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Emigrar a España cambió por completo la trayectoria profesional de Melissa Sánchez. La trabajadora, originaria de Honduras, llegó al país en 2014 y actualmente se dedica a la limpieza y al servicio doméstico, pese a que antes de emigrar trabajaba en un banco y había comenzado estudios de mercadotecnia.

Su rutina combina tareas en diferentes viviendas con un empleo en una oficina. Según relató en el canal de YouTube Quique Vásquez Historias de Migrantes, actualmente trabaja unas siete horas diarias y consigue ingresos mensuales de entre 1400 y 1500 euros.

Sin embargo, afirma que el cambio no fue sencillo. Melissa reconoce que tuvo que aprender tareas que nunca había realizado y adaptarse a un sector distinto, pero asegura que con el tiempo consiguió adquirir experiencia, mejorar sus tiempos de trabajo y alcanzar una mayor estabilidad económica.

De trabajar en un banco a limpiar casas en España

Antes de emigrar, Melissa vivía en Honduras, donde había comenzado a estudiar mercadotecnia y trabajaba en una entidad bancaria. Su trayectoria profesional cambió al instalarse en España, donde encontró una oportunidad laboral en el sector de la limpieza y el cuidado del hogar.

“En Honduras estaba estudiando mercadotecnia, no terminé la carrera, pero aquí tampoco cuentan mucho los títulos de allá”, explicó al recordar sus primeros años como migrante. La afirmación refleja su experiencia personal y las dificultades que encontró para continuar desarrollándose en el mismo ámbito profesional.

Los primeros trabajos también representaron un desafío personal. Melissa contó que nunca antes había tenido que ocuparse del cuidado íntimo de una persona mayor y que adaptarse a esas responsabilidades fue uno de los momentos que más la marcaron al comenzar.

Con el paso del tiempo, aprendió a organizar mejor cada tarea. La trabajadora asegura que labores que inicialmente le tomaban cinco horas ahora puede completarlas en tres, gracias a la experiencia adquirida y al conocimiento de las necesidades de cada vivienda.

Cuánto gana Melissa trabajando como limpiadora

Actualmente, Melissa combina varios trabajos de limpieza. En una de las casas trabaja durante la mañana y vuelve por la noche para colaborar con la cena, mientras que también acude temprano a una oficina antes de comenzar el resto de su jornada.

En uno de sus empleos asegura que comenzó cobrando 500 euros por cuatro horas y que actualmente percibe alrededor de 700 euros. A esto suma aproximadamente 760 euros por su trabajo de limpieza en una oficina.

“En total hago unas siete horas al día entre los dos trabajos y gano entre 1400 euros y 1500 euros al mes”, explicó. Se trata de los ingresos que Melissa declara obtener mediante la combinación de sus distintos empleos, no de una estimación general sobre cuánto cobra una limpiadora en España.

Su jornada incluye limpieza de baños, orden, planchado, cocina y preparación de comidas según las necesidades de las familias para las que trabaja. Ella misma describe su función como similar a la de una ama de casa, por la variedad de responsabilidades que asume.

Melissa, limpiadora en España que trabajaba en un banco: “Gano entre 1400 y 1500 euros al mes” (foto: Shutterstock)

La experiencia de Melissa después de más de una década en España

Melissa lleva en España desde junio de 2014. Durante ese tiempo asegura haber atravesado diferentes etapas hasta conseguir la estabilidad laboral que tiene actualmente, aunque advierte que encontrar empleo y adaptarse a otro país no resulta automáticamente sencillo.

Uno de los elementos que destaca de su experiencia es la importancia de las recomendaciones y de las relaciones de confianza con las familias. Con algunas de ellas asegura haber construido vínculos personales después de años trabajando en sus hogares.

La motivación económica también está vinculada con su familia en Honduras. Melissa explica que buena parte del esfuerzo realizado desde que emigró tiene como objetivo ayudar a sus seres queridos y construir una vida más estable en España.

De esta forma, la historia de Melissa muestra el contraste entre dos etapas muy diferentes. En primer lugar, como empleada en un banco en Honduras; y posteriormente, la oportunidad de combinar diferentes trabajos de limpieza en España tras un largo proceso de adaptación laboral.