

Un sencillo truco casero ganó popularidad por su supuesto efecto para reducir la humedad y los malos olores dentro del frigorífico. Consiste en colocar un rollo de papel higiénico nuevo en una de las baldas, lejos de los alimentos y sin envolverlo.
La idea se basa en la capacidad absorbente del papel. Durante los meses de verano, cuando las temperaturas son más altas y el frigorífico puede acumular más condensación, algunas personas recurren a este método como una ayuda adicional para mantener el interior más seco.
No obstante, el papel higiénico no sustituye la limpieza ni el mantenimiento del electrodoméstico. Su efecto es limitado y, si el rollo se humedece, debe retirarse para evitar que se convierta en un foco de suciedad.
¿Para qué sirve poner un rollo de papel higiénico dentro del frigorífico?
El principal objetivo de este truco es absorber parte de la humedad que se acumula en el interior de la nevera. El papel puede retener pequeñas cantidades de agua presentes en el ambiente, aunque no tiene capacidad para solucionar problemas importantes de condensación.

La humedad excesiva puede favorecer la aparición de moho y deteriorar antes algunos alimentos. Por eso, mantener el frigorífico seco y limpio resulta especialmente importante en las épocas de mayor calor.
Otro de los usos que se atribuyen al rollo es la reducción de los malos olores. Algunos alimentos, como la cebolla, el ajo, determinados quesos o el pescado, pueden dejar aromas persistentes dentro del electrodoméstico. El papel puede captar parte de la humedad y de las partículas responsables de esos olores, aunque no funciona como un desodorizante específico.
¿Cómo se debe colocar el papel higiénico y cada cuánto hay que cambiarlo?
Quienes utilizan este método recomiendan colocar un rollo completamente nuevo y seco en una zona estable del frigorífico, donde no entre en contacto con alimentos, líquidos o envases. No es necesario mojarlo ni añadirle ningún producto de limpieza.

El rollo debe revisarse con frecuencia. Si comienza a absorber humedad, cambia de aspecto o entra en contacto con algún alimento, conviene retirarlo y sustituirlo. Mantener un papel húmedo durante demasiado tiempo puede tener el efecto contrario al buscado.
En cualquier caso, la medida más efectiva para conservar una nevera en buenas condiciones consiste en limpiar de forma periódica las baldas, cajones y paredes interiores, retirar los alimentos en mal estado y comprobar que la temperatura sea adecuada. El papel higiénico puede utilizarse, como mucho, como un recurso casero complementario.












