Emigrar a España supuso para Ismaray un cambio radical en su vida personal y profesional. Hace apenas seis meses trabajaba como médica en Cuba, mientras que actualmente se desempeña como camarera y cobra alrededor de 1400 euros al mes, según relató en el canal de YouTube La Tribu Pérez.
Además de cambiar de profesión, la joven asegura que una de las cuestiones que más le costó adaptar fue tener que permanecer de pie durante toda su jornada laboral, independientemente de que haya clientes en el establecimiento.
Ismaray también explicó que las reglas laborales que encontró en España son diferentes de las que conocía en Cuba, donde siempre había trabajado en el sector estatal. A esto se suma un turno partido y los desplazamientos hasta su lugar de trabajo, situado aproximadamente a una hora de su vivienda.
De médica en Cuba a camarera en España por 1400 euros al mes
Antes de emigrar, Ismaray ejercía como médica en Cuba. Tras instalarse en España, comenzó a enviar currículums para conseguir un empleo y terminó encontrando una oportunidad en la hostelería pese a no contar con experiencia previa como camarera.
Según explicó, el establecimiento buscaba a una persona rápida y con disposición para aprender. De esta manera, pasó en apenas unos meses de ejercer una profesión sanitaria a desempeñar un trabajo completamente diferente mientras intenta construir una nueva vida en el país.
Uno de los aspectos que más le llamó la atención fue la obligación de permanecer de pie durante sus ocho horas de trabajo, haya o no clientes. También señaló las restricciones para utilizar el teléfono móvil durante el horario laboral, salvo por motivos vinculados con el trabajo o ante una urgencia personal.
A estas condiciones se suma el tiempo dedicado a los desplazamientos. Ismaray vive a una hora de su empleo y sostiene que, debido al turno partido, puede terminar destinando hasta cuatro horas del día al transporte, una situación que complica todavía más su rutina.
La hostelería, uno de los sectores con mayor presencia de trabajadores extranjeros
El caso de Ismaray se produce en un mercado laboral donde los trabajadores extranjeros tienen un peso especialmente importante en determinadas actividades. La hostelería es una de ellas: los datos más recientes de la Seguridad Social muestran que alrededor de tres de cada diez afiliados del sector son extranjeros.
La presencia de trabajadores procedentes de otros países también es elevada en actividades como agricultura, construcción, transporte y servicios administrativos. En julio de 2026, la Seguridad Social superó por primera vez los 3,5 millones de afiliados extranjeros, según los últimos datos publicados por el Ministerio de Inclusión.
Para algunos migrantes con estudios superiores, encontrar un empleo relacionado con la profesión que ejercían en su país puede requerir atravesar procesos de homologación o reconocimiento de sus titulaciones.
“Hace seis meses era médica”: empezar de nuevo después de emigrar
Más allá del salario y de las condiciones de su trabajo como camarera, Ismaray pone el foco en lo que implica abandonar un país y reconstruir una trayectoria profesional desde cero.
La joven sostiene que emigrar no significa únicamente cambiar de lugar de residencia, sino también dejar atrás una profesión, vínculos familiares, costumbres y una forma de vida. Apenas medio año después de ejercer como médica en Cuba, ahora se encuentra intentando abrirse camino en España desde un sector completamente diferente.
Su situación también ayuda a explicar por qué la hostelería en España tiene una participación tan elevada de trabajadores extranjeros. Según el Ministerio de Inclusión, este colectivo ya representa alrededor del 30% de los afiliados del sector, uno de los porcentajes más elevados del mercado laboral español.
En el caso de Ismaray, el trabajo como camarera se convirtió en el primer paso para comenzar una nueva vida después de emigrar, mientras intenta adaptarse a unas condiciones muy diferentes de las que tenía meses atrás en Cuba.