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A pocos metros de algunas de las embarcaciones más caras que recorren el Mediterráneo, José pasa las noches dentro de una furgoneta. Durante el día, su rutina es completamente distinta: trabaja como capitán de un yate valorado en seis millones de euros en Ibiza.

Ibiza tiene algunas de las playas más bonitas del mundo. Fuente: Archivo

La elección de vivir sobre ruedas no está relacionada con su profesión ni con una afición por este estilo de vida. Según explica, responde al coste que supone encontrar alojamiento durante los meses de mayor demanda en la isla y a su intención de aprovechar la temporada para ahorrar.

Durante seis meses al año dirige un Jaguar 72 que puede alquilarse por aproximadamente 5000 euros diarios, más combustible. Cuando termina la jornada, regresa a una furgoneta de unos 4000 euros en la que duerme desde hace seis temporadas.

“Los ingresos son buenos, pero si se te va la mitad del sueldo en un alquiler, no merece la pena venir a la isla”, resume en un reportaje realizado por el creador de contenido Diego Revuelta. Su historia expone una paradoja cada vez más visible en Ibiza: trabajar rodeado de lujo no garantiza que alquilar una vivienda durante el verano resulte económicamente razonable.

Es capitán de un yate de 6 millones de euros, pero duerme en una furgoneta

José lleva seis años utilizando la furgoneta como vivienda durante su estancia laboral en Ibiza. En el interior dispone de un colchón que ocupa prácticamente todo el maletero y guarda debajo algunas de sus pertenencias, entre ellas ropa y medicamentos.

La alternativa sería destinar una parte considerable de sus ingresos al alquiler en Ibiza. De acuerdo con los precios mencionados en el reportaje, determinadas viviendas próximas al puerto pueden situarse entre los 2.500 y los 3.000 euros mensuales durante el verano.

“Los ingresos son buenos, pero si se te va la mitad del sueldo en un alquiler, no merece la pena venir a la isla”, explica José.

Su objetivo es aprovechar los seis meses de trabajo para guardar dinero que le permita afrontar el resto del año. “Vivo aquí para poder mantenerme luego en invierno”, señala mientras muestra el reducido espacio en el que duerme.

Del lujo de un Jaguar 72 a dormir frente al puerto de Ibiza

El contraste se hace especialmente visible cuando comienza y termina cada jornada. Durante el día, José está al mando de un Jaguar 72 valorado en seis millones de euros, una embarcación que puede transportar hasta doce pasajeros.

Según relata, entre sus clientes hay empresarios, futbolistas y otras personas con un elevado poder adquisitivo que contratan la embarcación para navegar por el Mediterráneo. El alquiler puede alcanzar aproximadamente los 5000 euros diarios, a los que debe añadirse el combustible.

Por la noche, el escenario cambia por completo. José vuelve a la furgoneta que tiene estacionada cerca de su lugar de trabajo. “Es difícil”, reconoce al referirse al contraste entre ambas situaciones.

Existe, al menos, una ventaja práctica: duerme prácticamente frente al yate en el que trabaja. La peculiar situación reduce sus desplazamientos, pero también evidencia hasta qué punto el problema de la vivienda en Ibiza afecta a personas con ocupaciones muy diferentes.

Cuánto cuesta alquilar una vivienda en Ibiza durante el verano

Los precios recogidos por el reportaje permiten entender por qué José decidió instalarse en una furgoneta. No se trata de cifras oficiales sobre el conjunto del mercado inmobiliario, sino de precios señalados en el contenido que recoge su historia.

Una habitación dentro de una vivienda compartida puede superar los 1.000 euros mensuales y alcanzar aproximadamente los 1.300 euros. Un apartamento de una habitación puede rondar los 2.000 euros al mes.

En las zonas próximas al puerto, siempre según el reportaje, determinados alquileres llegan a situarse entre 2.500 y 3.000 euros mensuales durante el verano. Para quienes llegan a la isla únicamente por la temporada laboral, asumir estos importes puede reducir considerablemente la capacidad de ahorro.

Los precios mencionados son:

  • Habitación en piso compartido: más de 1.000 euros y hasta unos 1.300 euros al mes.
  • Apartamento de una habitación: alrededor de 2.000 euros mensuales.
  • Viviendas próximas al puerto: entre 2.500 y 3.000 euros al mes durante el verano, según el reportaje.
  • Furgoneta en la que vive José: aproximadamente 4.000 euros.
  • Yate que capitanea: seis millones de euros.
  • Alquiler del yate: unos 5.000 euros diarios más combustible.

La vivienda en Ibiza también preocupa por los empleados públicos

La situación va más allá del caso de José. Las dificultades para acceder a una vivienda en Ibiza también afectan a profesionales necesarios para mantener servicios esenciales en funcionamiento, como profesores, médicos, policías, guardias civiles o bomberos.

El problema ha llevado a las administraciones a impulsar medidas específicas. En julio de 2026, el Govern balear presentó una promoción del IBAVI de 25 viviendas dotacionales de alquiler asequible en Eivissa, destinadas preferentemente a empleados públicos desplazados.

El proyecto, situado en Hort de sa Fruita, contempla una inversión de unos 5,1 millones de euros sin IVA. El propio Govern vinculó la iniciativa con la necesidad de facilitar el acceso a la vivienda y contribuir al funcionamiento de los servicios públicos esenciales en la isla.

También el Ayuntamiento de Eivissa adjudicó en junio de 2026 siete viviendas municipales de alquiler asequible, dentro del programa “Eivissa, una ciutat per viure-hi”.

Estas actuaciones aportan contexto institucional a un problema que durante la temporada turística se hace especialmente visible: trabajadores necesarios para sostener la actividad económica y los servicios de la isla pueden encontrar importantes obstáculos para residir en ella.