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El gasto en defensa volvió al centro de la agenda internacional. En un escenario marcado por conflictos activos y tensiones crecientes, los países buscan reforzar sus capacidades militares para responder con mayor rapidez y eficacia.

En este contexto, la OTAN confirmó un dato clave: por primera vez desde que se fijó el objetivo en 2014, todos los aliados han alcanzado el compromiso de destinar al menos el 2% del PIB en gasto militar. Entre ellos, España se suma a este hito en 2025, consolidando un cambio de tendencia en la inversión en defensa.

España incrementa su inversión en defensa y moderniza sus capacidades militares.Fuente: ShutterstockShutterstock

La OTAN cumple una meta histórica tras más de una década

El compromiso del 2% del PIB en defensa fue acordado en la cumbre de Gales en 2014, con un plazo de diez años para alcanzarlo. Sin embargo, el objetivo no se había cumplido de forma conjunta hasta ahora.

Según el informe anual de la Alianza, en 2025 todos los países miembros lograron finalmente ese nivel de inversión. Un salto significativo si se tiene en cuenta que en 2024 solo 19 de los 31 aliados alcanzaban ese umbral.

El crecimiento ha sido sostenido. Desde 2014, los aliados europeos y Canadá han incrementado su gasto en defensa año tras año. Solo entre 2024 y 2025, el aumento fue del 20% en términos reales, lo que evidencia la aceleración del esfuerzo militar en el bloque.

Este aumento acumulado ya supera el billón de dólares adicionales en más de una década, reflejando un cambio estructural en la política de defensa de los países occidentales.

España alcanza el 2% y refuerza su inversión en capacidades

En este nuevo escenario, España logró alcanzar el 2% del PIB en gasto en defensa en 2025, alineándose con el resto de los países de la OTAN.

Además, el país destacó por el peso de su inversión en capacidades militares. Destinó un 44,2% del gasto a capacidades, muy por encima del objetivo del 20% fijado por la Alianza, situándose entre los países que más apuestan por modernizar sus fuerzas armadas.

España comparte este nivel de inversión con países como Portugal, Canadá, Bélgica y Albania, mientras que otras economías europeas también han reforzado su gasto. Alemania alcanzó el 2,39%, Reino Unido el 2,31%, Francia el 2,05% e Italia el 2,01%.

En el ranking global, destacan países como Polonia (4,3%), Lituania (4%) o Estonia (3,42%), que lideran el esfuerzo militar dentro de la Alianza.

El gasto militar crece y la OTAN fija un nuevo objetivo aún más ambicioso

El cumplimiento del objetivo del 2% no marca el final del camino. Al contrario, la OTAN ya ha elevado sus exigencias en un contexto internacional más inestable.

En la cumbre de La Haya, los líderes aliados acordaron avanzar hacia un objetivo del 5% del PIB en gasto relacionado con la defensa para 2035. Este nuevo compromiso incluye tanto el gasto militar directo (3,5%) como una inversión adicional del 1,5% en seguridad ampliada, que abarca infraestructuras, ciberseguridad o resiliencia nacional.

Este cambio responde a múltiples factores. Por un lado, la presión de Estados Unidos para que los aliados asuman mayor responsabilidad. Por otro, el impacto de la guerra en Ucrania, que ha obligado a replantear las prioridades estratégicas en Europa.

España se alinea con los objetivos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte en materia de gasto y seguridad colectiva.Fuente: ShutterstockShutterstock

En este contexto, España ha señalado que cumplirá con los objetivos de capacidades exigidos por la OTAN con una inversión cercana al 2,1% del PIB, lo que abre el debate sobre el futuro del gasto militar en el país y en el conjunto de la Alianza.

El cumplimiento del 2% marca un punto de inflexión, pero también el inicio de una nueva etapa en la que la seguridad y la defensa seguirán ganando peso en la agenda internacional.