

El panorama geopolítico mundial continúa en un estado de alta tensión. Mientras Estados Unidos mantiene su ofensiva militar en Oriente Medio, el presidente Donald Trump ha puesto su mirada en el Caribe.
De acuerdo a la información recolectada por la agencia de noticias EFE, el mandatario estadounidense aseguró que el Gobierno de Cuba “va a caer muy pronto”, posicionando a la isla como el siguiente objetivo estratégico tras el actual conflicto con Irán.

Cuba: el próximo objetivo en la agenda de Trump
Durante una conversación telefónica con medios internacionales, Trump afirmó que el régimen cubano se encuentra en una situación crítica y que su colapso es inminente.
Según el mandatario, la caída de La Habana sería la “cereza del pastel” tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro en enero pasado, un evento que dejó a la isla sin su principal aliado y proveedor de energía.
“Cuba está lista, después de 50 años. Llevo 50 años observándola”, indicó el presidente, subrayando que el país caribeño es ahora una “nación fallida” al borde del colapso económico.
La prioridad sigue siendo Irán pero ya le dio a Marco Rubio un rol clave
A pesar de la contundencia de sus palabras sobre Cuba, Trump aclaró que la prioridad inmediata de su administración sigue siendo la guerra con Irán. Sin embargo, reveló que ya existen directrices claras para el escenario posconflicto en el hemisferio occidental.

Para liderar esta transición, el mandatario ha designado a su Secretario de Estado, el cubanoestadounidense Marco Rubio. De esta manera, estaría encargado de gestionar los contactos preliminares y las posibles negociaciones, aunque bajo la premisa de que “primero debemos terminar con esto (Irán)”.
La dura crisis en Cuba y el impacto de las declaraciones de Trump
En una nota de CNN, explican que Cuba está viviendo un fuerte desabastecimiento de recursos que está llevando a sus residentes a una profunda crisis. Tras el ataque de EE.UU. a Venezuela y las presiones a México, el flujo de petróleo se cortó.
Además, sufren de apagones masivos que duran por días y, cuando vuelve por la noche, es ahí que los cubanos la usan para cocinar o planchar su ropa. Tampoco hay combustible para autos o aviones que pueda atraer a turistas.
De esta manera, muchos piden por la intervención norteamericana en la isla, dado que el hambre se apodera cada vez más de las familias. Después de 60 años de comunismo, los residentes se ilusionan con las palabras del mandatario norteamericano.












