

En esta noticia
En los últimos años, el cierre de tiendas reconocibles en las ciudades españolas ha sido una realidad palpable. La presión de costes, el cambio en los hábitos del consumidor y el auge del comercio online han llevado a cadenas con décadas de presencia a reconsiderar su modelo de negocio físico.
La empresa sueca de fast fashion H&M ha anunciado un proceso que incluye el cierre de 28 tiendas en España y un expediente de regulación de empleo (ERE) que inicialmente afectaba a 588 personas, cifra que se ha reducido a 492 despidos tras las negociaciones con los sindicatos.
H&M cierra 28 tiendas y despide a 492 empleados
El cierre de 28 locales representa una estrategia orientada a la optimización de la red de tiendas en España. Este ajuste refleja una tendencia evidente en el sector de la moda hacia la reducción del espacio físico y un enfoque más pronunciado en la digitalización.
El grupo ha indicado que las motivaciones son de carácter organizativo, productivo y económico, impulsadas por la necesidad de “adaptar y perfeccionar” su operativa en un entorno del retail que se encuentra en constante transformación.
Entre los factores destacados se encuentran la intensa competencia del comercio electrónico, el aumento de los costos de alquiler y personal, así como la saturación de los establecimientos físicos.

Consecuencias para empleados y clientes tras la decisión
El anuncio ha suscitado una notable incertidumbre entre los empleados afectados. El acuerdo final contempla 492 despidos, con indemnizaciones que oscilan entre 33 y 45 días por cada año de servicio para contratos previos a 2012, además de un bono por antigüedad.
- Para los empleados afectados, el anuncio ha generado una considerable incertidumbre.
Las ciudades con tiendas afectadas verán un cambio drástico en su panorama comercial, incluyendo la pérdida de escaparates, una caída en el flujo de compradores y posibles efectos negativos en negocios cercanos.
Los clientes, a su vez, experimentan una disminución de espacios de compra física y se enfrentan a una reducción de opciones “in situ”. Además, la marca refuerza su compromiso con el canal online, lo que podría dejar desatendidas ciertas “experiencias de tienda” que muchos consumidores continúan valorando.
La situación actual plantea desafíos significativos para el comercio minorista, donde la adaptación a las nuevas tendencias es crucial para mantener la relevancia en el mercado.












