

El accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) sigue marcando la agenda política y parlamentaria. Once días después del siniestro, que dejó 45 personas fallecidas, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, compareció en el Senado en una sesión cargada de tensión, reproches cruzados y acusaciones directas entre el Gobierno y la oposición.
Desde el inicio de su intervención, Puente buscó fijar posición. Confirmó que acudirá al homenaje de Estado a las víctimas cuando se celebre y rechazó de plano las críticas del PP, al que acusó de no representar a las víctimas ni tener legitimidad para cuestionar quién debe estar presente en ese acto.

Puente confirma que asistirá al homenaje y niega legitimidad al PP
Durante su comparecencia, el ministro fue explícito al referirse a las críticas del Partido Popular sobre su presencia en el futuro homenaje. “Ustedes no son nadie para decir quién puede, o no, asistir a un funeral”, afirmó desde la tribuna del Senado, en una frase que marcó el tono del debate.
Puente insistió en que el PP “no representa a las víctimas, ni muchísimo menos” y defendió su actuación tras el accidente. Aseguró que tiene “la cabeza bien alta” porque estuvo “desde el primer momento” en el centro de mando y cumplió con las responsabilidades que le correspondían como ministro.
En ese contexto, el titular de Transportes recordó que desde el accidente del pasado 18 de enero ha ofrecido cuatro ruedas de prensa sin límite de tiempo ni preguntas y que su comparecencia parlamentaria se produjo once días después del siniestro, un plazo que consideró razonable dada la gravedad de los hechos. También confirmó que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá el próximo 11 de febrero para dar explicaciones sobre el accidente.
El recuerdo de Angrois y las acusaciones directas a Feijóo
Buena parte del discurso de Puente estuvo dirigido a confrontar con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, a quien acusó de mantener una doble vara de medir respecto a la gestión de tragedias ferroviarias. El ministro evocó el accidente de Angrois (Santiago de Compostela) de 2013, en el que murieron 79 personas, para marcar diferencias.
Según relató, tras aquel siniestro, Feijóo “organizó una entrega de medallas a las víctimas de manera selectiva, sólo a ocho de ellas”. Además, afirmó que cuando las víctimas pidieron que no asistiera a la misa funeral, el entonces presidente gallego “se presentó rodeado de policía y empujando a las víctimas que intentaron acercarse”.
“No me verán así, porque no soy como ustedes, ni por acción ni por omisión”, añadió Puente, que fue más allá al comparar esa actitud con la gestión de la dana en la Comunidad Valenciana, aludiendo al presidente Carlos Mazón. “Ni en mil vidas van a encontrar en mí algún parecido con ese que estaba escondido en el Ventorro mientras informaba en tiempo real a su líder”, afirmó.
Gritos de dimisión y una comisión de investigación en marcha
El clima de confrontación quedó patente incluso antes de que Puente tomara la palabra. A su entrada en el hemiciclo, los senadores del PP lo recibieron con gritos de “¡dimisión! ¡dimisión!”, tras lo cual el pleno guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del accidente.
La comparecencia del ministro se produjo a petición del PP y abordó no solo el siniestro de Adamuz, sino también el accidente de Gelida (Barcelona), donde falleció un maquinista, y los problemas recurrentes en Rodalies. En paralelo, Feijóo anunció la creación inmediata de una comisión de investigación en el Senado para esclarecer las causas del accidente y analizar el estado del mantenimiento y la seguridad del ferrocarril español.
En una entrevista televisiva, el líder popular justificó la iniciativa al afirmar que el Gobierno “ha mentido sobre el accidente” y sostuvo que es “obligación” del PP aclarar “cómo está la alta velocidad y cómo están Rodalies y Cercanías”. También acusó al Ministerio de Transportes de ser la “zona cero de la corrupción del Partido Socialista” y aseguró que Puente “se ha dedicado más a las redes sociales que a las redes ferroviarias”.
La cronología del accidente y la defensa de la actuación inicial
En su intervención, Puente dedicó una parte extensa a detallar la cronología del accidente, con minutos y llamadas precisas, para defender que los servicios de emergencia fueron informados desde los primeros instantes de que había dos trenes implicados y víctimas en el lugar.

El ministro relató que el descarrilamiento del Iryo Málaga–Madrid se produjo a las 19:43, cuando los últimos coches invadieron la vía contigua por la que circulaba un Alvia Madrid–Huelva. A partir de ese momento, se sucedieron llamadas de maquinistas, interventores y centros de control, la activación del 112, la llegada de la Guardia Civil, los primeros sanitarios y la puesta en marcha del Plan de Asistencia a las Víctimas y sus Familiares.
“Contra lo que se ha dicho en algunos medios quiero dejar claro que, desde los primeros instantes, se fue consciente de la existencia de dos trenes accidentados y así se comunicó a los servicios de emergencia”, concluyó Puente, cerrando una comparecencia que dejó claro que el accidente de Adamuz seguirá siendo un eje central del debate político en las próximas semanas.














