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El líder del Partido Popular (PP), Alberto Núñez Feijóo, está presionando a Vox para alcanzar un entendimiento que permita formar gobiernos autonómicos en Castilla y León, Extremadura y Aragón. Desde la formación de derecha, su presidente, Santiago Abascal, ha confirmado que su partido está dispuesto a entrar en los ejecutivos regionales si se logran acuerdos programáticos con los populares.

Las negociaciones llegan tras las elecciones celebradas este domingo en Castilla y León, cuyos resultados han reforzado a PP, PSOE y Vox respecto a sus cifras anteriores en la comunidad. En este escenario, ambas formaciones de la derecha coinciden en la necesidad de negociar, aunque con matices sobre cómo deberían concretarse esos pactos.

¿Por qué el PP presiona para alcanzar un acuerdo con Vox?

Tras los comicios, el PP considera que el resultado en Castilla y León refuerza la posición de su candidato, Alfonso Fernández Mañueco, para seguir gobernando. Desde la dirección nacional del partido se ha apelado a ese respaldo electoral para desbloquear también la situación política en Extremadura y Aragón, donde los gobiernos siguen pendientes de conformarse.

Durante la Junta Directiva Nacional del partido, Feijóo pidió “responsabilidad” a Vox para permitir la formación de ejecutivos autonómicos y le instó a dejar de “jugar” con la gobernabilidad de los territorios. Según señaló, no existen objeciones de fondo que justifiquen el bloqueo y defendió que lo que corresponde ahora es alcanzar una mayoría basada en el programa del PP.

El PP presiona a Vox para lograr un entendimiento que Abascal dice buscar para cogobernar.Fuente: EFEJMGARCIA

¿Cuáles son las condiciones de Vox para entrar en los gobiernos?

Abascal ha asegurado que su partido quiere ese entendimiento y que su objetivo no es solo apoyar desde fuera, sino formar parte de los gobiernos de las tres comunidades autónomas que han celebrado elecciones desde diciembre. “Vamos a gobernar en las tres regiones”, afirmó tras la reunión del Comité de Acción Política de Vox.

El líder del partido subrayó que no desean una repetición electoral y que primero deben negociarse las medidas concretas antes de cerrar los pactos. Además, Vox pretende acordar con el PP compromisos detallados que incluyan plazos y garantías de cumplimiento, que podrían materializarse mediante diferentes mecanismos para asegurar que los acuerdos se respeten.

Las conversaciones, según fuentes del partido, no se plantean como un pacto global, sino mediante negociaciones individualizadas en cada territorio. En ellas participará la secretaria general adjunta de Vox, Montserrat Lluis, junto con los candidatos autonómicos.

El PP presiona a Vox para lograr un entendimiento que Abascal dice buscar para cogobernar.Fuente: EFEKiko Huesca

¿Qué posiciones mantienen los dirigentes autonómicos y el resto de partidos?

En Castilla y León, Fernández Mañueco ha reiterado que, por su experiencia en la anterior legislatura, preferiría gobernar en solitario. En cualquier caso, insistió en que el debate no debe centrarse en los “sillones”, sino en la construcción de un proyecto de futuro para la comunidad.

En Aragón, el presidente en funciones, Jorge Azcón, pidió a Vox que decida si quiere dar un paso adelante y participar en los gobiernos liderados por el PP, mientras que la presidenta extremeña, María Guardiola, reiteró su disposición a alcanzar un acuerdo que considera posible.

Desde el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), su portavoz, Montse Mínguez, expresó la preocupación del partido por la posible entrada de Vox en estos gobiernos autonómicos, al considerar que podría tener un coste para los derechos de los ciudadanos.

En esa misma línea, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, pidió a Feijóo que “calibre” si los adelantos electorales le están sirviendo de algo. Aunque el PP ganó las elecciones en Castilla y León, señaló que sigue dependiendo de Vox, que también ha crecido, lo que a su juicio hace que los populares dependan “aún más de la ultraderecha y de sus imposiciones”.

Por su parte, desde Movimiento Sumar, su coordinadora, Lara Hernández, reconoció que los resultados han sido “malos y realmente duros”, mientras que dirigentes de Izquierda Unida y Podemos también han admitido la necesidad de analizar el escenario político y el futuro de la izquierda en próximos comicios.