

La jubilación es uno de los momentos más esperados por millones de trabajadores. Tras décadas de actividad laboral, el sistema público permite acceder a una pensión de jubilación, siempre que se cumplan determinados requisitos de edad y cotización establecidos por la ley.
Sin embargo, muchos ciudadanos creen que basta con haber cotizado 15 años para poder cobrar una pensión cuando llegue el momento de retirarse. La Seguridad Social recuerda que ese mínimo no es suficiente por sí solo.
Para acceder a una pensión contributiva, también es obligatorio cumplir una condición adicional relacionada con los últimos años de vida laboral.

La Seguridad Social exige una condición adicional además de los 15 años cotizados
La legislación española establece que para acceder a la pensión contributiva de jubilación se requiere haber cotizado un mínimo de 15 años a la Seguridad Social. Sin embargo, la norma también exige que parte de esas cotizaciones se encuentren dentro de un periodo concreto antes de la jubilación.
En concreto, al menos dos años de cotización deben estar incluidos dentro de los últimos 15 años anteriores a la jubilación. Este requisito forma parte de los requisitos para cobrar la jubilación y es obligatorio para que el trabajador pueda acceder a la prestación contributiva.
La propia Seguridad Social explica este criterio en su normativa sobre pensiones, donde se especifica que no basta con haber trabajado durante 15 años en cualquier momento de la vida laboral, sino que también debe existir una conexión reciente con el mercado laboral.
Este requisito busca garantizar que el trabajador haya mantenido una relación relativamente reciente con el sistema de cotización antes de solicitar la pensión.
Qué ocurre si no se cumple esta condición obligatoria
Cuando un trabajador ha cotizado 15 años o más, pero no cumple con el requisito de haber cotizado al menos dos años dentro de los últimos 15, no puede acceder a la pensión contributiva de jubilación.
En estos casos, la Seguridad Social puede considerar que el trabajador no reúne todos los requisitos para cobrar la jubilación contributiva. Esto obliga al solicitante a analizar otras alternativas dentro del sistema de protección social.
Entre las opciones posibles se encuentran las pensiones no contributivas, destinadas a personas que no han cotizado lo suficiente para acceder a la jubilación ordinaria o que no cumplen los requisitos exigidos por el sistema contributivo.
Estas prestaciones son gestionadas por el IMSERSO y las comunidades autónomas, y están destinadas a personas con recursos limitados que cumplen determinadas condiciones económicas y de residencia.
Cómo se calcula la pensión cuando se cumplen los requisitos mínimos
Cuando el trabajador cumple con los 15 años de cotización y con la condición de tener al menos dos años cotizados dentro de los últimos 15, puede acceder a la pensión contributiva de jubilación, aunque con una cuantía reducida.
La normativa establece que con el mínimo de cotización se tiene derecho aproximadamente al 50 % de la base reguladora de la pensión. A partir de ahí, el porcentaje aumenta gradualmente conforme se acumulan más años cotizados.

Por ese motivo, los expertos recomiendan revisar la vida laboral antes de llegar a la edad de jubilación para comprobar si se cumplen todos los requisitos para cobrar la jubilación exigidos por la Seguridad Social.
La propia Seguridad Social recuerda que los trabajadores pueden consultar sus cotizaciones y estimar su futura pensión a través del portal Import@ss, una plataforma que permite revisar la situación personal dentro del sistema de pensiones y planificar mejor el acceso a la jubilación.














