Hacer obras en casa suele asociarse a molestias, presupuesto ajustado y semanas de gestión. Pero, cuando la reforma mejora el rendimiento energético del inmueble, el incentivo ya no es solo el confort o el ahorro en la factura, también puede traducirse en una rebaja directa en la declaración de la renta.
La Agencia Tributaria mantiene una deducción específica para obras que mejoren la eficiencia energética de la vivienda. En su modalidad más atractiva para muchos propietarios, permite deducirse hasta un 40% en el IRPF sobre las cantidades pagadas, siempre que se cumplan requisitos técnicos y se acredite el resultado con el certificado de eficiencia energética.
La deducción del 40% en el IRPF por obras de eficiencia energética
Esta deducción se aplica a actuaciones que logren uno de estos objetivos. Reducir al menos un 30% el indicador de consumo de energía primaria no renovable o conseguir que la vivienda alcance una calificación energética A o B tras la obra. Es decir, no basta con cambiar un elemento puntual, la mejora debe reflejarse en la medición oficial.
En cuanto al dinero, Hacienda fija una base máxima de 7500 euros sobre la que se calcula el porcentaje, y el porcentaje de deducción es el 40%. Además, la Agencia Tributaria detalla que la deducción se vincula a cantidades satisfechas por obras realizadas entre el 6 de octubre de 2021 y el 31 de diciembre de 2026, dentro de su régimen temporal vigente.
Qué obras dan derecho a la deducción y qué viviendas pueden aplicarla
La deducción está pensada para la vivienda habitual del contribuyente, pero también puede aplicarse en otra vivienda de su titularidad que estuviera arrendada como vivienda o en expectativa de alquiler, con condiciones de plazo que la Agencia Tributaria recoge en su guía.
También hay límites importantes sobre qué parte de la obra cuenta. Hacienda especifica que no se puede aplicar la deducción por trabajos realizados en plazas de garaje, trasteros, jardines, parques, piscinas o instalaciones deportivas y otros elementos análogos. Tampoco por la parte de la vivienda afecta a una actividad económica. Este punto es clave para evitar errores frecuentes al calcular la base deducible.
Qué documentación exige Hacienda y en qué año se aplica la deducción
El requisito central es la prueba técnica. Para acreditarla, la Agencia Tributaria exige disponer de un certificado de eficiencia energética emitido por técnico competente antes del inicio de las obras y al final de las mismas. El certificado previo es válido si fue emitido como máximo en los dos años anteriores al inicio de la obra, y el posterior debe reflejar la mejora conseguida.
El momento de aplicación también importa. Hacienda indica que la deducción se practica en el periodo impositivo en el que se haya expedido el certificado emitido después de las obras, y que el esquema temporal de estas deducciones abarca ejercicios como 2021 a 2027, con la condición de que el certificado posterior se expida antes del 1 de enero de 2028.
En la práctica, esto obliga a coordinar reforma y certificación para no quedarse fuera por calendario. La Agencia Tributaria también mantiene páginas específicas con el detalle del porcentaje y la base máxima, que conviene revisar antes de cerrar el presupuesto, especialmente cuando hay varios pagos o fases de obra.