

El presidente del Gobierno y líder del PSOE, Pedro Sánchez, pidió apoyo electoral para lograr un Ejecutivo socialista en Castilla y León con el objetivo de frenar lo que considera “políticas reaccionarias” impulsadas por el PP y Vox.
Vale destacar que el próximo 15 de marzo de 2026 se celebrarán las elecciones a las Cortes de Castilla y León, comunidad gobernada por Alfonso Fernández Mañueco, del Partido Popular (PP), desde 2019.
Mitin en Soria junto al candidato Carlos Martínez
Sánchez participó este sábado en un mitin en Soria acompañado por el candidato socialista a la Junta, Carlos Martínez, y la ministra de Igualdad, Ana Redondo. Allí reafirmó su convicción de que el PSOE seguirá al frente del Gobierno tras las próximas elecciones generales, previstas —insistió— para 2027.

“Que tengan paciencia, que lo llevan muy mal, pero las elecciones serán en 2027. Y en 2027 volveremos a ganar, porque España quiere seguir avanzando”, afirmó. Según el presidente, lo verdaderamente llamativo no es el crecimiento de la ultraderecha, sino que exista “un Gobierno de coalición progresista que les pare los pies”.
El papel del Gobierno como “dique de contención”
Sánchez agradeció la movilización ciudadana de 2023, cuando la mayoría de españoles rechazó tanto a la ultraderecha como al PP.
Reivindicó además que su Ejecutivo ha actuado como un “dique de contención” frente a iniciativas como la propuesta de Castilla y León para obligar a escuchar el latido fetal a las mujeres que quisieran abortar, o la ley de Concordia, ambas recurridas ante el Tribunal Constitucional.
A su vez, defendió que la continuidad del Gobierno progresista en España es esencial para enfrentar lo que llama una “ola reaccionaria”. Pero señaló que no basta solo con eso: “Lo que necesitamos son más gobiernos progresistas, son más alcaldes y alcaldesas progresistas, son más gobiernos autonómicos progresistas”.
En ese contexto, pidió el voto para el candidato socialista Carlos Martínez en las elecciones del 15 de marzo. El mitin tuvo una fuerte presencia de mensajes feministas —en vísperas del 8 de marzo— y del lema ‘No a la guerra’, que dominaron tanto los discursos como la puesta en escena del acto.
Fuente: EFE.












