El nuevo arancel global del 15 por ciento de Donald Trump beneficiará en gran medida a los países que ha criticado duramente, como China, Brasil, Canadá y México, según un análisis de datos.
Un análisis del nuevo régimen realizado por Global Trade Alert, organismo independiente de monitoreo comercial, reveló que Brasil disfrutará de la mayor reducción en los aranceles promedio (13,6 puntos porcentuales), seguido por China, con una reducción de 7,1 puntos porcentuales.
Los aliados de larga data de EE.UU, como el Reino Unido, la Unión Europea (UE) y Japón, serán los más afectados por el nuevo gravamen, introducido por el presidente estadounidense después de que la Corte Suprema declaró que gran parte de su política comercial anterior era ilegal.
Trump había utilizado originalmente la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) para imponer aranceles a sus socios comerciales, pero un fallo mayoritario del tribunal los anuló.
Tras el anuncio de la sentencia, Trump afirmó que sustituiría los aranceles de la IEEPA por un arancel general del 10%, que posteriormente elevó al 15% el sábado. Está previsto que entre en vigor mañana, pero sólo tiene una validez de 150 días antes de requerir la autorización del Congreso.
El domingo, el representante comercial de EEUU, Jamieson Greer, defendió la nueva medida y prometió seguir adelante con las investigaciones de prácticas comerciales que podrían generar más gravámenes.
Johannes Fritz, economista y director ejecutivo de GTA, quien realizó el análisis, declaró: “Los aranceles de países como China, Brasil, México y Canadá, que fueron duramente criticados por la Casa Blanca y que fueron objeto de aranceles de la IEEPA mediante órdenes ejecutivas especiales, fueron los que más se redujeron”.
Fabricantes asiáticos como Vietnam, Tailandia y Malasia, a los que Trump ha criticado con frecuencia por mantener enormes superávits comerciales con EEUU, se beneficiarán del nuevo régimen. Su base manufacturera, que incluye ropa, muebles, juguetes y plásticos, tendrá un rendimiento especialmente positivo.
Sin embargo, Greer afirmó que su oficina prevé iniciar investigaciones por prácticas comerciales desleales relacionadas con el exceso de capacidad industrial, que “abarcarán a muchos de estos países asiáticos con sobrecapacidad”. Greer añadió que los nuevos aranceles globales no afectarían la próxima reunión de Trump con el presidente chino, Xi Jinping.
El objetivo de las conversaciones bilaterales es “mantener la estabilidad y asegurar que China cumpla con su parte del acuerdo comprando productos agrícolas estadounidenses” y aviones Boeing, y “enviándonos las tierras raras que necesitamos”.
Fritz afirmó que el futuro de todos los aranceles se ve ahora envuelto en incertidumbre, y que la administración ha señalado su intención de imponer medidas adicionales específicas para cada país mediante la Sección 301 de la Ley de 1974.
“Este régimen no dura más de 150 días. La administración ha indicado que ahora se centrará en las leyes que sí le permiten imponer aranceles”, declaró. EEUU ya ha iniciado investigaciones bajo la Sección 301 sobre Brasil y China.
El nuevo régimen afectará especialmente a los aliados clave de EEUU, ya que sus exportaciones están dominadas por el acero, el aluminio y los automóviles, sectores que están sujetos a otros aranceles que siguen vigentes tras la decisión del viernes.
El secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, declaró a CNN el domingo que todos los socios comerciales de EEUU querían mantener vigentes los acuerdos que negociaron con Trump.
Pero Bruselas le exigió “claridad total” a Washington. La Comisión Europea declaró el domingo que “la situación actual no favorece una inversión y un comercio transatlático justos, equilibrados y mutuamente beneficiosos”, como se especifica en su acuerdo comercial con EEUU. “Un acuerdo es un acuerdo. Como principal socio comercial de EEUU, la UE espera que EEUU cumpla sus compromisos”.
La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, declaró a CBS: “Si bien algunos exportadores han soportado parte del impacto de los aranceles existentes, la mayor parte recayó en los importadores estadounidenses y, finalmente, en los consumidores estadounidenses”.
El mayor perjudicado por la nueva tasa fija global es el Reino Unido, que había obtenido un arancel del 10 por ciento sobre muchos productos, pero ahora verá un aumento de 2.1 puntos porcentuales en su tasa arancelaria promedia.
La UE, que aseguró una tasa arancelaria del 15% en su acuerdo comercial con Washington, verá un aumento general de 0.8 puntos porcentuales. Italia y Francia son los países más expuestos cuando se incluyen en los cálculos unas 1,100 categorías de productos exentos.
