Por lo menos cuatro buques tanque fueron obligados a retroceder por Irán este jueves cuando intentaban salir del estrecho de Ormuz, en momentos en que la república islámica parecía desafiar una ruta de evacuación dispuesta por la Organización Marítima Internacional.

La OMI dijo el martes que, tras “conversaciones con todas las partes”, había establecido un corredor de evacuación seguro que bordea la costa de Omán para los barcos y marineros que llevaban más de 100 días varados en el Golfo.

Pero el Blue Star I, el SG Pegasus, el Azumasan y el Omega Trader hicieron un giro en U o se desviaron de la ruta de la OMI este jueves, según datos de rastreo de buques. Los analistas dijeron que los desvíos probablemente se realizaron tras instrucciones de la Guardia Revolucionaria de Irán, que sostuvo que las rutas no dispuestas por la república islámica eran “inaceptables y completamente peligrosas”.

La Operación de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO) informó este jueves por la tarde que un buque de carga había sido alcanzado por un “proyectil desconocido” cerca de la costa de Omán. No hubo víctimas, pero se advirtió a los navegantes que “transiten con precaución”.

Irán acordó reabrir el estrecho bajo un acuerdo de paz provisional con EE.UU., pero el tráfico sigue muy por debajo de los niveles previos al conflicto, de unos 135 buques diarios. Durante el conflicto, había estipulado que los barcos pasaran por su costa, en el norte del estrecho.

“Ciertas autoridades anunciaron una nueva ruta para el tráfico de barcos en el estrecho de Ormuz sin informar ni coordinar con la República Islámica de Irán”, afirmó la Guardia Revolucionaria en un comunicado.

Irán intentó establecer su propio régimen para controlar el estrecho, al señalar que los barcos deben solicitar permisos a su Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, creada en mayo. Indicó que, tras un período de gracia de 60 días, buscará cobrar tarifas de seguro para atravesar la vía navegable.

Pero la Guardia Revolucionaria probablemente esté “realmente molesta” con Omán por haberse aparentemente puesto del lado de EE.UU. al aceptar la ruta de la OMI a lo largo de sus costas, en el sur del estrecho, dijo Martin Kelly, jefe de asesoría en EOS Risk Group. La directiva de la OMI era una “clara señal” de que Omán “no estaba dispuesto a aliarse con Irán para cobrar por el tráfico a través del estrecho”.

Omán mantuvo conversaciones con Irán sobre el estatus futuro del estrecho, incluidas posibles tarifas por mantenimiento ambiental y practicaje a través de la vía navegable.

De los barcos que salieron del Golfo por el estrecho el miércoles, 15 tomaron la ruta iraní, mientras que 26 tomaron la ruta omaní, según datos de la empresa de inteligencia marítima Windward.

Irán indicó que, tras un período de gracia de 60 días, buscará cobrar tarifas de seguro para atravesar la vía navegable.Fuente: ShutterstockShutterstock

Los precios del petróleo cayeron por primera vez el jueves, de regreso a los niveles previos al conflicto.

Ambrey, una agencia de inteligencia marítima, informó el jueves que un buque tanque con bandera de Panamá había recibido “la instrucción de desviar su rumbo” mientras transitaba el estrecho rumbo a Pakistán. La Guardia Revolucionaria le había ordenado al buque desviarse hacia su ruta preferida “al norte de la isla Larak” y “detenerse allí y esperar autorización”.

Al buque, que Ambrey no identificó, se le advirtió que estaba dentro del alcance de los misiles iraníes y que podía ser atacado, señaló la agencia. Tanto el SH Pegasus como el Omega Trader son barcos con bandera de Panamá.

Las amenazas “subrayan lo inciertas y frágiles que son las condiciones en el estrecho y minarán la incipiente confianza entre armadores y aseguradoras marítimas sobre la seguridad del tránsito”, dijo Michelle Wiese Bockmann, analista de Windward.

La Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico no respondió a un pedido de comentarios sobre cuántos barcos habían solicitado los permisos iraníes.