En esta noticia

Heredar una vivienda entre varios hermanos puede convertirse en una fuente de conflicto cuando uno quiere vender y otro prefiere conservar el inmueble. En España, sin embargo, el Código Civil establece que ningún copropietario está obligado a mantener indefinidamente una propiedad en común.

El abogado especializado en herencias David Jiménez explica que una de las alternativas para desbloquear esta situación es la extinción del condominio, una operación mediante la cual uno de los herederos puede quedarse con el 100% de la propiedad y compensar en dinero a los demás.

“Si uno de los hermanos no quiere vender, la solución estaría en el condominio”, explica el especialista en un contenido difundido a través de sus redes sociales. En realidad, la clave pasa por poner fin a esa situación respecto a la propiedad.

Qué pasa si un hermano quiere vender la vivienda heredada y otro se niega

El artículo 400 del Código Civil establece un principio fundamental para estos casos: ningún copropietario está obligado a permanecer en la comunidad y cualquiera de ellos puede solicitar que se divida el bien común.

Esto significa que un hermano no puede obligar a los demás a mantener indefinidamente una vivienda heredada en copropiedad. Al mismo tiempo, tampoco puede vender por sí solo el 100% del inmueble si las demás participaciones pertenecen a otros herederos.

Cuando existe acuerdo, una posible salida consiste en que el heredero interesado en conservar la casa se adjudique la totalidad y entregue al resto el dinero correspondiente al valor de sus respectivas participaciones.

Esta posibilidad resulta especialmente útil cuando se trata de una vivienda que, por sus características, no puede dividirse físicamente entre los herederos sin perder su utilidad o reducir considerablemente su valor.

David Jiménez, abogado experto en herencias: “Si uno de los hermanos no quiere vender, la solución estaría en el condominio” (foto: ChatGPT)ChatGPT

Cómo funciona la extinción del condominio entre hermanos

El artículo 1062 del Código Civil establece que, cuando un bien sea indivisible o pierda mucho valor como consecuencia de su división, puede adjudicarse a uno de los herederos con la condición de que este abone en dinero a los demás la parte que les corresponde.

Jiménez destaca que esta operación no funciona de la misma manera que una compraventa convencional entre dos propietarios. Según explica el abogado, una extinción de condominio correctamente planteada puede tener un tratamiento fiscal diferente y, en determinados supuestos, resultar menos costosa.

La fiscalidad concreta depende, no obstante, de cómo se articule la operación y de la comunidad autónoma correspondiente. Por eso, antes de formalizar una adjudicación de este tipo conviene revisar tanto la valoración del inmueble como sus consecuencias tributarias.

Qué ocurre si los hermanos no consiguen llegar a un acuerdo

La extinción del condominio mediante adjudicación a uno de los herederos requiere que pueda articularse una solución entre las partes. Pero el Código Civil también contempla qué ocurre cuando ninguno consigue ponerse de acuerdo sobre quién conserva la vivienda o cuánto debe recibir cada uno.

El propio artículo 1062 establece que basta con que uno solo de los herederos solicite la venta en pública subasta, permitiendo además la participación de terceros. De este modo, el desacuerdo de uno de los copropietarios no tiene por qué mantener bloqueado el inmueble de forma permanente.

En ese escenario, cualquiera de los copropietarios puede ejercer su derecho a solicitar la división de la cosa común, aunque el procedimiento puede terminar siendo más largo y costoso que alcanzar previamente un acuerdo entre los hermanos.