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Durante miles de años, la ciencia trató de descifrar cómo se originó la vida en la Tierra y el origen de los elementos que facilitaron este proceso. Ahora, un nuevo descubrimiento por parte de la NASA reescribe los libros con una nueva teoría.

Se trata de las muestras del asteroide Bennu, las cuales fueron traídas a partir de la misión OSIRIS-REx. A partir de este hallazgo, los científicos de la Universidad Estatal de Pensilvania dieron con bloques esenciales de la vida.

¿Qué es el asteroide Bennu y por qué es tan importante?

Bennu es un asteroide primitivo de 4.600 millones de años (casi la misma edad que la Tierra y el Sistema Solar). En 2020, la sonda OSIRIS-REx de la NASA recogió más de 121 gramos de material virgen y los trajo a la Tierra en septiembre de 2023.

El asteroide Bennu tiene 4.600 millones de años y explica cómo surgieron los elementos esenciales de la vida. Foto: EFE/NASA

Desde entonces, los expertos han analizado minuciosamente ese polvo y roca, publicando resultados impactantes en un artículo de la revista PNAS.

De esta manera, demostraron que los elementos esenciales de la vida —como aminoácidos, azúcares y compuestos orgánicos— no necesariamente se formaron en charcas cálidas de la Tierra primitiva, sino en entornos helados y radiactivos del espacio profundo, millones de años antes de que nuestro planeta existiera.

¿Qué cambia a partir de este descubrimiento?

La teoría clásica (síntesis de Strecker) suponía que aminoácidos como la glicina se formaban en ambientes acuosos con agua líquida, amoníaco y aldehídos, similares a los de la Tierra primitiva.

Sin embargo, los análisis de Bennu muestran un origen diferente: estos compuestos se forjaron en hielos interestelares bombardeados por radiación, en las afueras inhóspitas y frías del Sistema Solar primitivo.

Estos hielos, congelados desde tiempos inmemoriales y sin penetración de rayos solares, permitieron reacciones químicas en condiciones de vacío, oscuridad y frío extremo. La comparación con el meteorito Murchison (cuyas firmas isotópicas indican entornos acuáticos cálidos) resalta la diferencia: Bennu apunta a un linaje forjado en hielos irradiados.

Este descubrimiento indica que los bloques básicos de la vida se formaron en una gama mucho más amplia de ambientes extremos de lo que se creía. No se limitan a nichos con agua líquida templada, sino que pueden surgir en hielo, vacío y oscuridad.

Un hallazgo que deja más preguntas acerca del origen de la vida

A pesar de la importancia del hallazgo, esta novedad no deja respuestas definitivas, sino más dudas para la ciencia. A partir de aquí, los expertos tratarán de determinar si esta nueva ruta hacia la vida es solo una anomalía o la regla universal.

Bennu llegó para romper con las teorías instaladas en el mundo científico, pero tiene otra cuestión: si la vida comenzó en medio del frío absoluto y sin sol, quizá es posible que haya más posibilidad de este origen en el universo.