina durante períodos anteriores, cuando, según su descripción, la política monetaria generaba una demanda de dinero que no respondía a las necesidades genuinas de los agentes económicos.
“Nosotros vivimos por años abuso monetario y es que el Gobierno obligaba a las personas a demandar más dinero del que realmente deseaban”, afirmó.
El presidente del BCRA explicó que la estrategia actual busca evitar esa situación y que la emisión acompañe, en todo caso, el crecimiento efectivo de la demanda de dinero.
“Nosotros inyectamos a medida que crece la demanda y ahora vemos que se incrementó muy poquito”, señaló.
La definición se vincula directamente con su respuesta sobre una eventual presión cambiaria. Para el BCRA, evitar una acumulación de pesos que los agentes no quieran mantener reduce una de las fuentes potenciales de presión sobre el mercado de cambios.
Bausili aseguró que sigue la desinflación
El diagnóstico sobre el régimen monetario y cambiario se complementó con una defensa del proceso de desinflación. Bausili aseguró que la Argentina continúa avanzando en la reducción de la inflación, pese a algunos shocks temporarios vinculados con la corrección de precios relativos.
“Lo más destacable es que confirmamos que seguimos en un proceso de desinflación”, sostuvo.
Según explicó, durante los últimos meses hubo presiones puntuales derivadas del aumento del precio de la carne y del impacto del petróleo. Sin embargo, la inflación promedio mostró una trayectoria descendente.
Bausili señaló que el promedio mensual pasó del 2,3% en el primer trimestre al 2,1% en el segundo y al 2% en el tercero.
Otro de los puntos que destacó fue la baja correlación entre el tipo de cambio y los precios. “La correlación entre los movimientos del tipo de cambio y la inflación se mantiene muy baja”, afirmó.
Para el titular del BCRA, además, las expectativas permanecen ancladas. Según las proyecciones mencionadas durante su exposición, el mercado espera una inflación del 30% para este año, del 21% para 2027 y del 15% para el año siguiente.
“El foco lo tenemos puesto en que la inflación argentina converja con la tendencia mundial”, planteó.
El frente externo, pilar clave
Bausili también puso el foco en el desempeño del sector externo argentino. En particular, destacó que el tercer trimestre cerró con superávit de cuenta corriente, récord de exportaciones y récord de superávit comercial.
Para el funcionario, estos datos forman parte de los fundamentos que explican la mayor fortaleza de la economía frente a otros episodios de tensión cambiaria.
“En la Argentina se están construyendo cimientos sólidos y prevalece la estabilidad”, sostuvo.
También destacó que América Latina y los mercados emergentes llegan al actual escenario internacional en una posición más sólida que en ciclos anteriores.
“Latinoamérica y los emergentes están más sólidos que en ciclos previos”, afirmó.
La importancia del frente externo también aparece vinculada con el escenario internacional. Bausili sostuvo que, a medida que la economía argentina se estabilice, las variables globales tendrán una incidencia cada vez mayor.
“Para nosotros es un desafío tener cada vez más en cuenta lo que pasa en el mundo. A medida que la economía local se estabilice, eso va a tener más relevancia”, explicó.
Petróleo y déficit fiscal: la advertencia sobre el escenario global
En ese punto, el presidente del BCRA puso especial énfasis en la evolución del petróleo y en el deterioro de las cuentas fiscales a nivel global.
“Tenemos el privilegio de ser exportadores de petróleo, pero si los precios son demasiado altos no tiene sentido”, afirmó.
Bausili señaló que la mayor nominalidad posterior a la pandemia y los déficits fiscales crecientes de distintos países generan un escenario de mayor incertidumbre, especialmente en un contexto de aumento del precio del petróleo.
“La nominalidad del mundo post-Covid, sumado a déficits fiscales que vienen al alza, son un problema para los países en el marco de la suba del precio del petróleo. Eso genera un ambiente de mucha incertidumbre global”, sostuvo.
Además, advirtió que el conflicto internacional que viene afectando a los mercados se extiende sin una solución definitiva.
“El conflicto se viene extendiendo y no aparecen soluciones duraderas”, señaló.
A esto sumó un factor estacional: la llegada del invierno europeo, que podría prolongar las presiones sobre el mercado energético.
“Hay una parte cíclica que nos preocupa y es que se acerca el invierno europeo y las presiones pueden extenderse”, explicó.
Crédito en dólares y la evolución de la mora
Durante su exposición, Bausili también se refirió a la dinámica del crédito y al impacto que tuvo el aumento de la mora en los últimos meses. En particular, destacó el papel que tuvo el financiamiento en dólares en la evolución del crédito.
“Vimos que el crédito en dólares contribuyó a la dinámica del crédito en pesos mientras se digería el shock en el aumento de la mora de los últimos meses”, afirmó.
En conjunto, el mensaje de Bausili en Córdoba fue que el escenario actual presenta diferencias estructurales frente al de 2025. Destacó la mayor acumulación de dólares, menor exceso monetario, un régimen cambiario que atravesó una prueba de mercado y expectativas de inflación ancladas.
Al mismo tiempo, advirtió que la estabilización de la economía argentina hará que los shocks externos tengan cada vez mayor peso en la dinámica local.