

La antesala de las elecciones andaluzas del 17 de mayo atraviesa una pausa singular. La coincidencia con la Semana Santa redefine el ritmo político y empuja a los principales candidatos a repartir su tiempo entre actos partidarios y participación en las tradicionales cofradías.
En este escenario, la visibilidad pública se traslada de los mítines a las calles, donde las procesiones se convierten en un espacio clave de cercanía con la ciudadanía. Sin grandes anuncios ni eventos formales, la precampaña adopta un tono más moderado y territorial.
Los dirigentes buscan sostener presencia sin interferir con una de las celebraciones más relevantes de Andalucía, lo que genera una estrategia común: acompañar, mostrarse y mantener el contacto con el electorado en un contexto distinto al habitual.
¿Cómo organizan su agenda los principales candidatos?
El presidente andaluz, Juanma Moreno, despliega una agenda marcada por la presencia territorial. Recorre Sevilla, Granada, Cádiz y Málaga, donde participa en distintas procesiones, incluso como hombre de trono en una de ellas. Su estrategia combina cercanía simbólica y continuidad política sin actos oficiales.

Desde el Partido Socialista, María Jesús Montero mantiene una dinámica similar. La candidata socialista alterna actividades de campaña con presencia en celebraciones religiosas en Sevilla y otras ciudades. Su entorno resume estos días en tres ejes: trabajo, familia y Semana Santa.
En el caso de Vox, Manuel Gavira centra su actividad en la provincia de Cádiz. Participa en ofrendas y visitas a hermandades en localidades como Jerez de la Frontera y El Puerto de Santa María, en una agenda que combina devoción y presencia política.
Campaña ralentizada • Presencia territorial • Foco en cercanía y tradición
Juanma Moreno (PP)
Recorre Sevilla, Granada, Cádiz y Málaga. Participa activamente en procesiones y actos cofrades sin agenda oficial.
María Jesús Montero (PSOE)
Divide su tiempo entre campaña, familia y celebraciones. Mantiene presencia en Sevilla y otras ciudades.
Manuel Gavira (Vox)
Agenda centrada en Cádiz, Jerez y El Puerto. Realiza visitas, ofrendas y actividades religiosas.
Antonio Maíllo (Por Andalucía)
Actividad moderada. Prioriza negociaciones políticas y prepara el relanzamiento tras Pascua.
José Ignacio García (Adelante)
Combina campaña con actividades personales. Evita exposición mediática en eventos religiosos.
¿Qué diferencias se observan en la estrategia del resto de los espacios?
El candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, opta por un perfil más bajo durante estos días. Su equipo define la agenda como “tranquila”, con foco en negociaciones políticas internas y preparación del tramo final de la campaña tras el fin de la Semana Santa.

Por su parte, José Ignacio García mantiene actividad política, aunque con menor exposición mediática. Alterna actos de precampaña con participación en cofradías junto a su entorno cercano, en un enfoque que prioriza lo personal sobre lo público en estos eventos.
A diferencia de otros candidatos, también prevé actividades fuera del circuito urbano. Durante el fin de semana, realizará una recorrida por la sierra en Grazalema, con el objetivo de impulsar el turismo local tras los efectos de recientes inclemencias climáticas.
En conjunto, la campaña electoral andaluza se adapta al calendario religioso. La política no se detiene, pero cambia de escenario y de tono, en una combinación donde tradición, territorio y estrategia se entrelazan en la recta previa a las urnas.








