Pionera de las inversiones brasileñas en la isla caribeña, Brascuba, joint venture entre la brasileña Souza Cruz y la estatal Tabacuba, está lista para dar su principal paso desde su fundación en 1995.

La compañía duplicará la capacidad de producción de cigarrillos, actualmente de 4.000 millones de unidades anuales, hasta el próximo año. El proyecto se enmarca en la estrategia del gobierno cubano para aumentar las exportaciones.

La meta es subir la parte de la producción destinada al mercado externo del 9% actual al 20%, hasta 2017, explicó Alexandre Carpenter, copresidente de la empresa y representante de Souza Cruz en el negocio.

Los valores para la ampliación no están cerrados y la estructuración de la expansión depende de la larga lista de aprobaciones, que debe pasar por los ministerios de Agricultura y Comercio Exterior e Inversión Extranjera.

Pero, de acuerdo con Carpenter, la ampliación se financiará con recursos propios, sin necesidad de préstamos. La producción en dos turnos -el segundo con 70% de la capacidad utilizada- superará el crecimiento estimado del consumo en Cuba, según el ejecutivo.

Desde 2008, las ventas en el mercado interno subieron 45,7% en volumen y llegaron el año pasado a 2.200 millones de unidades. Solamente en 2012, las ventas crecieron 17,8%, tasa record para la compañía.

Brascuba responde hoy por 18% del mercado de cigarrillos en el país y domina la venta en pesos convertibles, que tienen paridad con el dólar. El resto del mercado lo atiende la socia Tabacuba, que actúa en el nicho de productos subsidiados por el gobierno.

Carpenter afirmó que el crecimiento de la operación muestra el potencial del mercado cubano. "Con una parte de la población trabajando en el turismo y con la posibilidad de abrir pequeños negocios, hubo una pequeña, pero notable sofisticación del consumo", dijo.

Al contrario del producto con subsidios, los cigarrillos de Brascuba tienen filtro. Además, la gama de productos ofrecidos por la cubano-brasileña es más amplia e incluye, además de los líderes de mercado H. Lippmann y Popular, marcas internacionales como Hollywood y Lucky Strike.

Mientras el mercado doméstico crece a una tasa de dos dígitos, las exportaciones caminan despacio. En 2012, el volumen enviado al exterior cayó 40%, a 136 millones de unidades, en función principalmente de la reducción de los envíos a España, mayor mercado consumidor. Para revertir la tendencia, la empresa está buscando nuevos socios. Este año, exportó por primera vez a Egipto y Rusia.

Para fortalecer las ventas externas, Souza Cruz contribuirá con la subsidiaria. La producción de la marca de cigarrillos Plaza, que se hace en Brasil, se transferirá a La Habana. Los paquetes producidos en Cuba se exportarán de vuelta a Brasil. Hasta agosto, cinco máquinas de la socia brasileña llegarán a la fábrica de Brascuba, en régimen de comodato, para fortalecer la producción.