El informe inmobiliario publicado recientemente por BBVA Research afirma que el ritmo de construcción actual y el esperado para los próximos meses no cubrirán ni el 50% de las necesidades de la demanda residencial. Por lo tanto, el volumen de viviendas terminadas seguirá siendo insuficiente para dar respuesta a la creación de nuevos hogares.
Esta producción marcadamente inferior a la demanda provocará que el déficit de vivienda continúe incrementándose de forma sostenida en el próximo bienio.
En lo que respecta a los valores, BBVA Research estima que la tendencia al alza se mantendrá en estos dos años con incrementos nominales del 10,2% en este ejercicio y del 6,8% en 2027, todo ello dado por la notable escasez de oferta. En términos reales, la subida estimada se posiciona en el 7,1% para este ejercicio y del 4,8% para el próximo.
Asimismo, desde la entidad alertan de que reducir el déficit de vivienda en España para equiparar oferta y demanda exigiría una importante dotación de recursos. Adelantar el punto de inflexión en la reducción del déficit de vivienda y reducirlo a la mitad para el año 2030 requeriría tasas de crecimiento de la inversión muy superiores, con un promedio del 15% entre 2027 y 2030.
En términos del Producto Interior Bruto (PIB), esto supone alcanzar el 10% del PIB en 2030, una cifra sumamente próxima al máximo histórico registrado en el año 2007, según concluye el demoledor informe.
La venta de habitaciones a desconocidos
¿Qué hacer entonces ante esta situación que viene tensionando a la sociedad española y da muestras de continuar en el tiempo? A grandes problemas, grandes iniciativas. El joven emprendedor Oriol Valls cree que dio con la tecla y fundó “Habitación.com”, una empresa online dedicada exclusivamente a la venta de habitaciones en pisos compartidos con desconocidos.
En concreto, la plataforma ofrece habitaciones individuales desde los 35.000 hasta los 80.000 euros, lo que representa aproximadamente un tercio de lo que costaría adquirir un piso de un solo dormitorio en ubicaciones similares.
La compañía, que ofrece propiedades en las siete ciudades más importantes de España, asegura que en 2025 vendió 200 habitaciones y ya cuenta con una abultada lista de espera que supera los 32.000 interesados.
Con todo, el negocio de la empresa incluye, además, la adquisición de una unidad no para vivienda propia sino como una nueva herramienta de inversión inmobiliaria a través del posterior alquiler de la misma.
La copropiedad inmobiliaria: cómo funciona el modelo
Esta alternativa consiste en comprar únicamente la habitación que se va a habitar. En la compañía sostienen que este modelo ofrece ventajas sustanciales frente al alquiler compartido tradicional y que puede ser la pieza que faltaba en el puzle de la vivienda para miles de españoles.
El comprador de la habitación se convierte en copropietario indiviso del inmueble, con una cuota asociada de forma registral a una estancia concreta. Ese título otorga el uso exclusivo de la habitación y el uso compartido de las zonas comunes del piso. Todo ello queda perfectamente detallado en una escritura que especifica metros, anejos y un contrato con estrictas normas de convivencia.
Desde la empresa argumentan que pagar 520 euros mensuales de alquiler por una habitación durante cinco años supone más de 31.000 euros que jamás retornarán al inquilino. En cambio, con la compra de la habitación, ese mismo flujo consolida un activo que se revaloriza al mismo tiempo que el mercado inmobiliario general.
Por otra parte, si el propietario de la habitación cambia de ciudad, de proyecto laboral o de situación personal, puede venderla y mudarse o simplemente mantenerla arrendada como una fuente constante de ingresos. Además, la inversión se puede diversificar en varias ubicaciones geográficas, minimizando con creces el impacto de eventuales correcciones locales del mercado.
También sostienen que la parte proporcional destinada a vivienda habitual puede beneficiarse de interesantes exenciones de impuestos, mientras la revalorización media del ladrillo, históricamente por encima del IPC, actúa como una cobertura natural frente a la inflación.
¿Cómo invertir para obtener una renta?
De acuerdo a un informe de Fotocasa, la rentabilidad bruta media de un piso arrendado se sitúa en el 6,5%. Sin embargo, cuando el inmueble se alquila por habitaciones individuales, el rendimiento asciende al 9,3%. Esto sucede porque la suma de los ingresos fraccionados supera con creces la renta que un solo inquilino estaría dispuesto a pagar por la totalidad del inmueble. Al mismo tiempo, el coste mensual para cada habitante sigue siendo perfectamente asumible.
Se sostiene que estudiantes, teletrabajadores, jóvenes profesionales y nómadas digitales buscan soluciones habitacionales que no les obliguen a comprometerse a contratos sumamente largos ni asumir costes demasiado elevados. Esa preferencia empuja al alza la demanda de las habitaciones en zonas bien comunicadas que permiten conmutar con las grandes ciudades.
Otra ventaja, siempre de acuerdo a la inmobiliaria online, apunta a que ser propietario de la habitación permite capitalizar la revalorización del inmueble en caso de venderla. Así se asegura que un ticket de entrada mucho más bajo abre la puerta a inversores millennials, parejas que buscan diversificar y grandes fondos que quieren unidades más pequeñas.
Esa amplitud del mercado reduce el tiempo medio de venta respecto al de un piso completo, que exige inexorablemente compradores con una mayor capacidad financiera. Otro dato a tener en cuenta es que el arrendamiento por habitaciones disfruta de las mismas reducciones en el IRPF que el alquiler tradicional, siempre que el uso sea de vivienda habitual.
Por último, la firma afirma que la demanda de habitaciones es inmune a los ciclos económicos. En épocas de recesión, quienes no pueden afrontar el alquiler de una vivienda completa recurren al alquiler compartido, estabilizando la ocupación. En expansión, el flujo de jóvenes y profesionales que migran a las grandes ciudades en busca de oportunidades laborales alimenta aún más el mercado. “Esta dualidad confiere una enorme resiliencia frente a caídas de precios y reduce drásticamente la volatilidad de los ingresos",concluye.