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La guerra de Irán lo trastocó todo, tanto que ya nada es como en 2025. Si bien Indra, la gran estrella del Ibex 35 en el ejercicio pasado, muestra una ganancia de casi un 22% desde el primer día de enero, tuvo que dejar su cetro en manos de Repsol cuyos títulos, en ese periodo de tiempo, se están revalorizando un 31% durante la tarde de hoy.

ArcelorMittal, que comenzó el año con muchísima fuerza, en los últimos cinco días se dejó en el parqué cerca de un 17% de su valor, reduciendo su colchón de ganancia al 15%.

Aunque sin duda la banca es el sector que más sorprende por su desempeño (muy malo) desde que comenzó 2026. Los seis bancos del Ibex 35 pintan en color rojo sus títulos en los primeros 69 días del año, cuando, vale recordar, hasta el 31 de diciembre pasado las entidades financieras representaron una apuesta segura para los inversores.

Sin embargo, Banco Sabadell que sube un 1,50%, siendo el valor que más incrementa su precio pasadas las 16:30 horas, CaixaBank, que lo hace otro 0,87%, y Bankinter (+0,83), lograron revertir las caídas de esta mañana.

La performance de Repsol se explica por el incremento del precio del crudo desde que Estados Unidos e Israel atacaron Irán. La sesión de hoy abrió con el petróleo en los 108 dólares. Para calmar en parte los nervios del mercado, Arabia Saudí ofreció sus barriles a través de una serie de licitaciones extraordinarias. Con todo, los inversores ya se están posicionando para un conflicto más largo de lo originalmente previsto.

Así las cosas, la petrolera española espera su Capital Markets Day, que tendrá lugar mañana, subida a un escenario en el que la revalorización de sus títulos es el gran protagonista. En efecto, a los casi 31 puntos porcentuales desde comienzo de año, hay que destacar la subida del 4% que está registrando en los últimos cinco días.

Precisamente, la actualización de su estrategia hasta el año 2028 en el que adaptará sus métricas a la nueva realidad de mercado, se da por hecho que la empresa que conduce Josu Jon Imaz continuará por el camino de la fortaleza del balance, la retribución de sus accionistas y las inversiones para adaptar su negocio a las nuevas realidades.

Los analistas de Jefferies creen que el día del inversor servirá para reforzar la actual tesis de inversión sobre la compañía y ofrecer mayor visibilidad sobre varios aspectos clave del negocio desde la política de remuneración al accionista hasta la evolución del upstream (exploración y producción de petróleo y gas) dándole a esta división más visibilidad. Otro punto relevante, de acuerdo a los analistas de Jefferies, será previsiblemente la actualización de los objetivos de capacidad en renovables.

De hecho, para el banco de inversión estadounidense la política de remuneración al accionista seguirá previsiblemente en el centro de la estrategia, tanto que Repsol mantenga su marco actual de retorno de capital, que contempla distribuir entre el 25% y el 35% del flujo de caja operativo y un crecimiento del dividendo cercano al 3% anual.

La guerra de Irán encumbra a Repsol, castiga a Acelormittal y los bancos desde inicios de año. (Fuente: archivo).

La cruz de la cara

Por su parte, ArcelorMittal, que comenzó la jornada encabezando las caídas del selectivo (avanzada la sesión es el segundo valor que más pierde, por detrás de Fludira), las causas del bajón no se limitan sólo a los inconvenientes que pueden generar la guerra en Irán, que se traducen en riesgos para la inflación y el crecimiento mundial.

El motivo hay que buscarlo en que buena parte de la caída de las últimas semanas pueden responder al aumento de los costes para la fabricación del acero, como también de la demanda de sus productos en otros sectores.

Aunque el tiro determinante lo disparó esta maña JP Morgan. El banco de inversión publicó una fuerte rebaja de recomendación y precio objetivo. En concreto, JP Morgan recortó su recomendación hasta ‘infraponderar’ desde ‘sobreponderar’ y redujo su precio objetivo a 40 euros desde los 53,50 euros anteriores. Promediando la tarde, los títulos de la acera cotizan a 45,95 euros.

Asimismo, el analista del banco que lleva el valor, Dominic O’Kane, advierte de que la subida de la energía diluye parte del beneficio esperado de las medidas de protección del acero impulsadas por la Unión Europea (UE), que buscan reducir las cuotas de importación en más de un 40% y reforzar la industria europea con instrumentos como el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM).

La guerra de Irán encumbra a Repsol, castiga a Acelormittal y los bancos desde inicios de año.Fuente: ShutterstockShutterstock

Disparen a los bancos

Esa parece ser la orden si comparamos el comportamiento del sector en 2025, que sin duda funcionó como valor refugio, a lo que llevamos de este ejercicio. Todos pierden desde comienzos de año, y los dos gigantes españoles no escapan a la regla. Mientras BBVA lo hace un 10,12%, a Banco Santander le va un poco mejor ya que su cotización baja 7,37 puntos porcentuales.

Con todo, es Unicaja la entidad que más cae (-11%), ubicándose en segundo lugar Banco Sabadell con un descenso del 10,91%. Bankinter y CaixaBank son las entidades que menos se desvalorizaron desde que comenzó 2026. Mientras la primera lo hace un 6,89%, los catalanes pierden otro 5,41%.

La caída de BBVA coincide con el día en el que el banco completó con éxito la ejecución del primer tramo de 1500 millones de euros del programa marco de hasta 3960 millones anunciado en diciembre de 2025. Esta recompra extraordinaria, unida a los más de 5200 millones en dividendos que la entidad prevé distribuir con cargo a 2025, suponen más de 9200 millones de remuneración anunciada al accionista desde finales del año anterior.

Asimismo, BBVA confirmó que mantiene la intención de distribuir el exceso de capital por encima de la parte alta de su rango objetivo de CET1 (12%). “Esta sólida base de capital permite a la entidad seguir creciendo con fuerza y mantener una atractiva remuneración al accionista”, destacó.

Banco Santander, a través de su presidenta, Ana Botín, también intentó dar un golpe de efecto con la intención de generar mayor confianza a los inversores e intentar parar la pérdida de valor de sus títulos.

En concreto, Botín adquirió 300.000 títulos de Santander, en tres lotes de 100.000 acciones cada uno. Las operaciones se formalizaron el jueves y el viernes pasado a tres niveles de precios: 9,48 euros; 9,68 euros; y 9,79 euros, según informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). También comunicó al órgano regulador que compró los títulos a través de las sociedades patrimoniales Bafimar e Inversora Oquendo.