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Un truco doméstico simple comenzó a circular con fuerza en redes sociales y despertó el interés de especialistas en seguridad alimentaria. Consiste en colocar una moneda dentro del freezer como método para detectar cortes de luz prolongados. La técnica, lejos de ser un mito, tiene una base práctica que puede ayudar a prevenir riesgos en el consumo de alimentos.

Este método permite detectar interrupciones prolongadas del servicio eléctrico, incluso cuando el usuario no se encuentra en el hogar.

Según la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), los alimentos deben conservarse congelados a -18 °C o menos. Si superan los 4 °C durante más de dos horas, pueden perder la cadena de frío y representar un riesgo sanitario, incluso si vuelven a congelarse

Poner una moneda en el freezer: para qué sirve y por qué

El procedimiento es sencillo: se llena un recipiente con agua, se lo congela completamente y luego se coloca una moneda sobre la superficie del hielo antes de volver a introducirlo en el freezer.

Si se produce un corte de energía y el hielo se derrite parcialmente, la moneda se hundirá. Cuando el suministro eléctrico regrese y el agua vuelva a congelarse, la moneda quedará en una posición más baja, lo que evidencia que el contenido del freezer estuvo expuesto a temperaturas inadecuadas.

¿Por qué es importante controlar la cadena de frío?

La cadena de frío resulta fundamental para conservar alimentos en condiciones seguras. Instituciones como organismos sanitarios internacionales advierten que los productos congelados deben mantenerse a temperaturas constantes de -18 °C o inferiores para evitar el crecimiento de bacterias.

Guardar las patatas cocidas en la heladera puede favorecer al organismo, pero con prudencia. Foto: Freepik.

Cuando ocurre un corte de luz prolongado, los alimentos comienzan a descongelarse de forma gradual. Este proceso puede no ser visible a simple vista una vez que el freezer retoma su funcionamiento. Sin embargo, la alteración térmica ya puede haber favorecido la proliferación de microorganismos peligrosos.

Además, volver a congelar alimentos que ya se descongelaron implica un riesgo adicional. Aunque su aspecto no cambie, su calidad y seguridad pueden estar comprometidas, especialmente en carnes, pescados y productos lácteos.

¿Qué hacer si la moneda indica un problema?

Si al revisar el recipiente la moneda aparece hundida o en el fondo, se recomienda actuar con precaución. Especialistas sugieren evaluar el estado de los alimentos y, ante cualquier duda, desechar aquellos que puedan haber perdido la cadena de frío.

Otra medida clave consiste en verificar el funcionamiento del freezer y revisar si hubo interrupciones eléctricas en el hogar. En casos frecuentes, puede ser necesario considerar sistemas de respaldo energético o tomar precauciones adicionales.

Este sencillo truco se consolida como una herramienta accesible para el hogar. Permite anticipar riesgos invisibles y tomar decisiones informadas sobre el consumo de alimentos, con un costo mínimo y una aplicación inmediata.