Ilunion Ibéricos de Azuaga, conocida por su marca Berídico, ha cerrado sus puertas tras tres décadas de actividad. La empresa, especializada en jamones, paletas y embutidos ibéricos de alta calidad, formalizó un ERE extintivo que afecta a entre 55 y 58 trabajadores en Azuaga (Badajoz, Extremadura).
Este cierre representa un duro golpe para la comarca de la Campiña Sur y para el sector ibérico extremeño. La planta, gestionada por el Grupo Ilunion (vinculado a la ONCE) desde 2016, inició su actividad alrededor de 1995 y se había convertido en un referente de productos ibéricos en el país.
Los detalles del cierre de la empresa de embutidos
Durante años fue un referente local en la producción y comercialización de productos ibéricos certificados, ocupando más de 20.000 m² de instalaciones, con cerca de 9000 m² dedicados a la producción. Su cierre progresivo comenzó en marzo de 2026 y se completará antes de septiembre.
El Expediente de Regulación de Empleo es de carácter extintivo, lo que implica el cese definitivo de la actividad productiva. Los primeros despidos pudieron activarse desde el 20 de marzo de 2026. La indemnización acordada contempla 33 días por año trabajado, con un tope de 19 mensualidades. Muchas familias de la zona, especialmente trabajadores mayores de 50 años, se ven directamente afectadas.
Según el sitio Hoy.com, la empresa acumulaba importantes pérdidas: alrededor de 7 millones de euros en los últimos cinco años. Solo en 2024 registró pérdidas de más de 800.000 euros, tras un leve beneficio en 2023. Estos datos económicos justificaron el ERE ante las autoridades laborales.
¿Por qué cerró esta fábrica?
El sector del ibérico de bellota enfrenta dificultades estructurales desde hace años. La sequía persistente ha reducido la producción de bellota en las dehesas extremeñas, encareciendo la materia prima y disminuyendo la rentabilidad de las explotaciones. Ya en 2023, responsables de la empresa advertían públicamente de estos problemas climáticos y económicos.
A esto se suman los altos costes de producción, la competencia en un mercado saturado y la menor demanda de productos premium en ciertos segmentos. Aunque Ilunion invirtió en sostenibilidad (como una planta fotovoltaica inaugurada en 2022 que cubría el 40% de sus necesidades energéticas), las pérdidas acumuladas hicieron insostenible la continuidad de la factoría.
¿Cómo impactó en los trabajadores y la economía local?
La pérdida de más de 50 empleos directos supone un revés significativo para Azuaga y su comarca, una zona donde la industria agroalimentaria es clave para fijar población y evitar la despoblación rural. Cada puesto en el sector cárnico genera empleo indirecto en ganadería, transporte, logística y servicios.
Los trabajadores y sindicatos han expresado preocupación por la recolocación en un entorno con oferta laboral limitada. Las administraciones autonómicas y locales podrían activar medidas de apoyo, formación o incentivos para reindustrializar la zona, aunque hasta el momento no se han anunciado planes concretos de gran envergadura.