

La factura eléctrica vuelve a convertirse en una preocupación para millones de hogares en España. Este lunes 22 de junio, el precio medio de la electricidad registró un fuerte incremento impulsado por las altas temperaturas que afectan a gran parte del país y por una menor aportación de las energías renovables al sistema eléctrico.
El mercado mayorista marcó un precio medio de 99,89 euros por megavatio hora (MWh), mientras que los consumidores acogidos a la tarifa regulada PVPC afrontan un coste medio de 0,2154 euros por kilovatio hora (kWh).
La combinación entre una demanda creciente por el uso masivo de aire acondicionado y una menor generación renovable elevó significativamente los costes energéticos.
Los momentos más favorables para consumir electricidad se concentrarán durante la tarde. La franja más económica del día se ubicará entre las 14:00 y las 15:00 horas, mientras que el tramo más caro llegará entre las 21:00 y las 22:00 horas, cuando el precio alcanzará máximos que multiplican varias veces los valores mínimos de la jornada.
¿Por qué aumenta tanto el precio de la electricidad durante las olas de calor?
Las elevadas temperaturas provocan un incremento inmediato de la demanda eléctrica. Millones de hogares, oficinas y comercios recurren al aire acondicionado para mantener temperaturas confortables, lo que genera una mayor presión sobre el sistema energético nacional.

A este fenómeno se suma una menor participación de algunas fuentes renovables. Cuando la producción eólica, solar o hidráulica resulta insuficiente para cubrir la demanda, el sistema necesita recurrir con mayor intensidad a tecnologías más costosas, lo que repercute directamente en los precios finales.
Además del mercado mayorista, la tarifa regulada incorpora otros componentes como peajes de acceso, cargos regulados e impuestos. Estos conceptos explican por qué el coste que pagan los consumidores suele situarse por encima del valor registrado en el mercado eléctrico diario.
¿Cómo reducir el consumo eléctrico y ahorrar durante los días más calurosos?
Los especialistas recomiendan mantener el aire acondicionado entre los 24 y los 26 grados para equilibrar confort y eficiencia energética. También aconsejan utilizar ventiladores como complemento, ya que consumen mucha menos electricidad y ayudan a distribuir mejor el aire fresco dentro de la vivienda.
Otra medida eficaz consiste en impedir que el calor ingrese al hogar. Mantener cerradas persianas, cortinas y toldos durante las horas de máxima radiación solar contribuye a conservar temperaturas más bajas en el interior y reduce la necesidad de utilizar equipos de climatización durante más tiempo.

También resulta conveniente concentrar el uso de electrodomésticos en las horas más baratas del día. Lavadoras, lavavajillas y otros aparatos de alto consumo pueden programarse durante la tarde para aprovechar los precios más bajos.
A ello se suman hábitos sencillos, como apagar dispositivos en modo de espera, utilizar iluminación LED y evitar el uso del horno durante las horas más calurosas, medidas que permiten contener el gasto energético y aliviar el impacto de la subida de la luz en la factura mensual.









