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París atraviesa una de las olas de calor más intensas de su historia reciente, con temperaturas que rozaron los 40 grados y noches que no bajaron de los 28,5°C, superando el récord de 2003.

Y sin embargo, en una de las ciudades más calurosas de Europa este verano, instalar un aire acondicionado sigue siendo casi imposible para la mayoría de sus habitantes.

En la práctica, en algunas de las capitales europeas más densamente pobladas, la instalación se ha convertido en un proceso burocrático que puede tardar meses y que, si se salta algún paso, puede terminar con una orden de retirada del aparato.

Los motivos por los que París prohíbe la instalación de aires acondicionados.
Los motivos por los que París prohíbe la instalación de aires acondicionados.Fuente: ShutterstockShutterstock

El documento obligatorio para instalar aires acondicionados

El código de urbanismo francés, en su artículo R. 421-17, establece que cualquier trabajo que modifique el aspecto exterior de un edificio debe estar precedido por una declaración previa de obra, salvo que se trate de mantenimiento o reparación ordinaria.

A eso se suma la Ley del 10 de julio de 1965, que regula las copropiedades en Francia. Cualquier instalación que afecte a zonas comunes del edificio, como la fachada o la cubierta, necesita además el voto favorable por mayoría absoluta de la asamblea general de copropietarios.

El propietario interesado debe presentar una solicitud formal con un proyecto de resolución, indicando el modelo del equipo, sus niveles de ruido y la ubicación exacta de la unidad exterior, antes de que el síndico la incluya en el orden del día de la próxima reunión.

Los problemas que podría conllevar una instalación no autorizada del aire acondicionado.
Los problemas que podría conllevar una instalación no autorizada del aire acondicionado.Freepik

Por qué la mayoría de solicitudes de solicitud son rechazadas

James Devlin, británico al frente de James’Clim, una empresa de instalación de aire acondicionado en París, resumió la situación al Washington Post: “Nueve de cada diez veces no te permiten perforar las paredes”.

La capital francesa es, en sus propias palabras, una ciudad museo, con edificios históricos y reglamentos que protegen su estética por encima de casi cualquier otra consideración.

El obstáculo no es solo burocrático. Es también económico. Instalar un sistema de aire acondicionado en un piso de 100 metros cuadrados en París cuesta entre 12.000 y 16.000 euros, según cifras recogidas por el mismo medio. Una cantidad que, para muchos parisinos, equivale a poder escapar del calor en otro destino durante una década entera.

Qué pasa si se instala sin el permiso correspondiente

Quien instala la unidad exterior sin la declaración previa correspondiente se expone a que el ayuntamiento o la propia comunidad de propietarios exijan su retirada.

En los casos más conflictivos, la disputa puede terminar en los tribunales, con la copropiedad reclamando el desmontaje del equipo por alterar la uniformidad estética del edificio, un derecho protegido expresamente por la normativa francesa de propiedad horizontal.

Mientras la burocracia frena la instalación individual, París ha apostado por una solución a escala urbana: una red de 120 kilómetros de tuberías subterráneas que utiliza el agua del río Sena para enfriar casi 900 edificios, entre ellos el Louvre y la Asamblea Nacional, sin necesidad de unidades exteriores