

La Semana Santa 2026 comienza con un panorama meteorológico muy inestable. A partir del domingo 29 de marzo, Domingo de Ramos, se activa un episodio de lluvias persistentes y tormentas que se prolongará durante seis días en varias regiones de España.
El anticiclón de las Azores reforzado al noroeste de la península canaliza vientos húmedos del noroeste hacia el extremo norte, mientras una borrasca fría en el Mediterráneo genera inestabilidad en el noreste y Baleares. El resultado: precipitaciones significativas, vientos muy fuertes y un descenso térmico notable que convertirá estos días en un periodo desapacible en buena parte del país.

Alerta por lluvias en España, la principal zona afectada
En el extremo norte peninsular, Cantabria, País Vasco y Navarra serán las zonas más afectadas por las lluvias intensas. Las precipitaciones se activan ya este fin de semana en el cantábrico y se intensificarán a partir del domingo.
Se esperan acumulados cercanos a los 100 l/m² (localmente más en zonas expuestas) hasta el Jueves Santo. Las lluvias serán frecuentes y persistentes, alternando periodos débiles con otros de mayor intensidad, especialmente en el litoral, zonas de montaña y áreas orográficamente favorables.
En Cantabria oriental, sierras del este del País Vasco y norte de Navarra los registros podrían rozar o superar los 100 l/m². El flujo húmedo del noroeste alimentará nuevas líneas de inestabilidad que barrerán recurrentemente el Cantábrico y el entorno pirenaico durante toda la semana. A partir del Jueves Santo, las precipitaciones tenderán a remitir progresivamente.
Fuertes ráfagas de viento azotarán el norte del país
En paralelo, el noreste y Baleares vivirán un temporal de viento excepcional. Según el aviso de Samuel Biener, el domingo se esperan rachas de 120 km/h, llegando a 140 km/h o más en zonas de montaña de Cataluña (Pirineo de Lleida y Girona, norte de Barcelona).
Por este motivo, la AEMET activó avisos naranjas que podrían elevarse a rojos en el Pirineo oscense y catalán, con picos de más de 130-140 km/h y episodios de ventiscas o torb.

En el norte de Castellón, sierras prelitorales de Tarragona, Maestrazgo turolense, Javalambre, este de Huesca y Ampurdán se prevén rachas superiores a 100 km/h. En Baleares, la tramontana soplará con fuerza todo el día y arreciará al final del domingo con rachas de más de 100-120 km/h en el norte de Mallorca y Menorca, superando los 140 km/h en puntos expuestos.
Otras comarcas de la Comunidad Valenciana, Aragón, Cataluña, este de Andalucía, mitad oriental de Castilla-La Mancha, Sistema Central, este de Navarra e Ibérica riojana registrarán golpes de 70-80 km/h, con algunas rachas por encima de 100 km/h en áreas expuestas.
Descenso térmico y posible nieve en cotas bajas
La masa de aire polar que llega con este episodio provocará además un descenso térmico y bajada de la cota de nieve a cotas relativamente bajas en las montañas del norte, dejando posibles espesores notables en zonas altas.
Los vientos del norte y noroeste ganarán intensidad en amplias zonas del centro, noreste y Baleares y se mantendrán fuertes hasta la primera mitad de la semana que viene.
A partir del miércoles el viento irá perdiendo fuerza progresivamente. El ambiente será frío y desapacible, con bajón térmico notable o extraordinario en el interior de la mitad oriental en horas centrales.
Temporal marítimo y olas de gran altura
El temporal marítimo será otro protagonista: en el Mediterráneo occidental las olas alcanzarán 4-5 metros en el Ampurdán (aisladas de 8-9 m) y en el norte de Mallorca y Menorca podrán llegar a 5-6 metros, con picos de 10-12 metros, lo que podría activar avisos rojos por costeros.
La lluvia descargará con fuerza en Baleares por el descuelgue de la borrasca fría, mientras que en las zonas bajas de la vertiente cantábrica y Navarra también aparecerán precipitaciones.












