

La movilidad en Cataluña está a punto de dar un salto histórico. En el primer semestre de 2027, la Generalitat pondrá en marcha el nuevo tren al aeropuerto de Barcelona, una conexión ferroviaria rápida y eficiente operada por Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC).
Este ambicioso servicio de transporte público enlazará de manera directa el centro de la capital catalana con la Terminal 1 (T1) de El Prat, transformando por completo la conectividad internacional de la ciudad de Barcelona, el área metropolitana y todo el territorio español.

Frecuencia de paso y tiempos de viaje récord
La nueva línea, provisionalmente denominada R-Aeroport, promete revolucionar los trayectos diarios de millones de viajeros. Los trenes partirán desde las céntricas estaciones de Passeig de Gràcia y Estació de França, logrando un tiempo de viaje de apenas 20 minutos hasta la T1.
Además, la infraestructura contará con una frecuencia de paso de un tren cada 15 minutos, asegurando que el traslado entre la ciudad y las terminales aéreas sea fluido, predecible y sin las habituales retenciones del tráfico por carretera.
Así serán los trenes que irán desde la capial de Barcelona hasta su aeropuerto
La flota encargada de cubrir este trayecto está siendo fabricada por Alstom en su planta de Santa Perpètua de Mogoda. Se trata de diez unidades del modelo Coradia Stream, diseñadas específicamente para las necesidades de los viajeros aeroportuarios.
Estos modernos convoyes de cinco coches dispondrán de amplios maleteros, pantallas con información de los vuelos en tiempo real, conexión wifi gratuita y cargadores USB.
Con una capacidad para 656 pasajeros, los trenes garantizan un espacio cómodo y accesible, incluyendo áreas y baños adaptados para personas con movilidad reducida.

La inversión millonaria para la llegada del nuevo tren catalán
El proyecto ha requerido un esfuerzo financiero e institucional sin precedentes. Adif ya ha ejecutado más de un 95% de las obras de ingeniería subterránea, una intervención que supera los 400 millones de euros y que cuenta con la cofinanciación de los fondos europeos NextGenerationEU.
Por su parte, FGC ha destinado 177 millones de euros a la adquisición y el mantenimiento de los trenes. El impacto económico del nuevo tren también se traducirá en empleo directo, con la incorporación de 70 nuevos maquinistas encargados de operar la línea.
Las novedades de la obra de cara a su lanzamiento mediados de 2027
A pesar del entusiasmo que genera la mejora de la conectividad, el proyecto no está exento de debate técnico. Al tener que circular por el ya saturado túnel de la calle Aragó, diversos expertos y plataformas en defensa del transporte público han alertado sobre el riesgo de un “efecto embudo”.
Para solucionar a largo plazo la capacidad de la red de Rodalies, las administraciones ya estudian planes de gran envergadura, como la perforación de un tercer túnel ferroviario bajo la avenida Diagonal, proyectado para mediados de siglo.











