La despoblación rural es uno de los problemas más extendidos de Europa, y algunos municipios han decidido enfrentarlo de la única forma posible: haciendo que mudarse allí sea una oportunidad real.
Ese es el caso de Santo Stefano di Sessanio, un pueblo de apenas 115 habitantes ubicado en el Parque Nacional Gran Sasso e Monti della Laga, en la región italiana de Abruzzo, a 1.300 metros de altura entre paisajes montañosos que lo han convertido en uno de los rincones más pintorescos del centro de Italia.
El pueblo busca personas dispuestas a instalarse de forma permanente y convertirse en parte de la comunidad.
Cuánto dinero ofrece el pueblo y en qué condiciones
El programa contempla varias líneas de apoyo económico para los nuevos residentes con el objetivo de incentivar su llegada y también facilitar su estadía en el pueblo.
La ayuda principal consiste en hasta 8.000 euros anuales durante tres años, destinados a facilitar la instalación. A eso se suma un aporte único de hasta 20.000 euros para quienes quieran iniciar una actividad económica o emprendimiento en el municipio.
En total, el apoyo puede alcanzar los 44.000 euros, aunque el acceso está condicionado al cumplimiento de requisitos relacionados con la residencia permanente y el proyecto laboral presentado.
Quiénes pueden postularse para vivir en Santo Stefano di Sessanio
El programa está orientado principalmente a personas de entre 18 y 40 años que se comprometan a vivir en el pueblo durante un mínimo de cinco años.
Pueden postularse ciudadanos italianos que residan actualmente en otras ciudades, ciudadanos de la Unión Europea y personas con permiso de residencia permanente válido en Italia. Quedan excluidos quienes no cuenten con alguna de esas condiciones, independientemente de su edad o perfil.
Qué tipo de vivienda y actividades ofrece el pueblo
El programa incluye viviendas en alquiler a precio simbólico dentro del pueblo, que conserva gran parte de su arquitectura medieval original.
Las actividades económicas que más se buscan están directamente ligadas a la identidad de la zona: alojamientos rurales, gastronomía típica italiana, artesanías y productos regionales, visitas guiadas, actividades culturales y servicios para turistas.
También se valoran pequeños oficios y propuestas que ayuden a sostener la vida cotidiana de la comunidad.
Por qué un pueblo medieval en los Apeninos llegó a tener solo 115 vecinos
El problema de Santo Stefano di Sessanio no es único. La mayoría de sus habitantes actuales son adultos mayores, y la salida de los jóvenes hacia las ciudades ha dejado vacíos que amenazan la continuidad de escuelas, comercios y servicios básicos.
Cuando un pueblo pierde población estable, empieza también a perder su tejido social. El programa de incentivos es la respuesta del municipio a ese ciclo: apostar por atraer vecinos que generen movimiento económico y social antes de que el deterioro sea irreversible.