

El empresario catalán José Elías, presidente de Audax Renovables y una de las grandes fortunas de España, lanzó una advertencia sobre el futuro de los oficios en el país. A través de su cuenta en X, aseguró que España atraviesa una crisis silenciosa que amenaza directamente la productividad y el relevo generacional en sectores clave.
Según Elías, la mayoría de los profesionales de oficios tiene actualmente 57 años, lo que implica que en apenas una década se jubilarán. Con ellos, advierte, no solo se perderán puestos de trabajo, sino también décadas de conocimiento técnico y experiencia práctica que no están siendo transmitidas.
¿Cuál es el problema que plantea José Elías sobre los oficios en España?
José Elías sostiene que España cuenta hoy con una generación de expertos que “saben cómo funcionan las cosas de verdad”, pero que está próxima a retirarse sin que exista un relevo preparado para continuar su labor. El empresario ha explicado que para mantener vivo un oficio es necesaria una cadena compuesta por:
- Gente en activo que domine la técnica.
- Alguien que enseñe a quienes vienen por debajo.
- Nuevas generaciones con ganas de aprender y evolucionar.
En el pasado, este proceso se daba de forma natural: quienes se jubilaban dejaban paso a jóvenes que incorporaban nuevas tecnologías y maquinaria digital, dinamizando el sector y garantizando su continuidad.
Sin embargo, ahora esa cadena está rota. Las generaciones actuales, afirma, ni siquiera contemplan los oficios como una salida profesional, y no hay nadie en activo captando ese conocimiento ni modernizando el sector.

¿Cuál es la advertencia del empresario?
El mensaje de José Elías es claro: el problema no es solo demográfico, sino estratégico. A su juicio, España no está mirando a largo plazo y está permitiendo que desaparezca aquello que sostiene su productividad real.
Incluso si hoy se intentara revertir la situación, ha advertido, el vacío generacional ya existe. La falta de transmisión del conocimiento y de interés por los oficios podría derivar en un déficit estructural de profesionales cualificados.
“Estamos dejando morir lo que nos hace productivos por no saber mirar a largo plazo”, resume el empresario, en un llamado a revalorizar los oficios y reconstruir la cadena de aprendizaje.














