

Dos días después de que la escritora argentina Samanta Schweblin se alzara con la primera edición del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, el millón de euros del galardón sigue siendo noticia, pero ya no por la literatura. La pregunta que circula entre lectores y especialistas es otra: ¿cuánto de ese dinero llegará realmente a sus manos? La Dirección de Comunicación de Aena respondió a una consulta de El Cronista España y despejó la primera incógnita: el premio no tiene exención reconocida en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.
Schweblin ganó el 8 de abril en una gala celebrada en el Museo Marítimo de Barcelona. Su libro de relatos El buen mal (Seix Barral) se impuso a otros cuatro finalistas: los españoles Enrique Vila-Matas y Marcos Giralt Torrente, el colombiano Héctor Abad Faciolince y la chilena Nona Fernández, que se llevaron 30.000 euros cada uno. La dotación del premio iguala al Premio Planeta y supera en valor al Premio Nobel de Literatura, cuyo equivalente en euros ronda los 934.000.
Cuánto retiene España del millón de euros de Schweblin
Aena confirmó a este medio que “las cuantías económicas del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana están sujetas a las retenciones fiscales que correspondan según la legislación vigente” y que “no se encuentra reconocida una exención en IRPF”. La empresa especificó que, al ser Schweblin residente fiscal en Alemania, país miembro de la Unión Europea, el tipo de retención que se aplica en España es del 19%. Eso equivale a 190.000 euros que Aena ingresará directamente a Hacienda antes de transferir el resto a la escritora.
El monto retenido en España no es necesariamente una pérdida definitiva. Según la misma respuesta de Aena, “la tributación final del ganador viene determinada por su residencia fiscal” y la escritora “deberá articular los mecanismos previstos en ese país para evitar o corregir la doble imposición que pudiera producirse por la existencia de retenciones en España”. En la práctica, eso significa que lo que España retiene, Alemania lo descuenta.
Qué pasa con el Planeta y el Nobel: por qué no todos los premios son iguales ante Hacienda
La ausencia de exención en el Premio Aena lo diferencia del Nobel pero lo acerca al Planeta. La Agencia Tributaria española considera que el Nobel sí está exento del IRPF, porque no exige ninguna cesión de derechos sobre la obra del autor premiado: el premio reconoce una trayectoria, no compra un libro. El Premio Planeta, en cambio, al incluir la cesión de los derechos de explotación de la obra ganadora a la editorial, no cumple las condiciones para la exención y debe tributar íntegramente.
El Aena queda en un punto intermedio. Sus bases legales no exigen cesión de derechos de autor -solo de derechos de imagen para uso institucional- pero Aena no solicitó la exención ante la Agencia Tributaria o esta no fue reconocida. A modo de referencia, el ganador del Premio Planeta 2025, Juan del Val, debió abonar a Hacienda algo más del 43% del millón de euros al ser residente fiscal en Madrid. Schweblin, al no residir en España, tributa por un mecanismo diferente y a una tasa menor en origen: el 19% del Impuesto sobre la Renta de No Residentes, no el IRPF progresivo.
Si Schweblin es argentina, por qué no paga impuestos allí
La respuesta es directa: porque Schweblin no es residente fiscal argentina. La ley del Impuesto a las Ganancias considera que los argentinos nativos pierden la condición de residentes fiscales cuando adquieren la residencia permanente en un Estado extranjero o cuando permanecen de forma continuada en el exterior durante 12 meses.
La escritora vive en Berlín desde 2012, más de trece años, con lo que la Argentina queda fuera del cuadro. Los no residentes en el país tributan exclusivamente sobre sus ganancias de fuente argentina. Y un premio pagado por una empresa española no lo es.
El impuesto alemán y cuánto le queda a Schweblin en metálico
Schweblin tiene su residencia fiscal en Alemania, donde vive, trabaja y paga impuestos desde hace más de una década. Como residente fiscal alemana, está obligada a declarar sus ingresos mundiales ante el fisco alemán, incluido el millón de euros del Premio Aena. El Einkommensteuer -el impuesto a la renta alemán- alcanza un tramo marginal de entre el 42% y el 45% para ingresos elevados.
El Convenio entre España y Alemania para evitar la doble imposición, en vigor desde 2012, es el mecanismo que evita que la escritora pague dos veces por el mismo ingreso. Los 190.000 euros retenidos en España se descuentan de lo que Alemania le reclame. En todos los escenarios posibles, la carga tributaria total sobre el premio resulta equivalente: la diferencia no es el monto final sino qué fisco cobra primero. El siguiente árbol de decisión muestra cómo se articulan esos escenarios:
La estimación del neto que llegaría efectivamente a manos de Schweblin se sitúa entre los 550.000 y los 600.000 euros, según el tramo impositivo alemán que se aplique y las deducciones disponibles. En cualquier caso, entre 400.000 y 450.000 euros del millón quedarán repartidos entre dos fiscos europeos.















