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Durante los últimos 10 días, la cotización de Repsol ha mostrado una tendencia mayormente negativa, con 5 días de descenso (d), lo que indica una presión a la baja en el valor de la acción. Sin embargo, también se registraron 4 días de aumento (u), lo que sugiere que hubo intentos de recuperación. Además, un día se mantuvo estable (z), lo que refleja cierta incertidumbre en el mercado. En general, la tendencia parece ser de volatilidad, con más días de caída que de crecimiento.

La cotización de las acciones más destacadas en el IBEX en España (foto: Pexels).

La variación del Repsol durante los últimos días|

La volatilidad económica de Repsol en la última semana se sitúa en 17.9959%, lo que indica un comportamiento más estable en comparación con su volatilidad anual de 22.6947%. Esta diferencia sugiere que, a corto plazo, la acción ha experimentado menos variaciones y un comportamiento más predecible.

Al contrastar ambas cifras, se observa que la volatilidad semanal (17.9959%) es menor que la anual (22.6947%). Esto implica que, a pesar de las fluctuaciones que puede haber tenido Repsol en el último año, su desempeño reciente ha sido relativamente más estable.

Retorno de dividendos de Repsol

El pago posible de dividendos de Repsol es de 0.1043. El rendimiento por dividendo es la relación entre el dividendo anual y el precio de la acción, expresada como un porcentaje. Por otro lado,

El beneficio bruto de la empresa es de 10,906,000,000.0, lo que representa la ganancia obtenida tras restar los costos directos asociados a la producción o adquisición de bienes o servicios vendidos, antes de deducir los gastos operativos generales. Tras deducir todos sus gastos, la ganancia final se sitúa en 1,756,000,000.0, que se destina a un fondo de inversión.

La historia de Repsol

Repsol es una empresa española con sede en Madrid, dedicada principalmente a la exploración, producción y comercialización de petróleo y gas. Además, se involucra en la generación de energía y la producción de biocombustibles, lo que la convierte en un actor clave en el sector energético.

La compañía opera a nivel global, con presencia en más de 30 países y se destaca por su compromiso con la sostenibilidad y la transición energética. Repsol también invierte en tecnologías innovadoras para reducir su huella de carbono y mejorar la eficiencia en sus procesos.