Las restricciones rusas nuclean a casi 75% de las unidades frigoríficas brasileñas de carne porcina, bovina, de aves y menudos habilitadas a exportar hacia Rusia.
Un informe del Servicio Sanitario de Rusia (Rosselkhoznadzor), obtenido por Valor, mostró que 169 de las 227 plantas autorizadas a exportar tiene restricciones temporarias para embarques al mercado ruso. Además, 49 unidades figuran en la lista de control reforzado, es decir, que sufren un mayor rigor durante el análisis de las cargas cuando llegan a Rusia. Solo nueve frigoríficos están actualmente aprobados sin ningún límite.
Hasta ahora, el Ministerio de Agricultura admitía el embargo sobre 122 plantas -85 de ellas con la prohibición de exportar a partir del 15 de junio y otras 37 a partir de agosto. Casi mitad de las 218 plantas que tiene restricciones temporarias o control reforzado se incluyeron en esas categorías en 2011.
Al considerar los almacenes de carne, el número total de industrias brasileñas habilitadas sube a 417 unidades, que están listadas por el servicio ruso. De ese total, 239 plantas se incluyeron durante este año en restricciones temporarias o control reforzado.
Frente al amplio abanico de industrias cuya exportación enfrenta dificultades en Rusia, el gobierno de Brasil tiene dificultades para acelerar el final del embargo a las carnes nacionales. El Ministerio de Agricultura intentó armar una reunión con el director del Servicio Federal de Fiscalización Veterinaria y Fitosanitaria, Sergey Dankvert, durante la feria World Food Moscow, que comenzó ayer en la capital rusa. Pero el plan fracasó porque Dankvert estará de vacaciones este mes. Ahora, el ministerio buscará organizar una reunión a mitad de octubre.
La propuesta del ministerio para resolver el problema es sellar un pre-acuerdo con los rusos durante la rueda de negociaciones para el acceso de Rusia a la Organización Mundial de Comercio (OMC), que comenzó a inicios de semana en Ginebra. Representando a Brasil, están allí el embajador Roberto Azevedo, y el agregado agrícola en Ginebra, Guilherme Costa Júnior.
Una fuente próxima al ministro Mendes Ribeiro dijo a Valor que Brasil intentará negociar un acuerdo en el área fitosanitaria para comenzar a reducir el número de unidades frigoríficas embargadas y el impacto para los productores.
Según la fuente, el ingreso ruso a la OMC ocurrirá recién en diciembre, pero ese pre-acuerdo con Brasil se sellará inmediatamente, para dar apoyo en la organización internacional a los rusos, que en contrapartida retirarían el embargo a las carnes nacionales. El gobierno está convencido que el acuerdo que se negociará esta semana para el ingreso de Rusia a la OMC resolverá el problema del embargo.
A pesar de esa confianza, el gobierno todavía trabaja con la expectativa de resolver el tema en la esfera comercial. Una fuente de Agricultura dijo que si la hipótesis de la vinculación del embargo con la entrada en la OMC es verdadera, en caso de cerrarse el acuerdo, el problema se resolverá hasta finales de septiembre.
Pero si no es así, según la fuente, eso indicará que la tesis vinculada a la OMC es equivocada y el problema pasaría a ser sanitario o comercial.
Para empeorar las cosas, no reina el mejor clima en el ministerio de Agricultura. La semana pasada hubo una reunión con algunos integrantes de esa cartera para discutir el problema. El secretario de Defensa Agropecuaria, Francisco Jardim, admitió que el problema salió de control. Con esa declaración, se hizo más evidente la ruptura política dentro de la Secretaría de Defensa Agropecuaria. Fuentes del ministerio dijeron que la falta de comunicación entre Jardim y el director del Departamento de Inspección de Productos de Origen Animal, Luiz Carlos de Oliveira, transformó el problema en un embate político.