El gobierno brasileño redujo el costo del crédito rural para la cosecha 2012/2013, que comienza en julio, acompañando la caída de la tasa básica de interés, denominada Selic.
La retracción de 8,5% del Producto Bruto Interno (PBI) agropecuario en el primer trimestre de 2012 en relación a igual período del año pasado reforzó la necesidad de subir los beneficios al sector rural en el marco del Plan de Cosecha, que se anunciará a finales de junio.
A la reducción de intereses, en etapa final de negociación en el gobierno, se agregarán medidas como la ampliación del límite individual de financiamiento, la creación de nuevas líneas de crédito, incentivos para la contratación de seguro, desgravación tributaria de insumos, renegociación sectorial de deudas, además de mantenimiento e inclusión de más productores en la agricultura familiar. El volumen de recursos, que todavía se analiza, rondará los R$ 115.000 millones. En la cosecha actual, se destinaron R$ 107.000 millones al sector.
El plan de gobierno prevé un corte de 0,5 punto porcentual de los interese cobrados a grandes productores y de 0,25% para medianos y pequeños agricultores. El gobierno hará una reducción "gradual" de los intereses, "sin apretar mucho el cinturón", para prevenir problemas con eventuales subas de la Selic en el futuro.
Actualmente, las tasas de crédito rural están en 6,75% al año para grandes productores, 6,25% para la "clase media" rural y entre 1% y 4% a los agricultores familiares. El lobby ruralista busca más: reducción de un punto porcentual a los grandes, 0,75 a los medianos y 0,5 a los pequeños.
Pero una fuente del ministerio de Economía dijo que la reducción será menor. Para estimular el cambio en el comportamiento del productor, el gobierno evalúa exigir algunas contrapartidas para ofrecer dinero más barato, como la adquisición del seguro rural y la comprobación del uso de buenas prácticas agrícolas - cultivo directo e integración cultivo-pecuaria, por ejemplo. Pero el formato de la tasa no se modificará. No se aplicará un indexador en el crédito rural.
Los cambios no incluyen programas especiales de inversión administrados por el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y el Banco do Brasil (BB), como por ejemplo, el Agricultura de Bajo Carbono (ABC), diseñado para grandes productores con tasa fija de 5,5% al año. Para hacer más atractivo al ABC, el gobierno aumentará el volumen de recursos en el BB, que se esfuerza para llevar a la práctica esa línea de crédito.
El total disponible pasará de R$ 850 millones a R$ 1.100 millones en la próxima cosecha.
El gobierno también está evaluando las condiciones diferenciadas para renegociar las deudas de productores y una posible reducción de tributos a insumos como fertilizantes y defensivos agrícolas -ambos impactados por el alza del dólar. Se crearían nuevas líneas para quitar deudas antiguas de productores insolventes. El segmento de manzanas sería el primer beneficiado. El Consejo Monetario Nacional (CMN) reglamentará la medida en el segundo semestre.
Otra medida que evalúa el gobierno es desgravar las actividades de irrigación, que ganan fuerza con la sequía en el sur y nordeste del país. Las pérdidas con el fenómeno climático La Niña, que provocó daños importantes en la cosecha y reducción de la renta agrícola, parecen haber sensibilizado al gobierno. En el sur, el perjuicio sumó R$ 5.200 millones hasta ahora. El gobierno aumentará el techo de cobertura del seguro oficial, el Proagro. Hoy, cubre hasta R$ 150.000 en crédito y pasaría a garantizar R$ 200.000 o R$ 250.000. La línea "Pronaf Semi- rido", dedicada a los agricultores del nordeste, aumentará su límite de financiamiento, de R$ 12.000 a R$ 18.000 por beneficiario.
El gobierno también decidió subir el techo de financiamiento individual en el crédito rural con tasas de interés subsidiado. Hoy, ese valor es de R$ 650.000 por beneficiario. El nuevo techo será de R$ 700.000 o R$ 750.000.
Para la "clase media", el gobierno ampliará los beneficios, creando nuevas líneas y aumentando los techos de financiamiento. Datos del ministerio de Agricultura muestran que los desembolsos del Pronamp crecieron 56,6% ante la cosecha anterior. En la actual, se presupuestaron R$ 8.300 millones.
Los pequeños productores ganarán medidas adicionales. El límite de renta bruta para que el productor se encuadre como agricultor familiar en el Pronaf, hoy de R$ 110.000 anual, pasará a R$ 130.000. El techo actual se considera bajo por el rito acelerado del aumento de la renta de los productores en los últimos años.