El universo sigue ofreciendo sorpresas incluso cuando parece ya cartografiado por telescopios de última generación. Cada nuevo planeta detectado ayuda a entender mejor cómo nacen, evolucionan y cambian los sistemas estelares más allá del Sistema Solar.
Ahora, un equipo científico internacional con participación del Instituto de Astrofísica de Canarias confirmó la existencia de una supertierra en el sistema TOI-201. Se trata de un mundo rocoso llamado TOI-201 d, con un tamaño de unas 1,4 veces el de la Tierra y una masa seis veces superior, según un estudio publicado en Science Advances.
La supertierra que sorprendió a los científicos
Los investigadores explicaron que TOI-201 d completa una vuelta alrededor de su estrella cada 5,85 días, lo que indica una órbita muy cercana. Por esa proximidad, consideran probable que sea demasiado caliente como para mantener agua líquida en su superficie.
Aunque no sería un planeta habitable, su valor científico es alto. Las supertierras son cuerpos más grandes que la Tierra, pero más pequeños que gigantes gaseosos como Neptuno. Ese tipo de mundos no existe en nuestro sistema solar y por eso genera tanto interés entre los astrónomos.
El hallazgo permite estudiar cómo se comportan los planetas rocosos masivos y qué condiciones pueden desarrollar cuando orbitan muy cerca de su estrella.
Un sistema raro con un júpiter templado y una enana marrón
La investigación no detectó solo un planeta. El sistema TOI-201 también alberga a TOI-201 b, un júpiter templado, un gigante gaseoso con cerca de la mitad de la masa de Júpiter que tarda 53 días en completar su órbita.
Según los autores, estos mundos son especialmente valiosos porque ocupan una posición intermedia entre los júpiteres calientes, muy cercanos a sus estrellas, y los gigantes fríos y lejanos. Aún no está claro cómo llegan a esas trayectorias.
El tercer cuerpo del sistema es TOI-201 c, una enana marrón que gira alrededor de la estrella cada 7,9 años. Su masa está cerca del límite entre los grandes planetas y las llamadas estrellas fallidas, lo que abre dudas sobre cómo se formó.
Lo que ocurrirá dentro de 200 años y por qué importa
Los científicos destacaron que TOI-201 es un laboratorio excepcional porque sus cuerpos interactúan gravitatoriamente y modifican lentamente sus órbitas. Eso permite observar cambios en tiempos humanos, algo poco habitual en astronomía, donde muchos procesos tardan millones de años.
El estudio indica que dentro de unos 200 años la supertierra dejará de pasar frente a su estrella vista desde la Tierra. Más adelante ocurrirá lo mismo con los otros objetos del sistema, aunque esos tránsitos volverán a verse miles de años después.
Para confirmar toda la arquitectura del sistema, el equipo combinó cuatro técnicas de observación distintas, entre ellas espectroscopía, fotometría y astrometría. Esa precisión convierte a TOI-201 en uno de los descubrimientos más interesantes del año para entender cómo se organizan los mundos lejanos.