

Los trabajadores en Colombia cuentan con diferentes mecanismos legales para proteger su permanencia en el empleo cuando atraviesan determinadas situaciones de vulnerabilidad. Entre ellos se encuentra la estabilidad laboral reforzada, que puede proteger a personas con discapacidad o con afectaciones de salud que cumplan determinadas condiciones.
Sin embargo, esta protección no significa que cualquier enfermedad o problema de salud impida automáticamente la terminación de un contrato laboral. La Corte Suprema de Justicia realizó una importante precisión sobre los requisitos que deben cumplirse para que un trabajador pueda estar amparado por esta figura.
La decisión fue tomada en la sentencia SL2622-2025, en la que la Sala de Casación Laboral estudió el caso de un trabajador que demandó a Weatherford Colombia Limited después de ser despedido. El hombre padecía síndrome del túnel carpiano bilateral y sostenía que tenía derecho a la estabilidad laboral reforzada.
¿Cuándo pueden despedir a un trabajador enfermo en Colombia?
Tener una enfermedad o recibir recomendaciones médicas no significa por sí solo que el trabajador tenga estabilidad laboral reforzada. Para determinar si existe una protección especial, deben analizarse las características de la afectación de salud y la manera en que esta impacta realmente la capacidad de la persona para desarrollar sus actividades laborales:
- Deficiencia o limitación física, mental, intelectual o sensorial de mediano o largo plazo.
- Que esa condición tenga relevancia en el ámbito laboral, teniendo en cuenta el cargo, las funciones, las exigencias y el entorno de trabajo.
- Que exista una interacción entre la condición de salud y el trabajo, de manera que realmente genere una situación de discapacidad protegida.
¿Qué decidió la Corte Suprema sobre la estabilidad laboral reforzada?
En este caso, la Sala de Casación Laboral determinó que el demandante no logró demostrar que su síndrome del túnel carpiano le hubiera generado una deficiencia que le impidiera realizar normalmente sus labores, ni que la afectación se hubiera prolongado durante un período significativo sin una perspectiva clara de recuperación. Por ese motivo, consideró que no estaba acreditada la protección especial que reclamaba.

¿Qué enfermedades o condiciones sí protegen al trabajador de un despido?
La estabilidad laboral reforzada puede operar cuando una persona se encuentra efectivamente en una situación de discapacidad o presenta una afectación de salud que reúna las condiciones establecidas por la legislación y la jurisprudencia. En esos casos, el empleador no puede desconocer la protección especial simplemente alegando que se trata de una terminación ordinaria.
La Corte también aclaró que las recomendaciones preventivas o las medidas habituales de gestión de riesgos laborales no son, por sí mismas, una prueba definitiva de discapacidad o discriminación. Por eso, cada situación debe analizarse de acuerdo con la enfermedad, su duración, las limitaciones que produce y la relación que estas tienen con las funciones desempeñadas.
En consecuencia, el fallo no habilita a las empresas a despedir indiscriminadamente a trabajadores enfermos. Lo que establece es que una enfermedad activa, una restricción médica o una recomendación laboral no generan automáticamente estabilidad laboral reforzada: para que exista esa protección debe demostrarse que se cumplen las condiciones que exige el marco legal y jurisprudencial colombiano.










