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El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado una medida que transformará el mapa turístico de la ciudad. A partir de noviembre de 2028, se eliminarán las licencias de pisos turísticos, afectando a más de 10.000 viviendas con uso temporal.

La decisión, anunciada por el alcalde Jaume Collboni, se comunicó a plataformas como Airbnb y supone la desaparición total de esta modalidad de alojamiento en la capital catalana.

El Ayuntamiento de Barcelona eliminará esta modalidad de alojamiento para recuperar viviendas como residencias habituales.

Qué impacto económico tendrá esta medida en Barcelona

Según el informe “Impacto de la eliminación de las viviendas de uso turístico en Barcelona”, elaborado por PwC, esta decisión pondrá en riesgo una aportación de 1.928 millones de euros al PIB de la ciudad y más de 40.000 puestos de trabajo.

El estudio destaca que cada euro generado directamente por un piso turístico genera 3,5 euros adicionales en otros sectores económicos. Los sectores más afectados serían:

  • Restauración: 331 millones de euros
  • Comercio al por menor: 181 millones
  • Ocio y cultura: 134 millones

Además, PwC advierte que esta política afectará la celebración de congresos y ferias, ya que estas viviendas suponen el 40 % de la oferta de alojamiento turístico.

Por qué el Ayuntamiento quiere eliminar los pisos turísticos

El gobierno municipal defiende que la eliminación de los pisos turísticos es necesaria para aumentar la oferta de vivienda habitual y frenar la subida de precios del alquiler. Sin embargo, los datos del informe apuntan en otra dirección.

Según Idealista, entre 2014 y 2023, el número de pisos turísticos creció apenas un 2,2 %, mientras que el precio del alquiler aumentó un 72 %. En barrios como Eixample o Sant Martí, los precios se dispararon pese a que el número de viviendas turísticas se mantuvo estable o incluso bajó.

PwC concluye que la influencia de los pisos turísticos en el precio del alquiler es mínima, ya que solo representan el 1,2 % del parque total de viviendas en Barcelona.

Qué harán los propietarios cuando se retiren las licencias

Una encuesta incluida en el estudio muestra que la mayoría de propietarios no destinaría sus pisos al alquiler habitual. Muchos optarían por vender sus inmuebles o dejarlos vacíos, lo que podría agravar aún más la falta de vivienda disponible.

La retirada de licencias pondrá en juego más de 1900 millones de euros anuales, según un informe de PwC.

El informe también alerta sobre un posible aumento del precio del alojamiento turístico y una menor capacidad para absorber la demanda de visitantes, especialmente durante eventos internacionales.

Con esta decisión, Barcelona sigue los pasos de ciudades como Nueva York, aunque los expertos señalan que medidas similares no han logrado frenar la subida del alquiler. La clave, aseguran, está en fomentar la construcción de vivienda y no en limitar el turismo residencial.