

El mercado del alquiler de habitaciones sigue ganando peso en España como alternativa ante la falta de vivienda asequible. Cada vez más personas optan por compartir piso, no solo jóvenes y estudiantes, sino también trabajadores y familias que buscan reducir gastos en un contexto de precios elevados y oferta limitada en el alquiler convencional.
Los últimos datos confirman esta tendencia al alza. Durante 2025, la oferta de habitaciones en pisos compartidos aumentó con fuerza en buena parte del país, mientras que los precios continuaron subiendo, aunque a un ritmo más moderado que en ejercicios anteriores. El resultado es un mercado más amplio, pero todavía tensionado, en el que la demanda sigue muy activa.

La oferta de habitaciones acelera en toda España
La oferta de habitaciones en alquiler creció un 19% interanual en 2025, según un estudio elaborado por el portal inmobiliario Idealista. Este incremento refleja cómo muchos propietarios están optando por dividir viviendas en estancias individuales como forma de rentabilizar los inmuebles ante la incertidumbre regulatoria y la elevada demanda.
El crecimiento no ha sido homogéneo. La oferta aumentó en 41 capitales de provincia, con subidas especialmente llamativas en ciudades medianas y pequeñas. Teruel encabezó el ranking con un incremento del 111%, seguida de Ávila (108%), Segovia (102%), Ourense (100%) y Zamora (80%).
También se registraron avances relevantes en grandes mercados urbanos. Valencia incrementó su oferta un 63%, mientras que ciudades como Lugo, Cáceres, Las Palmas de Gran Canaria, Almería y Oviedo superaron el 50% de crecimiento interanual. En contraste, algunas capitales mostraron caídas, como Castellón de la Plana, Pamplona, Huelva y Ceuta.
Pese a esta expansión territorial, la oferta sigue muy concentrada. Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante y Granada reúnen aproximadamente la mitad de todas las habitaciones en alquiler disponibles en España, lo que evidencia el peso de los grandes núcleos urbanos y universitarios en este segmento del mercado.
El precio medio sube hasta 425 euros al mes
El aumento de la oferta no ha evitado que los precios sigan al alza. El precio medio de una habitación en piso compartido alcanzó los 425 euros mensuales, tras subir un 4% en el último año. Se trata de una cifra que, aunque inferior al coste de un piso completo, supone un esfuerzo significativo para muchos hogares.
Las diferencias entre ciudades siguen siendo muy marcadas. Barcelona se mantiene como la ciudad más cara para alquilar una habitación, con una media de 600 euros al mes, seguida de Madrid (575 euros), Palma (525 euros) y San Sebastián (500 euros). En estos mercados, compartir piso se ha convertido en la única opción viable para una parte creciente de la población.
Sin embargo, las mayores subidas de precios no siempre se producen en las grandes capitales. Zamora registró el mayor incremento interanual, con un alza del 20%, seguida de Teruel (19%) y de Ourense, Segovia y Oviedo, todas con subidas del 17%. Estos datos apuntan a una presión creciente en mercados que hasta hace poco se consideraban más asequibles.
En el extremo opuesto, Badajoz, Ciudad Real y Jaén continúan siendo las capitales más baratas para alquilar una habitación, con precios medios en torno a los 250 euros mensuales.
La demanda crece, pero a un ritmo más moderado
El interés por alquilar habitaciones también aumentó en 2025, aunque de forma más contenida. Según el mismo informe, el número de personas interesadas en este tipo de alojamiento creció un 3% respecto a 2024, un ritmo similar al de la oferta.
Aun así, en 22 capitales de provincia la demanda se disparó por encima del 30% interanual. Castellón destacó como el mercado con mayor incremento del interés, con un aumento del 200%. Este comportamiento refleja cómo la presión del alquiler se está desplazando hacia ciudades secundarias, donde la llegada de nuevos residentes y la escasez de vivienda disponible generan tensiones rápidas.
En las grandes ciudades, la evolución ha sido más dispar. En Madrid, los precios de las habitaciones subieron un 2% durante el año, mientras que en Barcelona se registró una ligera bajada del 3%. Estas variaciones sugieren ajustes puntuales tras años de fuertes incrementos, aunque los niveles siguen siendo elevados.
Las mayores caídas de precios se produjeron en Badajoz (17%), Alicante (8%), Málaga (7%), Valencia y Valladolid (5% en ambos casos), lo que apunta a una mayor competencia entre propietarios en determinados mercados.

Compartir piso, una solución que se consolida
El crecimiento sostenido del alquiler de habitaciones confirma que compartir piso ha dejado de ser una opción transitoria para convertirse en una solución estructural dentro del mercado residencial español. El encarecimiento del alquiler tradicional, la movilidad laboral y la dificultad para acceder a una vivienda en solitario están detrás de este cambio de hábitos.
Expertos inmobiliarios señalan que, mientras no aumente de forma significativa la oferta de vivienda en alquiler a precios asequibles, el mercado de pisos compartidos seguirá expandiéndose. La evolución de los precios y la distribución de la oferta en los próximos meses será clave para entender hasta qué punto este modelo puede absorber la creciente demanda sin generar nuevas tensiones en ciudades que, hasta ahora, habían quedado al margen del problema.













