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Tradicionalmente, el oro ha sido el gran representante de las materias primas, aunque la criptomoneda del bitcoin es un activo que le está siguiendo la estela de cerca alcanzando niveles nunca antes vistos.
Sin ir más lejos, a fecha de 8 de marzo,la onza de oro troylogró un alza del 1,2% hasta los 2.185,5 dólares, tras conocerse el informe de empleo de Estados Unidos en febrero. El hecho de que la tasa de empleo haya subido en dos décimas (hasta el 3,9%), hace que los usuarios busquen un activo seguro en el que salvaguardar su capital.
En menos de tres meses que han transcurrido del año 2024, el oro acumula ya una revalorización de casi el 5,5%, todo ello en consonancia a la inestabilidad y a la subida inminente de los tipos de interés por parte de los principales bancos centrales.
Si se analizan los datos de Plus500 en España, se puede comprobar el rendimiento del oro a lo largo de la última semana.
Bret Kenwell, analista de inversiones de eToro, asegura que los inversores desean unos tipos más bajos y que desean conocer, de manera exacta, la fecha en la que los tipos serán bajados por la Reserva Federal (Fed).
¿Qué representa la subida del oro?
La subida del valor del oro como commodity implica la búsqueda de un refugio seguro para los inversores, pese a la volatilidad y la desaceleración económica global. Sigue siendo una opción muy atractiva, aunque si bien es cierto que el contexto puede variar en base a los nuevos desarrollos político-económicos de EEUU y a nivel internacional.
El moderado gasto manufacturero y de la construcción en EEUU, propicia que el oro se mantenga estable en los 2.115 dólares la onza, encaminándose hacia el máximo histórico de 2.138 dólares. El retroceso de los tipos reales y unos datos económicos más suaves de lo inicialmente esperados en EEUU, han provocado este sentimiento positivo hacia el oro, haciendo que el mercado sea más vulnerable al alza.
De igual modo, expertos de Banca March apuntan a que el oro ha recibido un gran impulso a raíz del recorte en los tipos de interés, especialmente con los recortes que se esperan a mediados de 2024 impulsados tanto por el Banco Central Europeo como por la Reserva Federal.
La evolución del oro como commodity de gran valor será crucial para el porvenir de la política monetaria. De igual modo, la escala ascendente del oro se ve asociada al conflicto israelí-palestino, ya que ha aumentado su potencial en más del 15% desde el inicio del conflicto armado. Se ha motivado la compra masiva de oro por los bancos centrales y ha superado un valor de 2.100 dólares, registrado a principios de diciembre.
Un activo de refugio esencial, demostrándose que los ETF de oro han seguido sus ventas, aunque a un ritmo más moderado. Esto denota un ajuste en la composición de la cartera de los inversores, aunque el oro como commodity estable jamás perderá su valor preferente.
Históricamente, se ha podido ver que los ciclos de recorte de tasas de interés desde 1975 han mostrado una subida, de media, del 15,5% unos 12 meses después del primer recorte de tasas. Posteriormente, se produce una recesión o los precios bajan un 7% de media.
El impulso del Bitcoin
El crecimiento exponencial e histórico del Bitcoin procede fundamentalmente de un ambiente de mercado cada vez más optimista. El Bitcoin logró cerrar un rally alcista desde que en enero de 2024 se aprobasen en EEUU los fondos cotizados de dicha criptomoneda.
Para la gran mayoría de los analistas, tanto el oro como el Bitcoin son dos activos incomparables. En otras palabras, el Bitcoin es un activo de riesgo y el oro es un depósito de valor.
A diferencia de los bitcoins, cuya demanda ha sido muy elevada desde el lanzamiento de los fondos cotizados, una revisión de la política monetaria estadounidense podría derivar en que los precios del oro caigan a una posición inestable, con mayores desventajas que beneficios a medio y largo plazo.
A fecha del 8 de marzo, la cotización del Bitcoin alcanzó un nuevo máximo histórico al superar el umbral de los 70.000 dólares. Se supera su anterior marca significativa alcanzada en noviembre de 2021, momento previo al hundimiento de dichos criptoactivos.
Los bitcoins pueden estar subiendo como consecuencia de un halving dentro de su propio ecosistema (se produce cada cuatro años e implica la reducción a la mitad de las recompensas obtenidas por los mineros) y de los datos optimistas de la SAEC Americana, que ha permitido ofrecer ETF de Bitcoin.









