El Gobierno de España avanzará con una regularización extraordinaria de personas migrantes en situación irregular, una medida que beneficiará a cientos de miles de extranjeros que ya residen en el país.
Entre los principales alcanzados se encuentran argentinos, colombianos y ecuatorianos, tres de las nacionalidades latinoamericanas con mayor presencia y crecimiento migratorio en territorio español en los últimos años, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Si bien la medida no se limita a estos colectivos, su impacto será especialmente significativo en estas comunidades, que integran al núcleo duro de la inmigración latinoamericana en España, tanto por volumen como por inserción laboral.
El proceso se instrumentará mediante un real decreto impulsado por el Ejecutivo que encabeza Pedro Sánchez, sin necesidad de convalidación parlamentaria.
La iniciativa permitirá otorgar permisos de residencia y trabajo a personas extranjeras que se encontraban en España antes de la fecha límite fijada por el Gobierno y que puedan acreditar un período mínimo de permanencia.
El alcance total superará el medio millón de personas y abarcará a migrantes de múltiples nacionalidades, en su mayoría procedentes de América Latina.
El texto será aprobado en el Consejo de Ministros tras un acuerdo político entre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el espacio de izquierda Podemos.
Desde el Ejecutivo sostienen que la regularización permitirá reducir la informalidad laboral y reforzar la seguridad jurídica de quienes ya residen en España.
¿Cómo hacer el trámite para acceder a la residencia y el trabajo?
Las personas interesadas deberán iniciar una solicitud individual una vez que el procedimiento quede habilitado oficialmente. El requisito central será demostrar al menos cinco meses de residencia efectiva en España dentro del período establecido por el real decreto.
La prueba de residencia no se limitará al empadronamiento municipal. También se aceptarán informes médicos, contratos de suministro eléctrico, certificados de envío de dinero u otros documentos que acrediten la presencia continuada en el país, una flexibilización reclamada por organizaciones sociales y humanitarias.
Con la admisión a trámite, la persona solicitante obtendrá de manera automática una autorización de residencia y trabajo por un año.
Durante ese período quedarán suspendidas las órdenes de expulsión y los procedimientos de retorno por motivos administrativos o laborales.
¿A quién más aplica la regularización y qué impacto tiene?
Aunque argentinos, colombianos y ecuatorianos concentran buena parte de la atención, la regularización alcanzará a migrantes de numerosas nacionalidades.
Informes recientes de centros de estudios como Funcas indican que más del 90% de la inmigración irregular en España proviene del continente americano, con fuerte presencia también de peruanos, hondureños y venezolanos.
La medida generó un fuerte debate político. Desde el Partido Popular, su líder Alberto Núñez Feijóo cuestionó la iniciativa y advirtió sobre un posible “efecto llamada”. En tanto, Vox la rechazó de plano y acusó al Gobierno de promover una regularización masiva.
España cuenta con antecedentes de procesos extraordinarios similares desde la década de 1980, aplicados por gobiernos de distinto signo político.
El nuevo decreto se inscribe en esa tradición y reabre el debate sobre el modelo migratorio, en un escenario marcado por el crecimiento sostenido de la población extranjera y las recientes reformas al reglamento de extranjería.