Un cuarto del agua de los ríos, lagunas y manantiales brasileños es mala, pésima o regular, según la Agencia Nacional de Aguas (ANA), que divulgó el Informe de Coyunturas de los Recursos Hídricos en el país.

Una investigación realizada en 1.747 puntos de seguimiento mostró una caída significativa en la calidad del agua que utilizan los brasileños. El estudio actualiza la situación del agua, con datos recogidos en 2009.

Los valores promedios del ndice de Cualidades de las Aguas (IQA), refleja principalmente la contaminación de agua por cloacas domésticas, señaló, en 2009, según ANA, una condición óptima en 4% de los puntos de seguimiento; buena en 71%; regular en 16%; mala en 7% y pésima en 2%.

Un año antes, en 2008, los números eran: 10% de calidad óptima; 70%, buena; 12%, regular; 6%, mala y 2%, pésima. En 2008, se analizaron 1.812 puntos.

Según el estudio, los

puntos que presentaron cualidades de agua pésima y mala se encontraban, mayormente, en las proximidades de grandes ciudades, como San Pablo, Curitiba, Belo Horizonte, Porto Alegre, Rio de Janeiro y Salvador. El motivo es el lanzamiento de cloacas domésticas sin tratamiento.

El especialista en recursos hídricos de la Superintendencia de Planificación de Recursos Hídricos de la agencia, Alexandre Lima, explicó que, a pesar de que Brasil tiene actualmente 12% de toda el agua dulce disponible en la superficie del planeta, la mayoría del potencial hídrico nacional, 81%, se concentra en la Región Hidrográfica Amazónica, lejos de los grandes centros urbanos.

Hay áreas sensibles en las proximidades de las mayores regiones urbanas, pero también tuvimos mejoras significativas, principalmente donde se invirtió más en saneamiento básico, dijo la ministra de Medio Ambiente, Izabella Teixeira.